Aunque ya no vuela hacia el aro, su garaje demuestra que su obsesión por la velocidad, la ingeniería y la exclusividad sigue intacta. Desde un Ferrari perdido y encontrado hasta un Pininfarina único en el mundo, así celebra MJ su vuelta al sol
Hoy, 17 de febrero, Michael Jordan cumple 62 años. Para el mundo, es el GOAT del baloncesto. Para nosotros, es uno de los petrolheads con la cartera más exquisita del planeta. Mientras otros atletas se conforman con el último SUV de moda, Jordan ha pasado las últimas décadas curando una colección que cuenta la historia del automóvil deportivo, desde la era analógica de los 90 hasta la hiperpotencia eléctrica de 2026.
La joya de la corona: Pininfarina Battista Targamerica
Si pensabas que Jordan vivía de la nostalgia, te equivocas. Su adquisición más reciente y sonada es un Pininfarina Battista Targamerica, un one-off (único en el mundo) que confirma su estatus: ya no compra coches, los encarga a medida.

Este hipercoche eléctrico no es solo una cara bonita descapotable; es una bestia de 1.900 CV capaz de fulminar el 0-100 km/h en menos de dos segundos. Jordan lo encargó específicamente con una configuración targa, fusionando la herencia del diseño italiano con la tecnología más puntera. Es la definición de exclusividad: solo existe el suyo.
Pasión por la velocidad americana: Hennessey Venom F5 Roadster
Pero a Jordan también le gusta el rugido de la combustión pura. En su colección brilla con luz propia (y fibra de carbono expuesta) el Hennessey Venom F5 Roadster. MJ es uno de los 30 afortunados propietarios de este descapotable diseñado para romper la barrera de las 300 millas por hora (482 km/h).
Su unidad, con un acabado en fibra de carbono brillante y detalles en amarillo, monta un V8 biturbo de 6.6 litros que entrega 1.817 CV. Un juguete de 3,5 millones de dólares que demuestra que, a los 62 años, a Michael todavía le gusta sentir el vértigo.
El garaje de ‘The Last Dance’: Clásicos con historia
Imposible hablar de Jordan sin mencionar los iconos que definieron su imagen en los 90.
THE STARTING LINEUP
GARAJE «THE LAST DANCE»
FERRARI 512 TR
El Informe: El icono. Un Testarossa negro que definía la llegada de MJ al estadio. Rápido, ancho y con una presencia que intimidaba antes de bajar del coche.

PORSCHE 930 ‘SLANT’
El Informe: Ingeniería pura. Inspirado en el 935 de carreras. Jordan admiraba la precisión alemana. Un coche técnico para un jugador técnico.

CORVETTE ZR-1
El Informe: Músculo americano. La respuesta de Detroit a Europa. Jordan y Chevy tuvieron un romance que culminó en esta bestia burdeos.
De conductor a dueño de equipo
A los 62 años, su vínculo con el motor ha madurado hacia la competición profesional con su equipo de NASCAR, 23XI Racing. Junto a Denny Hamlin, Jordan ha llevado su mentalidad ganadora a los óvalos, alineando Toyotas (el número 23 y el 45) con decoraciones que a menudo rinden homenaje a sus icónicas zapatillas Air Jordan.
Michael Jordan no solo colecciona coches; entiende su lenguaje. Hoy celebramos sus 62 años no por sus anillos, sino por recordarnos que la jubilación no existe cuando tienes 1.900 caballos esperando en el garaje.
