Toyota vuelve a desafiar las expectativas con un deportivo de altas prestaciones cuyo diseño y tecnología están marcados por una filosofía de superación y humillación.
Inspirado por la historia de la marca y diseñado para competir al más alto nivel, este modelo híbrido V8 promete ser una amenaza seria para los grandes rivales del sector.

Toyota ha vuelto a demostrar su capacidad para construir vehículos de alto rendimiento con el lanzamiento de su nuevo modelo GR GT, un deportivo que promete no solo destacar por su potencia y diseño, sino también por la filosofía de superación que subyace en su creación.
Según el presidente de Toyota, Akio Toyoda, el GR GT no existiría sin el concepto de kuyashisa, una palabra japonesa que se traduce como humillación.

Esta humillación proviene de varias fuentes: las críticas que calificaban a Lexus de aburrida en Pebble Beach hace 14 años, la constante superación por parte de otros competidores en Nürburgring antes del lanzamiento del Lexus LFA y la percepción en la industria automotriz europea de que Toyota no podía luchar por victorias absolutas en competiciones con coches derivados de serie, a pesar de que el Lexus LFA había logrado algunas victorias en su categoría.
Al igual que en la historia del samurái derrotado, Toyota se ha retirado, ha recargado energías y ahora regresa con un deportivo híbrido V8 completamente nuevo, diseñado para superar a sus rivales en carretera y pista, dejando a los competidores desconcertados.

Esa es la misión del nuevo GR GT: demostrar que Toyota, bajo la marca Gazoo Racing (GR), no solo es capaz de fabricar vehículos utilitarios,sino también superdeportivos que pueden competir al más alto nivel.
Un nacimiento a la altura del coche

El GR GT es un biplaza que se presentó en las instalaciones de Higashi-Fuji, cerca del Fuji Speedway, un lugar simbólico en la historia de Toyota.
Este modelo, en su versión final, aún parece estar a medio camino entre un prototipo y un vehículo de producción, pero ya muestra una estética poderosa y dinámica. Su diseño, que claramente antepone los principios aerodinámicos a la estética pura, le otorga un aire agresivo.

La carrocería, acabada en gris sigiloso, tiene una silueta que recuerda a los coches de carreras, con un capó largo, una cabina retrasada y pasos de rueda pronunciados. El diseño subraya que no solo se ha buscado la belleza, sino una configuración pensada para maximizar el rendimiento aerodinámico y funcional.
Con unas dimensiones de 4.820 mm de largo y 1.195 mm de alto, el GR GT es más largo y ligeramente más bajo que un Lamborghini Aventador, y su silueta recuerda la de un Mercedes-AMG SLS escalado.
Entre sus rivales actuales, el GR GT se sitúa más cerca del Aston Martin Vantage y del Mercedes-AMG GT, aunque con la particularidad de ser un híbrido, un factor que lo hace único dentro de su segmento.


De pura raza
El GR GT tiene un linaje que remite al Toyota 2000GT de los años sesenta, al Lexus LFA y al concepto de shikinen sengu, que implica la transmisión de habilidades entre generaciones. Su diseño se inspira en el Lexus LC500 con motor V8 delantero-central, aunque es más parecido en filosofía y enfoque al GT86 y al GR86, pero con una escala mucho mayor.

El GR GT aparece junto al nuevo concepto LFA y su hermano de competición, el GR GT3, que sustituyó al RC F GT3. Este último, al igual que el GR GT, tiene la misión de competir en el campeonato FIA GT3, enfrentándose a marcas europeas como Porsche, Ferrari, BMW, Aston Martin y Mercedes-AMG.
De hecho, se dice que el GR GT3 ofrece un vínculo directo con el coche de calle, algo que no ocurre con otros prototipos de competición. Esta vinculación permite a Toyota generar ingresos adicionales a través de programas de clientes, como ya sucede en el Mundial de Resistencia.

El GR GT utiliza un chasis monocasco de aluminio, convirtiéndose en el primer coche de Toyota en emplear esta técnica.
El motor V8 de 4.0 litros se encuentra en una posición central-delantera y se asocia a una transmisión transaxle que impulsa únicamente las ruedas traseras. Esta disposición permite mantener un equilibrio y una distribución de peso ideales, favoreciendo la agilidad y el rendimiento dinámico en pista.

La suspensión, con dobles triángulos y amortiguadores coilover muy inclinados, está diseñada para ofrecer la máxima capacidad de ajuste y control en condiciones extremas.
Las llantas de 20 pulgadas, calzadas con neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2, proporcionan un agarre excepcional, mientras que los frenos Brembo carbocerámicos garantizan una potencia de frenado sobresaliente.

En cuanto al sonido, el nuevo V8 biturbo produce una melodía profunda y vibrante, característica de los motores V8 tradicionales, pero con la particularidad de estar asistido por turbos IHI montados en caliente dentro de la V del motor.
Esta configuración permite una mayor agresividad sonora, ofreciendo un rugido distintivo y poderoso.

