El Škoda Epiq es el nuevo eléctrico compacto de la marca checa, y llega en el mejor momento posible: justo cuando el Grupo Volkswagen prepara toda una ofensiva urbana con el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo. Los tres comparten la plataforma MEB+, los tres apuntan al mismo comprador que todavía no se ha convencido de pasarse al eléctrico, y los tres van a competir entre sí aunque salgan del mismo grupo.
El sustituto eléctrico del Kamiq
El Epiq mide 4,17 metros, tiene tracción delantera —algo nuevo en los eléctricos de Škoda— y presume de un maletero de 475 litros, que está entre los más grandes de su categoría. En tamaño es prácticamente un Kamiq con enchufe, y Škoda dice abiertamente que en algunos mercados llegará a costar lo mismo que la versión de gasolina. Eso, si se cumple, sí que es noticia.
Hay tres versiones: el Epiq 35 con 85 kW, el Epiq 40 con 99 kW y el Epiq 55 con 155 kW. Los dos primeros comparten batería de 38,5 kWh y ofrecen unos 315 km de autonomía. El Epiq 55 sube a 55 kWh, promete cerca de 440 km y se carga del 10 al 80% en unos 24 minutos.
Lo que llama la atención de verdad
El Epiq trae carga bidireccional, lo que significa que puede alimentar dispositivos externos, cargar una vivienda o devolver energía a la red. También estrena conducción con un solo pedal de forma completa, algo que en este segmento todavía no es lo habitual. Y el Travel Assist 3.0 opcional, capaz de frenar ante semáforos, es lo más avanzado que ofrece Škoda hoy mismo.
Parte de algo más grande
El Epiq no viene solo. Škoda tiene previsto lanzar también el Peaq, con lo que duplicará su gama eléctrica. Mientras tanto, Volkswagen meterá el ID. Polo y el ID. Cross, y Cupra llegará con el Raval. Todos del mismo grupo, todos apuntando al mismo hueco del mercado, todos a la vez.
Si el precio finalmente acompaña, el Epiq tiene argumentos de sobra para ser uno de los eléctricos compactos más interesantes del año.









