Volvo electrifica el concepto Cross Country con los nuevos EX30 y EX60

Volvo electrifica el concepto Cross Country con los nuevos EX30 y EX60

En 1997, el V70 XC inventó un nicho: el del coche familiar que no temía al barro. Casi tres décadas después, Volvo intenta repetir la jugada con el EX30 y el EX60 Cross Country

Hubo un tiempo en el que «Cross Country» significaba algo muy concreto en Volvo: chasis reforzado, tracción total real y esa capacidad de ser un coche de lujo en la ciudad y un tanque en la montaña. El V70 XC fue el pionero , un éxito de 300.000 unidades que Lex Kerssemakers definió en su día como «una exclusiva chaqueta de plumón de oca». Hoy, esa chaqueta se ha vuelto sintética y eléctrica con los Volvo EX-30 y EX-60.

La marca sueca ha decidido que su futuro no solo es eléctrico, sino también aventurero. Con los nuevos Volvo EX-30 Cross Country y EX.60 Cross Country, la firma pretende demostrar que el concepto XC sigue vivo, aunque el contexto sea plenamente contemporáneo.

Volvo EX-30 Cross Country: ¿Urbano o explorador?

El EX30 Cross Country es la propuesta más compacta. Volvo lo ha dotado de una mayor altura libre al suelo y molduras en negro mate para que no sufra con las proyecciones de piedras. Sin embargo, lo que realmente impresiona no es su capacidad off-road, sino su brutalidad en el asfalto.

Gracias al sistema Twin Motor Performance, este SUV compacto entrega 428 CV y 543 Nm de par. Hacer el 0 a 100 km/h en 3,7 segundos con un coche que lleva neumáticos todoterreno opcionales de 18 pulgadas es, cuanto menos, una contradicción técnica interesante. Es un coche versátil, sí, pero su enfoque parece más orientado a las «escapadas de fin de semana» que a la exploración real.

Volvo EX-60 Cross Country: El heredero con esteroides

El plato fuerte es el EX60 Cross Country. Aquí es donde Volvo ha puesto toda la carne en el asador tecnológico. No solo es 20 mm más alto que el EX60 estándar, sino que su suspensión neumática permite elevar la carrocería otros 20 mm adicionales cuando el terreno se pone feo.

A nivel mecánico, el salto es notable: 510 CV y 710 Nm de par. Pero lo que realmente marca la diferencia en un viaje de aventura no es la potencia, sino la tranquilidad. La versión P10 AWD Electric promete hasta 640 km de autonomía y, lo que es más importante, un sistema de carga de 400 kW capaz de recuperar 340 km en solo 10 minutos. Es la respuesta de Volvo a la ansiedad por la autonomía en rutas remotas.

La mirada crítica: ¿Esencia o marketing?

Volvo ha sabido mantener la estética: protectores inferiores en acero inoxidable, pasos de rueda ensanchados y esa sensación de robustez que siempre ha caracterizado a la saga. El EX60 Cross Country parece un producto mucho más maduro y coherente con el legado del V70 XC que su hermano pequeño.

Sin embargo, queda la duda de si estas potencias estratosféricas son necesarias para un concepto «Cross Country» que originalmente buscaba equilibrio y durabilidad, no competir en aceleración con deportivos. El tiempo (y las ventas) dirán si el cliente de Volvo busca una herramienta de aventura o un escaparate tecnológico con aspecto de todoterreno.