Chuck Norris, el hombre que no envejece sino que «sube de nivel», ha fallecido a los 86 años en Hawái. El mundo del cine pierde a una estrella de acción, pero el del motor pierde al único conductor capaz de hacer un «burnout» marcha atrás
Chuck no era solo un actor; era un símbolo de fuerza bruta y determinación que, irónicamente, generó una de las mayores olas de contenido viral de la historia con los «Chuck Norris Facts». Y como no podía ser de otra forma, el mundo del coche siempre estuvo ligado a su figura.
El garaje del mito: Puro Músculo Americano
Seamos críticos: Chuck Norris no conducía electrodomésticos eléctricos. Su garaje real era un reflejo de su personalidad cinematográfica. Entre sus joyas mecánicas destacaban el Ford Mustang fastback de 1969, la encarnación del poder V8 bruto, un Chevrolet Camaro ZL1 y un Dodge Challenger SRT Hellcat.

Era un amante de la libertad de conducir máquinas analógicas, sin filtros electrónicos, donde la jerarquía en el asfalto se demostraba a base de par motor.
El embajador de la dureza: De Fiat a Toyota
La industria automotriz no tardó en darse cuenta de que no había mejor embajador de la fiabilidad que Chuck Norris. En 2017, Fiat Professional lo contrató para protagonizar la campaña de sus vehículos industriales (Ducato, Dobló, Talento), buscando transmitir un mensaje de determinación, fuerza y compromiso fuera de lo común.

Años después, Toyota hizo lo propio con la pickup Tacoma, vendiéndola como el coche «duro como Chuck Norris» en una de las campañas publicitarias más divertidas de la década.
El último Chuck Norris Fact
Dicen que cuando Chuck Norris repostaba, el precio de la gasolina bajaba por miedo. Hoy, el motor se siente un poco más frágil. Chuck ha muerto, pero su leyenda, su garaje de muscle cars y su impacto en la cultura del automóvil son indestructibles.
La experiencia nos dice que los mitos nunca mueren del todo; simplemente, se van a conducir al otro lado del camino. Descanse en paz, «O Rei» de la dureza.

