Fernando Alonso protagonizó una salida espectacular en el GP de Australia, pasando de P17 a P10 y recordando por qué sigue siendo uno de los mejores
El Gran Premio de Australia de Fórmula 1 dejó una de esas imágenes que resumen la carrera de Fernando Alonso. El asturiano firmó una salida espectacular pasando de la P17 a la P10 en apenas unos metros, recordando a todos que el talento no entiende de edad. Una maniobra marca de la casa que volvió a encender el debate sobre su vigencia en la parrilla.
La salida de Alonso en Australia: pura experiencia
La salida de Fernando Alonso en el GP de Australia fue uno de los momentos más comentados de los primeros compases de la carrera. El piloto de Aston Martin partía desde la P17 sin embargo, apenas unos metros después de apagarse los semáforos, el español ya estaba ganando posiciones.
Entre la recta principal y las primeras curvas del trazado de Albert Park, Alonso ejecutó una remontada relámpago que lo llevó hasta la P10 en la primera vuelta. Una maniobra que volvió a demostrar por qué, incluso después de más de dos décadas en la categoría, sigue siendo uno de los mejores especialistas en los primeros metros de carrera.
Tras la prueba, el asturiano explicó su filosofía en los micrófonos de DAZN con una frase que rápidamente se hizo viral:
“La vuelta uno es más de instinto que de motor. Llevo 24 años sintiéndome superior y en el 25 me sigo sintiendo superior.”
No es una afirmación gratuita. A lo largo de su carrera, Alonso ha protagonizado algunas de las salidas más recordadas de la Fórmula 1. Desde sus agresivas primeras vueltas con Renault en los años de sus títulos mundiales hasta remontadas legendarias como la de Valencia 2012, donde pasó del undécimo puesto a liderar una carrera que terminaría ganando.
Ese talento para encontrar huecos donde otros solo ven tráfico sigue intacto. Y Australia fue otra demostración de que, en el territorio caótico de la primera vuelta, Alonso continúa jugando en una liga propia.
Colapinto y una reacción que evitó el desastre
El otro gran momento de reflejos en la salida del Gran Premio de Australia tuvo como protagonista a Franco Colapinto. El piloto argentino vivió uno de esos instantes que separan una maniobra brillante de un accidente múltiple.
En plena arrancada, uno de los coches de la parrilla se quedó prácticamente parado en la salida, generando una situación de riesgo inmediato mientras el resto del pelotón aceleraba hacia la primera curva. En cuestión de décimas de segundo, Colapinto reaccionó con una maniobra instintiva para esquivarlo.
La acción fue tan rápida que apenas se percibió en directo, pero las repeticiones mostraron claramente cómo el argentino evitaba el impacto con un movimiento preciso y milimétrico, salvando una situación que podría haber terminado en un accidente importante.








