En 2023 —el último ejercicio financiero del que McLaren publicó cifras completas— la compañÃa perdió unos 945 millones de euros vendiendo solo 2.137 coches.
Más de 450.000 euros por coche, y más de lo que se invirtió en la creación de McLaren quince años antes. Uno pensarÃa que quien presidió semejante resultado tendrÃa difÃcil volver a encontrar trabajo… Sin embargo, el 1 de enero Michael Leiters comienza a trabajar en Porsche.

Contrariamente a lo que sugieren esas cifras, Porsche tiene suerte de contar con Leiters por tres razones. La primera es que los problemas de McLaren no fueron culpa suya y que, como CEO durante los últimos tres años, puede que incluso la salvara.
La pérdida de 2023 es una cifra injusta si se presenta sin contexto, ya que incluye un ajuste de 430 millones de euros relacionado con la audaz —y acertada— decisión de retrasar el Artura para hacerlo bien.

Además, las bajas cifras de ventas se explican porque en 2023 McLaren solo comercializó el Artura y GT. El 765LT, 720S y Elva cesaron su producción, y el 750S no llegó al mercado hasta el final del ejercicio.
En el tercer trimestre de 2024, el último del que se dispone de datos, la situación empezaba a enderezarse: la facturación casi se habÃa duplicado, las pérdidas acumuladas se habÃan reducido a 97 millones de euros y las ventas apuntaban a cerrar el año por encima de las 3.000 unidades.

Las cifras se detienen porque McLaren fue adquirida por CYVN, una división del fondo soberano de Abu Dabi, y fusionada con Forseven, el fabricante de vehÃculos hÃbridos y eléctricos de lujo fundado por el propio CYVN tres años antes. Forseven contaba con 700 ingenieros que habÃan desarrollado una gama completa desde su base en las Midlands.
Esos modelos se venderán ahora como McLaren, por lo que habrÃa resultado extraño mantener a Leiters para llevarlos al mercado. Nadie duda de su capacidad para crear grandes productos: el Artura y el 750S están entre los mejores McLaren jamás fabricados, y el W1 podrÃa ser el mejor de todos, algo que se confirmará pronto.

Entre tanto, el CEO de Forseven, Nick Collins —antiguo responsable de producto de JLR— asumió el puesto máximo tras la fusión. Collins no se mostró del todo satisfecho con la gama heredada, pero la salida de Leiters tuvo más que ver con las circunstancias que con su trabajo.
La segunda razón es que toda la carrera de Leiters ha sido como una larga preparación para este cargo. El ingeniero alemán se incorporó a Porsche en el año 2000 y permaneció allà trece años. Lideró el desarrollo del Cayenne hÃbrido y posteriormente dirigió toda la lÃnea de producto: el modelo que disparó el volumen y los beneficios de Porsche.

Después pasó ocho años en Ferrari como CTO, donde introdujo con éxito nuevas carrocerÃas y la hibridación en una clientela todavÃa más exigente, con modelos como el Purosangue, el SF90 y el 296.
McLaren le dio después tres años de prácticas como CEO de un fabricante de deportivos en dificultades, una experiencia directamente aplicable a la situación actual de Porsche.
No permaneció el tiempo suficiente como para ser el CEO que introdujera un SUV en McLaren, ya que los acontecimientos se adelantaron a sus planes.

La tercera y última razón es que escasean los buenos CEO dispuestos a dirigir fabricantes de automóviles. Stellantis tardó seis meses en encontrar sustituto para Carlos Tavares, y Luca de Meo abandonó Renault para marcharse a Kering…
Es un momento terrible para dirigir una marca, y Porsche sufre los mismos problemas que la mayorÃa de fabricantes occidentales: desplome de ventas en China, incertidumbre arancelaria y la presión para abandonar los motores de combustión pese a la caÃda de la demanda de eléctricos.

Porsche acaba de registrar su primera pérdida trimestral desde su salida a bolsa en 2022: casi 1.000 millones de euros en tres meses, frente a un beneficio idéntico en el mismo periodo del año anterior.
Los beneficios acumulados a finales de 2025 se reducen a apenas 40 millones de euros, frente a los 4.000 millones del ejercicio previo. La acción ha caÃdo de 120 a unos 45 euros y la marca ha salido del DAX —el Ãndice bursátil de referencia alemán—.

El plan de recuperación ya está decidido antes de la llegada de Leiters. Porsche continuará desarrollando motores de combustión, hÃbridos y eléctricos en paralelo. El nuevo SUV K1 adoptará motores térmicos e hÃbridos enchufables y se retrasa hasta principios de la década de 2030.
El nuevo 718 no será exclusivamente eléctrico y recuperará versiones de gasolina. También volverá un SUV compacto térmico, y Cayenne y Panamera mantendrán opciones térmicas e hÃbridas. Leiters no diseñó este plan, pero será responsable de su ejecución.

Si logra devolver a Porsche a la rentabilidad en un mercado complejo, podrÃa volver a aspirar al puesto que hoy ocupa Oliver Blume en el Grupo Volkswagen.








