Mercedes AMG GLC 53 4 Matic+: el retorno del seis cilindros que el SUV necesitaba

Mercedes AMG GLC 53 4 Matic+: el retorno del seis cilindros que el SUV necesitaba

El SUV deportivo dice adiós al motor pequeño para abrazar de nuevo los seis cilindros y 449 CV

Affalterbach – la sede de Mercedes AMG – ha escuchado las plegarias. En un momento donde la industria parece obsesionada con el downsizing – hacer motores más pequeños – , Mercedes AMG da un paso atrás (o mejor dicho, hacia adelante) recuperando el bloque de 3.0 litros y seis cilindros en línea. Con una potencia de 449 CV y un par motor que llega a los 640 Nm gracias a un «chute» de sobrealimentación temporal, este GLC 53 busca recuperar esa agilidad y ese apetito por las revoluciones que lo hicieron famoso.

El corazón: ingeniería de alta tensión

Lo que hace especial a este motor no es solo su arquitectura. Se trata de un bloque completamente rediseñado que utiliza un turbocompresor apoyado por un compresor auxiliar eléctrico. ¿En qué se traduce esto para ti? En que la respuesta al acelerador es instantánea; no hay rastro de retraso (turbo-lag).

AMG PERFORMANCE 2026

GLC 53 4MATIC+

El SUV que recupera el alma de los seis cilindros

449 CV Potencia (3.0L L6)
4,2s 0 a 100 km/h
640 Nm Par Máximo (Overboost)
🚀 Modo Drift: Diversión trasera por primera vez en el GLC.
🔊 Escape AMG: Resonadores especiales para un sonido auténtico.
☸️ Eje Trasero Direccional: Agilidad extrema de serie.

Además, el sistema cuenta con tecnología microhíbrida de 48V (ISG de segunda generación), que no solo suaviza las transiciones, sino que aporta 17 kW adicionales en momentos puntuales. Las cifras hablan solas: 0 a 100 km/h en 4,2 segundos y una velocidad punta que, si pasas por caja con el AMG Driver’s Package, se estira hasta los 270 km/h.

Driftear con un SUV: Ya es posible

La gran novedad dinámica es la tracción 4MATIC+ totalmente variable. Por primera vez en un SUV de este tamaño, Mercedes incluye el Modo Drift. Sí, has leído bien. Gracias a un diferencial trasero controlado electrónicamente, el coche es capaz de enviar toda la fuerza al eje posterior, permitiendo que un SUV de casi dos toneladas se comporte como un deportivo de tracción trasera en circuito cerrado.

Para que todo esto no se descontrole, el GLC 53 viene de serie con:

  • Dirección activa en el eje trasero: Las ruedas traseras giran hasta 2,5 grados para que aparcar sea un juego de niños y tomar curvas rápidas sea un ejercicio de precisión quirúrgica.
  • Suspensión AMG RIDE CONTROL: Un sistema que lee la carretera y ajusta cada rueda de forma independiente, permitiéndote pasar de la comodidad absoluta al rigor de un circuito con solo pulsar un botón.