El ‘Tiburón de Mazarrón’ cerró un 2025 excepcional rozando el podio mundialista y desata los rumores sobre su salto a Ducati en 2027, mientras Jorge Lorenzo regresa al paddock con un nuevo rol
El motociclismo español tiene un nuevo rey en ciernes y su nombre es Pedro Acosta. Tras una temporada 2025 de consagración, en la que finalizó cuarto en la clasificación general de MotoGP, las voces autorizadas del paddock ya no dudan en señalarle como el líder de la próxima generación.
La consagración de Acosta: «Excepcional»
A sus 21 años, Pedro Acosta ha logrado lo que parecía imposible: exprimir una KTM hasta la cuarta posición del mundial en su primer año en la categoría reina, superando las limitaciones de una moto con la que no ganó ninguna carrera.

El expiloto Jaime Alguersuari ha sido contundente al valorar la gesta del ‘Tiburón de Mazarrón’. Destaca la trayectoria meteórica de alguien que «con 16 años gana Moto3, con 18 gana otro título» y que, al llegar a la élite con apenas 20 años, logra un cuarto puesto. Para Alguersuari, el mérito reside en que Acosta «estaba corriendo con una moto que no ganaba nadie y solo les ganaba él», silenciando a quienes dudaban de su capacidad ganadora.
Ducati 2027: El «pacto de inteligentes» según Jorge Lorenzo
Con Acosta en su último año de contrato con el equipo austriaco, el mercado de fichajes echa humo con la vista puesta en 2027. La opción de Ducati cobra fuerza como el destino natural para el murciano, y Jorge Lorenzo ha dejado una reflexión que suena a presagio.
El pentacampeón del mundo, analizando la posible unión entre Acosta y los de Borgo Panigale, evitó titulares explosivos pero fue muy claro: «Pedro es un chico inteligente, tiene a su lado un manager inteligente que es Albert Valera, y Ducati y Gigi Dall’Igna son inteligentes». Su conclusión fue lapidaria: «Entre gente inteligente se entiende todo».
El regreso de la leyenda: Lorenzo, mentor de Viñales
Más allá de los rumores de mercado, la gran noticia es la vuelta de Jorge Lorenzo al paddock. El mallorquín ha dejado atrás su vida tranquila en Dubái para convertirse en mentor de Maverick Viñales, descubriendo que su vocación actual es enseñar.

Lorenzo apuesta fuerte por Viñales, a quien define como «uno de los talentos más puros de la parrilla», capaz de ir rápido con cualquier montura. Su objetivo es trabajar el aspecto mental y técnico, áreas donde cree que Maverick aún tiene margen de mejora, aplicando la misma disciplina que le permitió a él mismo transformar sus puntos débiles, como las salidas, en sus mayores virtudes.
