La mayor avalancha de récords de Maranello jamás vista en una subasta
La subasta Mecum de Kissimmee, celebrada en Florida, ha pasado directamente a la historia del automovilismo de colección. El evento, organizado por Mecum Auctions en el Osceola Heritage Park, es el mayor del mundo por volumen y número de vehículos ofrecidos.
En esta edición, el protagonismo absoluto ha sido para Ferrari y para una colección muy especial. Gran parte de los coches estrella procedían de la llamada Bachman Collection, una colección privada formada por algunos de los Ferrari más importantes de la era moderna y clásica.
Muchos de estos coches presentaban kilometrajes mínimos y estados de conservación prácticamente perfectos. Además, todos ellos salieron a subasta sin precio mínimo de reserva, lo que provocó una batalla de pujas constante.
El resultado fue histórico. Se vendieron 44 Ferrari y muchos de ellos batieron el récord absoluto de precio para su propio modelo.
Pero más allá del volumen de ventas, lo realmente importante fue otra cosa. Muchos de esos Ferrari no solo se vendieron caros, sino que marcaron un antes y un después en su propio modelo. Este es un top 10 de los coches que batió el récord histórico de precio para su versión.
1. Ferrari Enzo



Si el Ferrari F50 había abierto el camino de llevar la Fórmula 1 a la carretera, el Ferrari Enzo lo llevó directamente al siglo XXI. Fue su continuación natural, pero con una mentalidad mucho más tecnológica y moderna.
Una de sus grandes revoluciones fue su carrocería 100% de fibra de carbono.
El Enzo dejó atrás el cambio manual y apostó por una caja de cambios con levas tipo F1, iniciando una tendencia que hoy es el estándar en los superdeportivos. A eso se sumó una aerodinámica activa.
El resultado fue un coche que ya no era solo un superdeportivo radical, sino un auténtico escaparate tecnológico. Para muchos, el Enzo es el Ferrari que cambió la forma de entender los hiperdeportivos modernos.
Su producción fue muy limitada, con 400 unidades fabricadas, lo que lo convirtió desde el primer día en una pieza de colección.
Este Ferrari Enzo de 2003 se vendió por 15.234.351 euros.
2. Ferrari F50



Nació en 1995 para celebrar el 50 aniversario de Ferrari, pero cualquiera que lo mire con un mínimo de cariño sabe que es mucho más que un simple aniversario con ruedas. En realidad, fue el coche que empezó esa locura que hoy vemos con el Valkyrie o el AMG One, la de intentar meter un Fórmula 1 en la calle.
El F50 no jugaba a parecer un coche de carreras. Lo era. Su V12 atmosférico venía directamente de la Fórmula 1 y su estructura también. Usaba un monocasco de fibra de carbono, el motor formaba parte del chasis y todo el coche estaba pensado con mentalidad de circuito.
No era un superdeportivo cómodo ni pretendía serlo. Como se decía entonces, era un Fórmula 1 de calle sin concesiones, con un carácter salvaje incluso para los estándares de Ferrari.
Además, Ferrari solo fabricó 349 unidades, lo que lo convierte en una pieza tan especial como irrepetible.
Este Ferrari F50 de 1995 se vendió por 10.405.228 euros.
3. Ferrari LaFerrari Aperta

La versión descapotable del LaFerrari y una de las variantes más exclusivas jamás creadas por la marca. Mantiene la misma base técnica y el mismo sistema híbrido, pero añade un nivel extra de exclusividad y de impacto visual.
Ferrari lo concibió como una edición muy limitada y casi de despedida. Por eso, desde su lanzamiento, el Aperta se convirtió en uno de los Ferrari modernos más deseados por los coleccionistas.
Este Ferrari LaFerrari Aperta se vendió por 9.374.079 euros.
4. Ferrari 288 GTO



El Ferrari 288 GTO es uno de los coches más importantes en la historia de la marca. Fue creado a mediados de los años ochenta como un homologation special para el Grupo B, aunque finalmente nunca llegó a competir.
Aun así, su importancia es enorme. Fue el primer Ferrari de calle en usar el nombre GTO desde los años sesenta. También fue el primer gran Ferrari moderno con motor V8 biturbo y una filosofía claramente enfocada a las prestaciones extremas.
El 288 GTO marcó el camino. Sin él, no se entienden coches como el F40, el F50, el Enzo o el propio LaFerrari. Es el punto de partida de toda una dinastía de superdeportivos que definieron a Ferrari durante décadas.
Este Ferrari 288 GTO de 1985 se vendió por 7.263.868 euros.
5. Ferrari LaFerrari



