Un informe de LoJack desvela los métodos más utilizados por los ladrones cuando roban un coche
La tecnología nos ha traído la comodidad de la apertura sin llave («Keyless»), pero también ha abierto la puerta trasera al robo de coches. Según los datos de LoJack, el crimen se ha profesionalizado hasta tal punto que muchas bandas «encargan» modelos específicos y realizan vigilancias previas para conocer tus rutinas. Ya no roban lo que encuentran; roban lo que quieren. Y usan estas tres herramientas para conseguirlo:
El Inhibidor de Frecuencia (El truco del parking)
Es el método favorito en centros comerciales y áreas de servicio. ¿Cómo funciona? Tú te bajas del coche, te alejas caminando y pulsas el botón del mando para cerrar. Oyes el «clic» mecánico… o eso crees. En realidad, el ladrón está cerca con un inhibidor que bloquea la señal de tu llave.

Nosotros nos vamos convencidos de que lo hemos cerrado, pero los coches se queda abierto de par en par y ahí es cuando se produce el robo. No tienen que forzar nada. Entran, arrancan (o se llevan lo de dentro) y adiós.
El «Ataque de Relevo» (Clonado de llave)
Esta es la técnica que más rabia da. Tu coche está aparcado en la puerta de tu chalet o en la calle, y tú tienes las llaves en la entrada de casa. La jugada maestra: Dos ladrones se acercan. Uno lleva un amplificador de señal cerca de tu puerta (donde está la llave) y el otro espera junto al coche. El amplificador «engaña» al vehículo haciéndole creer que la llave está pegada a la puerta. El coche se abre, arranca y se lo llevan sin que la llave real se haya movido de tu mueble.
El Hackeo del puerto OBD (Cirugía cerebral)
Si consiguen entrar (usando el inhibidor, por ejemplo), lo siguiente es la electrónica. Todos los coches tienen un puerto OBD (el que usan los mecánicos para la diagnosis). Los ladrones conectan un dispositivo, burlan el inmovilizador y programan una llave virgen en segundos. A efectos prácticos, el coche cree que el ladrón es el dueño legítimo. Arrancan y se van.
