Ducati se baja del podio cuatro años después y Pecco Bagnaia confiesa que han dado «un paso atrás» y solo la valentía de Márquez lo pudo maquillar
Si alguien hubiera dicho hace una semana que Ducati saldría de la primera cita de 2026 sin un solo trofeo, le habrían llamado loco. Venían de firmar su segundo mejor curso histórico en 2025, defendían la triple corona y los test invernales prometían continuidad. Pero el asfalto de Tailandia ha dictado sentencia y el veredicto es aterrador para los de Bolonia: ya no son los más rápidos.
Por primera vez en cuatro años, no hubo ninguna moto roja en el podio. El «monopolio» ha cambiado de manos y ahora reside en Noale. Aprilia no solo ganó; aplastó, colocando cuatro RS-GP en las cinco primeras posiciones. Solo el talento de Pedro Acosta pudo colarse en esa fiesta privada.
La impotencia de Bagnaia: «Ogura me dejó clavado»
La cara de Pecco Bagnaia al terminar noveno lo decía todo. Quedar fuera de la Q2 fue el primer aviso; la carrera fue la confirmación. El bicampeón no encontró el feeling que tuvo en los test y sufrió una degradación de neumáticos alarmante.

Su declaración post-carrera es lapidaria y señala directamente a la superioridad mecánica de sus rivales: «Cuando me adelantó Ai Ogura, me dejó allí mismo. En el momento en que aceleró en la curva 3, me sacó cuatro décimas. Han conseguido entender algo y han dado un paso adelante, mientras que nosotros hemos dado un paso atrás».
Para Pecco, lo preocupante no es el noveno puesto, sino la sensación de impotencia. «En los test podía empujar y gestionar. Aquí, desde la FP2, todo fueron dificultades», admite el italiano.
Márquez: El límite era el suelo
Mientras el resto de las Ducati se hundían en la zona media, Marc Márquez intentó lo imposible. Fue el único capaz de rodar cerca de las Aprilia, pero como bien analizó su compañero de marca, estaba sobrepasando las leyes de la física.

«Marc estaba haciendo una buena carrera, pero iba al límite», explicó Bagnaia. Ese límite se tradujo en un error y una caída que dejó a Ducati sin su única baza real. La conclusión es dura: para estar con las Aprilia, la Desmosedici actual exige un riesgo que termina en la grava.
Ducati se va de Tailandia con cero puntos de podio y muchas dudas técnicas. Aprilia ha despertado, y el «paso atrás» de los de rojo puede convertir el 2026 en el año del cambio de ciclo.






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