El motor V8 biturbo de 4.0 litros genera 650 CV y 850 Nm, situando al GR GT en un terreno de alto rendimiento similar al Aston Martin Vantage.
Aunque ofrece algo menos de potencia que algunos de sus competidores, lo compensa con un par más elevado. Toyota ha sido cautelosa al presentar las cifras de rendimiento, dejando margen para posibles mejoras antes de su lanzamiento definitivo.
La parte trasera del GR GT alberga una de sus innovaciones clave. A diferencia de sus rivales, incorpora una asistencia híbrida con un motor eléctrico integrado en la transmisión transaxle, justo antes del eje trasero.

Esta configuración única permite optimizar tanto el rendimiento como la eficiencia. La transmisión cuenta con un sistema de cambios de última generación que minimiza el retraso del turbo y ofrece mayor suavidad en los cambios de marcha, mejorando la experiencia de conducción.
Uno de los grandes desafíos del diseño fue mantener un tamaño compacto y una batalla corta mientras se integraban el sistema híbrido y la transmisión de alta potencia.

Toyota lo resolvió mediante un sistema de ejes desplazados, similar al utilizado en el Nissan GT-R, que permite transmitir la potencia al eje trasero sin sacrificar la agilidad.
El resultado es una batalla de 2.725 mm, solo 21 mm más larga que la del Aston Martin Vantage, aunque visualmente mucho más compacta gracias a la baja altura del techo.
El sistema de refrigeración ha sido diseñado con la misma precisión, utilizando materiales que optimizan la disipación del calor.

El paquete de baterías híbridas se sitúa entre las torretas de suspensión, elevando el mamparo del habitáculo y dando lugar a un diseño compacto y funcional.
Una de las características más destacadas del GR GT es su distribución de peso 45:55, que le otorga un comportamiento dinámico ideal tanto en pista como en carretera.
Esta configuración, más propia de coches con motor central-trasero, promete un manejo equilibrado y ajustable sin resultar difícil de controlar para conductores menos experimentados.

Aunque el GR GT aún se encuentra en desarrollo y no llegará al mercado hasta aproximadamente 2027, se espera que compita con los mejores superdeportivos del mundo.
El GR GT promete ser mucho más que un coche: será la culminación de años de trabajo y esfuerzo, listo para desafiar a los gigantes de la industria automotriz global.

Lexus LFA Concept: un digno gemelo
El Lexus LFA Concept estuvo oculto a plena vista durante la preparación para el lanzamiento del GR GT, lo que llevó a preguntarse si, al igual que Superman y Clark Kent, lo que antes se conocía como “Lexus Sport Concept” y las imágenes camufladas del GR GT eran en realidad lo mismo.

Sin embargo, el LFA Concept se está desarrollando de forma paralela al modelo de Gazoo Racing como sucesor del LFA original con motor V10 y carrocería de fibra de carbono y, según Toyota, “simboliza las tecnologías que sus ingenieros deberían preservar y transmitir a la próxima generación”.
Ni el V10 ni la carrocería de fibra de carbono forman parte de esas tecnologías. En su lugar, el LFA Concept es un biplaza totalmente eléctrico, basado en el nuevo chasis de aluminio del GR GT y concebido en torno a una “posición de conducción ideal”.

El interior destaca por un volante tipo yoke al estilo de Tesla —una idea de la que Toyota siempre ha sido partidaria— y por un tablero que fluye hacia la consola central, creando una sensación envolvente y claramente centrada en el conductor, similar al motivo de vela del nuevo Ferrari 849 Testarossa.
La presencia de botones aparentemente secundarios, incluidos los destinados al ajuste de las vistas de las cámaras, sugiere una clara intención de producción que va más allá de lo habitual en la mayoría de los prototipos.
Toyota ha declarado previamente que está desarrollando tecnología de baterías de estado sólido, con un enfoque inicial en vehículos de alto rendimiento.

Para proporcionar suficiente espacio en el habitáculo a pesar de la baja línea del techo del LFA, la batería podría estar montada lógicamente en forma de T para despejar la zona de los asientos o situada detrás de ellos.
Por el momento, Toyota no ha revelado más detalles sobre el tren motriz, aunque la presencia de un “3” y una “M” en la pantalla digital del conductor sugiere algún tipo de control de cambio de marchas “manual”.
Un mapa de impulso y un mapa de frenado que parecen progresar del uno al nueve, junto con una variedad de modos de conducción —incluidos Track, F-Mode y una opción Custom— permiten ajustar con mayor precisión la experiencia de conducción.

Teniendo en cuenta que el V10 del LFA original representaba el máximo exponente de la combustión interna, resulta inevitablemente controvertido reutilizar el nombre para un tren motriz completamente eléctrico.
Aun así, Lexus promete “atraer al conductor hacia una experiencia inmersiva como ninguna otra”. La prueba definitiva llegará al poder experimentarlo de primera mano y decidir si es capaz de ofrecer un nivel de conexión aún más profundo que el de su hermano, el GR GT.








