Project Chromology: el McLaren 750S más artístico creado por MSO

Project Chromology: el McLaren 750S más artístico creado por MSO

La imaginación es el límite

El Project Chromology de McLaren quiere que su división MSO sea su Rolls-Royce Bespoke: un departamento capaz de convertir cada superdeportivo en una obra única. Su último Project Chromology demuestra hasta dónde puede llegar esa ambición.

El Project Chromology cambia el papel de MSO en McLaren

DURANTE demasiado tiempo, McLaren Special Operations (MSO) ha sido un departamento capaz de hacer prácticamente cualquier cosa, pero rara vez había sido utilizado como verdadero motor estratégico de la marca. Eso está empezando a cambiar. Y no es casualidad que, en el centro de ese giro, aparezcan nombres procedentes de Rolls-Royce, la referencia absoluta en el mundo del automóvil cuando se habla de lujo a medida y experiencias verdaderamente personalizadas.

Henrik Wilhelmsmeyer, actual director comercial de McLaren Automotive, llegó a la compañía tras una larga etapa en Rolls-Royce. Y lo mismo ocurre con Jonathan Simms, nuevo responsable de MSO, que pasó 17 años en Goodwood dirigiendo el floreciente departamento Bespoke. Por tanto, no es difícil entender que quieran convertir MSO en una pieza central del negocio, no como un simple configurador extremo, sino como un verdadero estudio de creación capaz de acompañar al cliente en un proceso casi artístico.

La Triple Corona del automovilismo representada en este Mclaren 720s

No comprar un McLaren, sino crear el tuyo propio

La comparación con Rolls no es gratuita. Allí, la personalización no es una transacción, es un viaje. Y eso es exactamente lo que McLaren quiere replicar. Que el cliente no compre un McLaren, sino “su” McLaren. Desde un color imposible hasta materiales desarrollados específicamente, desde series ultralimitadas hasta reinterpretaciones completas de modelos existentes, pasando incluso por carrocerías nuevas, como ya ocurrió con el espectacular McLaren Sabre basado en el Senna.

La idea es que cada McLaren que salga de Woking tenga algún tipo de intervención de MSO. Esto no significa necesariamente tapicerías barrocas o maderas exóticas; puede ser algo tan sutil como un tratamiento especial del carbono, pero la idea es que ningún modelo sea exactamente igual a otro.

Historias, conceptos y coches con relato

Para alimentar ese imaginario, MSO quiere ser más proactivo. No esperar a que los clientes pidan cosas, sino proponer historias, conceptos, piezas con un relato detrás. Ejemplos anteriores, como el 720S Triple Crown de 2023, ya apuntaban en esa dirección. Ahora, el primer gran manifiesto se llama Project Chromology by MSO, y toma como base el McLaren 750S.

Cuando la pintura deja de ser pintura

En colaboración con la artista británica Nat Bowen, conocida por sus obras en resina y su estudio de la psicología del color, MSO ha desarrollado un nuevo tipo de acabado que va mucho más allá de la pintura convencional. Lo llaman Chromatic Layered Finish, y es, literalmente, una nueva piel para el coche.

La artista Nat Bowen con su obra final

La técnica consiste en superponer múltiples capas translúcidas de color para crear profundidad, variaciones tonales y una textura casi táctil en la superficie, algo inédito hasta ahora en un coche de producción. El resultado no solo cambia según la luz, sino que introduce una dimensión material completamente nueva en la carrocería, inspirada directamente en la obra de Bowen.

Cada coche tiene su propia paleta cromática, asociada a un perfil emocional concreto, y cada cliente recibe, además, una obra original de la artista que da sentido al conjunto.

Project Chromology: cuando un McLaren se convierte en arte

El nivel de detalle llega incluso a los emblemas, que por primera vez en un McLaren están realizados en oro de 24 quilates, con el fondo cromático perfectamente coordinado con el tono central del coche. Todo forma parte del mismo relato: convertir el automóvil en un objeto artístico, no solo en una máquina de prestaciones extremas.

El debut del Project Chromology tuvo lugar durante la Miami Art Week, un escenario perfectamente elegido para subrayar que esto no va solo de automóviles, sino de cultura, diseño y expresión personal. En palabras de Jonathan Simms, «se trata de demostrar hasta dónde puede llegar MSO cuando se utiliza el color y la materia como herramientas de diseño, no solo como opciones de catálogo».

La misma filosofía cromática se traslada al habitáculo, con materiales y tonos coordinados que convierten el puesto de conducción en una extensión del concepto artístico exterior.