El Toyota Hilux se enchufa pero con letra pequeña

El Toyota Hilux se enchufa pero con letra pequeña

El icono de la indestructibilidad se pasa a los voltios. La primera pick-up eléctrica de Toyota se estrena con una modesta autonomía de 255 km

Si hay un vehículo en el mundo que no necesita presentación, es la Toyota Hilux. Famosa por sobrevivir a guerras, expediciones polares y programas de televisión destructivos, la pick-up japonesa afronta ahora su prueba más difícil: sobrevivir a la electrificación sin perder su alma. Toyota España acaba de abrir la preventa de la Hilux BEV, la primera versión 100% eléctrica de su historia, y los datos técnicos pintan un escenario de luces y sombras.

La estrategia de la marca es clara: no matar al diésel, sino complementar la gama. Esta Hilux eléctrica convivirá con las versiones de gasóleo y las Mild Hybrid de 48V, posicionándose como una solución específica para flotas y trabajos que requieran cero emisiones. Pero, ¿es suficiente para el usuario real?

El talón de Aquiles: ¿255 km son suficientes?

Vamos directos al dato que hará arquear las cejas a los puristas. Bajo el chasis, Toyota ha instalado una batería de iones de litio de 59,2 kWh. Para un turismo urbano estaría bien; para una pick-up de doble cabina diseñada para cargar y remolcar, parece una cifra conservadora.

El resultado es una autonomía homologada (WLTP) de 255 kilómetros. Si bien en ciclo urbano promete estirarse hasta los 385 km, la realidad del trabajo pesado en carretera abierta o campo podría dejar esa cifra en números tensos. Toyota defiende que es la herramienta ideal para recorridos predecibles y operaciones en zonas de bajas emisiones, pero el «rango de ansiedad» vendrá de serie para quien pretenda usarla como vehículo de aventura de larga distancia.

ADN 4×4 intacto (y protegido)

Donde no hay dudas es en su capacidad para mancharse de barro. La Hilux BEV mantiene la arquitectura de chasis de largueros y travesaños, con la batería inteligentemente alojada entre ellos para protegerla de impactos laterales. Además, cuenta con protecciones inferiores específicas para que una piedra mal puesta no te cueste una fortuna en celdas de litio.

Mecánicamente, equipa dos motores eléctricos (uno por eje) que entregan una potencia combinada de 144 kW (196 CV). Esto garantiza tracción total real sin árbol de transmisión físico. El sistema Multi-Terrain Select se ha recalibrado con un nuevo modo «puente cruzado» para gestionar la entrega de par eléctrica, que debería ser incluso más eficaz que la mecánica en trialeras complicadas al no depender de las revoluciones del motor.

Evolución digital y precio

Por fuera, la reconocerás por su parrilla cerrada (ya no hay radiador que alimentar de aire) y unas nuevas llantas de 17 pulgadas. Por dentro, la Hilux se sacude el polvo con una digitalización necesaria: cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas y una pantalla multimedia del mismo tamaño.

¿El precio de ser pionero? La preventa arranca en 41.588 € para el acabado GX (destinado al trabajo puro), con las primeras unidades aterrizando en mayo. Una tarifa competitiva para ser eléctrica, aunque su verdadero coste se medirá en la planificación de las recargas durante la jornada laboral.