A 48 horas de que arranque la acción, el Autódromo Ayrton Senna presenta zonas inundadas y una alerta de emergencia de Defensa Civil
El regreso del Mundial de MotoGP a Brasil tras 21 años de ausencia no podía haber empezado de forma más dramática. El Autódromo Ayrton Senna de Goiania, que debía ser el símbolo del renacimiento del motociclismo en el país, se enfrenta ahora a su mayor crisis antes de que el primer semáforo se ponga en verde. Las lluvias torrenciales han dejado el túnel del paddock inaccesible y la curva 1, el punto más crítico del trazado, cubierta por una balsa de agua de 12 metros de ancho.
Un sistema de drenaje bajo sospecha
A pesar de la remodelación total del trazado, la realidad técnica es tozuda: el suelo de Goiania no ha sido capaz de absorber los 25 centímetros de agua acumulada en las zonas críticas. Aunque el pitlane y gran parte de la pista amanecieron secos el martes gracias a los 30 grados de temperatura, la nueva tormenta de la tarde ha colapsado el túnel de acceso. Defensa Civil ya ha emitido una alerta de emergencia por inundaciones repentinas en toda la capital, recomendando a la población evitar desplazamientos.
MotoGP Brasil 2026: Horarios Clave (CET)
| SESIÓN | DÍA | HORA (ESPAÑA) |
|---|---|---|
| FP1 (Vibraciones) | Viernes 20 | 15:05h |
| Sprint (15 v.) | Sábado 21 | 19:00h |
| Carrera (31 v.) | Domingo 22 | 19:00h |
Líder del Mundial: Pedro Acosta (KTM) – 32 Puntos
El factor humano: El regreso de Fermín Aldeguer
En medio del caos meteorológico, el paddock también está pendiente del regreso de Fermín Aldeguer. Tras su fractura de fémur en enero, el piloto murciano busca el visto bueno del Doctor Ángel Charte para debutar en esta segunda cita de la temporada. Sin embargo, la ironía es cruel: si la pista no se drena a tiempo, el esfuerzo sobrehumano de Aldeguer por estar listo para Brasil podría terminar en una cancelación que nadie en Dorna quiere oír tras el reciente cambio de Qatar a final de año.

¿Carrera o supervivencia?
Las previsiones no son optimistas; la lluvia se mantendrá durante toda la semana. La libertad de conducir a 300 km/h en un trazado de apenas 3,8 kilómetros —uno de los más pequeños del mundial— se convierte en una temeridad si el sistema de drenaje no responde de inmediato. Los organizadores confían en la tregua del sol de mediodía, pero a 48 horas de que Moto3 encienda los motores, el GP de Brasil es, ahora mismo, una incógnita sumergida en el lodo de Goiania.








