Ni es una copia, ni es un ejercicio de marketing vacío. El último capricho de Porsche Sonderwunsch es una bofetada de historia: un 911 S/T que rinde homenaje al Camel GT Challenge de 1973. De las cenizas de un accidente en Quebec a la cima de la personalización moderna.
Hay coches que tienen historia y coches que son la historia. El Porsche 911 S/T original de 1972 del equipo Équipe de Course Marc Dancose pertenecía al segundo grupo. Tras 27 carreras sudando aceite en Sebring y Daytona, su vida terminó abruptamente en un muro de Trois-Rivières en 1978. Pero, como si de una fisura en el tiempo se tratase (y esperemos que la tuya sane tan bien como este chasis), el coche ha renacido en 2026 bajo el programa Sonderwunsch.
Grant Larson y el arte de la asimetría
Seamos críticos: hoy cualquier marca te ofrece una «edición histórica» con cuatro pegatinas. Porsche no. Para este proyecto han llamado a filas a Grant Larson (el padre del Carrera GT). No han buscado clonar el coche de 1972; han buscado reinterpretar su alma agresiva.

La carrocería es un despliegue de Rojo Phoenix y Amarillo Signal aplicado a mano, eliminando cualquier rastro de publicidad tabacalera. El icónico camello del Camel GT sigue ahí, pero ahora ha dejado de fumar. Es un detalle políticamente correcto, pero que mantiene el guiño rebelde de los setenta en los reposacabezas y los umbrales de las puertas.
El fetiche de las llantas: Manthey entra en juego
Lo que más nos gusta en la redacción es la asimetría deliberada. El coche original usaba llantas traseras más anchas y distintas por pura necesidad técnica en Brumos Racing. El modelo 2026 replica este caos visual usando los aerodiscs de Manthey Racing solo en el eje trasero.
911 S/T PHOENIX RED
Ojo al dato: Estos carenados no están homologados para la vía pública, pero Porsche los incluye para cuando decidas que tu 911 S/T debe dejar de ser un coche de calle para convertirse en una escultura de circuito. Es ese tipo de «inutilidad maravillosa» la que define el lujo real.
¿Arte o nostalgia cara?
La experiencia nos dice que cuando Porsche abre el taller de Sonderwunsch, el resultado suele ser impecable. Este 911 S/T es la prueba de que se puede ser fiel a la herencia sin caer en el pastiche. Han recuperado un color histórico, han respetado la asimetría técnica y han creado un coche que, a diferencia del original, no terminará sus días en un muro de Quebec, sino probablemente en una de las colecciones más exclusivas de Suiza.

Es una pieza de autoridad técnica. Mientras otros hablan de pantallas, Porsche habla de patrones de color fluidos y proyectores de logotipos que iluminan el suelo con la historia de la IMSA. Si tienes que elegir un coche para celebrar que el pasado fue mejor, que sea este.


