La ingeniería italiana se impone a la francesa y los motores FireFly sustituirán a los Puretech cuando entre la normativa Euro 7
Se acabó la defensa de lo indefendible. Tras años de quejas de usuarios, demandas colectivas y una imagen de marca erosionada por la fiabilidad del bloque 1.2 PureTech (el famoso EB2), Stellantis ha dado un golpe de timón. La estrategia de «afrancesar» toda la mecánica del grupo ha fracasado, y la dirección, ahora bajo una nueva sensibilidad técnica, ha mirado hacia la planta de Termoli (Italia) en busca de una solución robusta.
El fracaso de la correa húmeda y el «rebranding» inútil
Para entender este movimiento, hay que recordar el pecado original del PureTech: su sistema de correa de distribución bañada en aceite. Una solución pensada para reducir la fricción que terminó convirtiéndose en una pesadilla de degradación prematura, obstrucción de la bomba de vacío y roturas de motor.
El Relevo Mecánico
PureTech (EB2)
DESCONTINUADO- ❌ Problema: Correa húmeda (degradación)
- ❌ Arquitectura: 3 Cilindros (Vibraciones)
- ❌ Reputación: Dañada irreversiblemente
FireFly (GSE)
NUEVO ESTÁNDAR- ✅ Solución: Distribución por cadena / fiable
- ✅ Arquitectura: 4 Cilindros (1.5L) / 3 Cilindros (1.0L)
- ✅ Futuro: Euro 7 + Hibridación 48V
Stellantis intentó maquillar el problema eliminando la denominación «PureTech» de sus catálogos recientes (ahora los llaman simplemente «1.2 Turbo») y cambiando a cadena en las versiones microhíbridas. Pero el daño a la marca ya estaba hecho. El mercado no perdona, y la desconfianza se había extendido como una mancha de aceite.
FireFly: La redención viene de Turín
Aquí es donde entra en juego la familia FireFly (GSE). Diseñados originalmente por FIAT, estos motores siempre apostaron por una arquitectura más convencional y robusta, evitando las soluciones «exóticas» que condenaron a su rival francés.

Hasta ahora, Carlos Tavares los había sentenciado a muerte para unificar costes bajo la plataforma francesa. Sin embargo, la realidad se ha impuesto. La fiabilidad de los bloques italianos ha obligado a la cúpula a rectificar:
- La clave del 1.5 Turbo: El protagonista de este cambio es el bloque de cuatro cilindros y 1.5 litros (actualmente en el Alfa Romeo Tonale o el Fiat 500X). Es un motor más suave, equilibrado y, sobre todo, fiable que el tricilíndrico francés.
- Adaptación Euro 7: Stellantis va a inyectar una inversión masiva para adaptar estos motores a la normativa Euro 7, integrando sistemas MHEV de 48 voltios y preparándolos para una vida útil que irá más allá de 2030.








