Los Pirelli P Zero R y P Zero Trofeo RS llegan al mercado de recambio con tecnología de superdeportivos y rendimiento extremo en calle y circuito
Los Pirelli P Zero R y P Zero Trofeo RS ya no son exclusivos de fábrica. La marca italiana abre su tecnología más avanzada al mercado de recambio, llevando el rendimiento de los superdeportivos a cualquier garaje.
De equipo original a tu coche
Los Pirelli P Zero R y P Zero Trofeo RS dan un paso clave: pasan de ser neumáticos diseñados exclusivamente como equipo original a estar disponibles en el mercado de reposición. Y esto cambia las reglas del juego.
Hasta ahora, este tipo de cubiertas estaban reservadas a modelos de alto rendimiento de segmentos Prestige y Premium. Hablamos de deportivos europeos, superdeportivos o incluso muscle cars americanos que nacen con un desarrollo específico entre fabricante y proveedor.
Ahora, esa misma tecnología se pone al alcance del usuario. Es decir, cualquiera con el coche adecuado puede montar un neumático con ADN de circuito o de alto rendimiento, sin depender de configuraciones de fábrica. Un movimiento que democratiza —en cierto modo— el acceso a prestaciones de primer nivel.
P Zero R: el neumático total para carretera
El Pirelli P Zero R es la opción más equilibrada de esta nueva gama. Está pensado para coches deportivos que pisan asfalto a diario, pero que exigen un nivel alto de prestaciones en cualquier situación.

No es solo teoría. En el test independiente de Tyre Reviews 2026, el P Zero R fue elegido como el mejor neumático UHP del año en medida 235/35 R19. Destacó con el primer puesto en frenada en seco, además de liderar también las pruebas de comportamiento y seguridad sobre mojado.
El resultado es un neumático que transmite confianza al volante. No busca solo el límite, sino también el control y la previsibilidad. Y eso, en carretera abierta, marca la diferencia.
P Zero Trofeo RS: lo más cercano a un slick
Si el P Zero R representa el equilibrio, el P Zero Trofeo RS es pura obsesión por el rendimiento. Se trata de un neumático semislick, homologado para carretera, pero claramente orientado al uso en circuito.
Aquí lo importante es la consistencia. No se trata solo de ser rápido en una vuelta, sino de mantener un nivel alto de prestaciones durante tandas largas. Y es precisamente en ese escenario donde este neumático destaca.

Desde su lanzamiento, el Trofeo RS ha sido protagonista en varios récords en el Nürburgring Nordschleife, uno de los circuitos más exigentes del mundo. Un entorno que sirve como laboratorio real para medir el límite de cualquier componente.
Está pensado para conductores que buscan exprimir al máximo su coche en trackdays o escapadas deportivas. No es un neumático para todo el mundo, pero sí para quien quiere acercarse lo máximo posible a la experiencia de un slick… sin renunciar a la homologación.
Tecnología Pirelli: del simulador al asfalto
Detrás de ambos neumáticos hay un proceso de desarrollo que va mucho más allá del ensayo tradicional. Pirelli utiliza su simulador avanzado en Milán, donde se ajustan virtualmente los parámetros antes de fabricar los prototipos.
La producción se apoya en el sistema MIRS (Modular Integrated Robot System), que permite una fabricación extremadamente precisa y consistente. Este proceso se lleva a cabo en plantas como la de Settimo Torinese (Italia) y Rome, Georgia (EE.UU.).
Además, la marca complementa su oferta con tecnologías específicas como ELECT, pensada para vehículos eléctricos; RunFlat, que permite seguir circulando tras un pinchazo; o PNCS, que reduce el ruido en el habitáculo.
El siguiente paso es el Cyber Tyre, un sistema con sensores integrados que recoge información en tiempo real para mejorar seguridad y rendimiento. Una señal clara de hacia dónde evoluciona el neumático moderno: no solo más rápido, sino también más inteligente.