Fue el primer Ferrari híbrido de producción, combinando un motor V12 atmosférico con un sistema eléctrico derivado de la Fórmula 1. Supuso un cambio de época para Ferrari, pero sin renunciar a su esencia.
Además, forma parte de una generación muy especial. El LaFerrari nació junto al McLaren P1 y al Porsche 918 Spyder, creando lo que muchos consideran la santa trinidad de los hiperdeportivos modernos. Fue una época irrepetible. Tres coches distintos, tres filosofías y un nivel tecnológico que parecía de otro planeta. Personalmente, es imposible no sentir algo especial por el LaFerrari. Es uno de esos coches que marcan a una generación y que se quedan grabados en la memoria para siempre.
Con el paso del tiempo, el LaFerrari no solo ha envejecido bien. Se ha convertido en un auténtico símbolo de una era en la que los supercoches cambiaron para siempre.
Este Ferrari LaFerrari de 2015 se vendió por 5.719.370 euros.
6. Ferrari F40



Para muchos, la joya de la corona de los Ferrari modernos. Fue el último Ferrari aprobado personalmente por Enzo Ferrari, y solo por eso ya ocupa un lugar especial en la historia. Apareció en 1987 para celebrar el 40 aniversario de la marca y supuso un antes y un después. A día de hoy sigue siendo uno de esos coches que viven en la cabeza de cualquier aficionado.
Su llegada marcó una época. El F40 recuperó la idea del superdeportivo más puro, más salvaje y más ligero posible. Gran parte de esa ligereza venía del uso de materiales como el carbono y el kevlar en su construcción. No había lujos ni filtros. Solo prestaciones, sensaciones y conexión directa con la carretera, algo que cambió para siempre la forma de entender este tipo de coches.
Este Ferrari F40 de 1987 se vendió por 5.626.512 euros.
7. Ferrari FXX


Nace a partir de la base del Ferrari Enzo como su versión más radical y exclusiva para circuito. Es un modelo creado para el programa Corse Clienti, reservado a un grupo muy reducido de clientes de la marca.
No es un coche homologado para la calle y, además, Ferrari mantiene el control total sobre su uso, su mantenimiento y su gestión.
Este Ferrari FXX de 2005 se vendió por 5.392.140 euros.
8. Ferrari 599 SA Aperta


El Ferrari 599 SA Aperta de 2011 nació para celebrar los 80 años de Pininfarina. Es, básicamente, un 599 GTO convertido en roadster. Ferrari solo fabricó 80 unidades, así que desde el principio estaba claro que iba a ser algo muy especial.
Usa el mismo V12 del 599 GTO, pero con otra intención. Aquí no se buscaba radicalidad. Se buscaba hacerlo más usable, más cómodo y más elegante, más en la línea de un gran turismo muy rápido.
El resultado es un Ferrari pensado para disfrutar. Exclusivo, bonito y distinto dentro de la familia 599.
Este Ferrari 599 SA Aperta de 2011 se vendió por 4.219.609 euros.
9. Ferrari 599 GTO



El Ferrari 599 GTO nació con una idea muy clara, llevar a la carretera buena parte de la tecnología del 599XX de circuito. Ferrari afinó aerodinámica, electrónica y peso para crear un coche utilizable, pero con alma de carreras. Por eso muchos lo definieron en su día como el Ferrari de calle más cercano a un Fórmula 1, tanto por sensaciones como por cómo estira su V12 hasta las 8.700 rpm.
Solo se fabricaron 599 unidades en todo el mundo. Pero este ejemplar es todavía más especial, porque es el último 599 GTO producido por Ferrari, lo que lo convierte en una pieza única dentro del modelo.
Este Ferrari 599 GTO de 2011 se vendió por 3.370.000 euros.
10. Ferrari F12 TDF




El sucesor espiritual del 599 GTO y representa la versión más radical del F12berlinetta. Desde el nombre ya deja claro que no es un Ferrari normal.
Mantiene el V12 atmosférico y fue el primer Ferrari de calle en incorporar dirección a las cuatro ruedas, un sistema pensado para hacerlo más rápido y más preciso en curvas.
Es un coche hecho con mentalidad de circuito, pero con matrícula. Directo, duro y sin ningún tipo de compromiso con la comodidad. Por eso su producción fue muy limitada y desde el primer día fue carne de colección.
Este Ferrari F12 TDF de 2017 se vendió por 2.472.600 euros.








