Lando Norris: de ser fan de Verstappen a ganarle

Lando Norris: de ser fan de Verstappen a ganarle

No podía contener el llanto dentro del casco. Lando Norris respiraba entrecortado, abrió la visera y se quitó las lágrimas para no chocar en esos últimos metros del Gran Premio de Abu Dhabi mientras se preparaba para estacionar su McLaren en la zona de festejos. Era, por fin, campeón del mundo.

Había acabado tercero cumpliendo a fondo la misión de cerrar el podio y con ello evitar que el gran ganador de la carrera, el campeón saliente Max Verstappen, se coronase por quinta vez. Su ventaja era de dos puntos, lo suficiente para imponerse a su rival holandés, la bestia negra que en el pasado parecía condenarle para siempre a ser un segundón.

Lo había vencido a él y a todos sus demonios interiores, sintetizados en una inacabable y a veces negativa obsesión por la perfección y una autocrítica destructiva nacida de la falta de autoestima.

Lando en 2013
Lando en 2013

Exactamente, lloraba como un niño desde el estrecho habitáculo que había sido muchas veces un sarcófago de tortura medieval para él. El sabor salado de su llanto se mezcló con su gratitud al gritar: «¡Gracias papá, gracias mamá!». Lloraba como un niño.

En agosto pasado, todos los supuestos entendidos en Fórmula 1 no daban ni un duro por él y sus posibilidades. Pero había dado vuelta una situación desesperada.

Ya era historia superada que antes del Gran Premio de Países Bajos, su compañero Oscar Piastri le derrotaba por 34 puntos. Y era historia que Max Verstappen, el gran referente del pilotaje en estos últimos cinco o seis años, estaba a 104 puntos de Piastri, a 70 de él y que había remontado haciendo creer que llegaría a derrotar a ambos McLaren en la última carrera.

Mónaco 2024: Monoplaza en honor a Ayrton Senna
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Lando el debilucho, Lando el que en público se destrozaba verbalmente a sí mismo reconociendo o exagerando errores, no solo se había recuperado emocionalmente sino que había mantenido una calma absoluta y, también, una sorprendente determinación en la dramática definición.

Norris junto a Alonso y Verstappen
Norris junto a Alonso y Verstappen

Ya pasaban al olvido esas muestras de debilidad y ansiedad de 2024 y 2025: choque y abandono en Austria 2024 tras tocarse con Verstappen, sacado de la carrera por impacto de Piastri en la sprint de Austin, empujado fuera de pista por Verstappen al adelantarlo por fuera en esa misma carrera, salvado tras doble fricción con Max en México (fue sancionado el holandés), echado de pista por Max en Las Vegas y descalificado luego de la segunda posición en ese Gran Premio, que ganó Verstappen.

Norris tocó fondo mentalmente al chocar desde atrás a Piastri en Canadá y tener que abandonar.«Los defraudé (al equipo) y cuando me pongo en ridículo en un momento como el de hoy, me arrepiento mucho».

Ganó 7 carreras y obtuvo otras tantas pole positions, y tuvo que derrotar a un rival con un coche con el mismo rendimiento (Oscar Piastri, que ganó también 7 carreras) y al que para muchos fue el mejor piloto del año, Max Verstappen (con 8 victorias).

El RB21 de Max fue inferior a los McLaren en la primera mitad del año, pero se puso a la par, o casi, en la segunda parte, con seis victorias entre la carrera de Italia y la de Abu Dhabi.

Lando en 2019
Lando en 2019

No por cuidar su ventaja en esta última carrera, Lando deja de ser un campeón muy merecido. Contra el «depredador» Max, el tipo más fuerte en los cuerpo a cuerpo, Norris resistió, pensó y tuvo paciencia.

Desde mediados de año, tras reconocer su debilidad psicológica, inició un proceso de cambio. Las pesadillas que le provocaba el cuatro veces campeón y el inesperado desafío de Piastri le pasaron factura.

Después de su abandono en Canadá, décima carrera del año, comenzó un trabajo de transformación con un psicólogo, cerró su entorno, cambió algunas conductas cotidianas y se produjo un «click» en él.

Un click que le dio una crucial reinterpretación interna de su historia. La calma con la que se tomó la descalificación en Las Vegas fue reveladora. Decía: «No creo que tuviera un mal fin de semana ni que tuviéramos un mal resultado». Estaba enfocado en lo que había hecho y en lo que él podía hacer, no en factores externos incontrolables.

McLaren MCL39.
McLaren MCL39.

El “jubilado” que le financió

A Cisca Wauman le llamó la atención ese inglés desgarbado, flaco y musculoso, enfundado en un culotte azul, que había pedido una «orangina» al camarero de ese bar de Koppenberg, en Flandes. Estaba ella con unas amigas del pueblo y el ciclista, acompañado por otros cuatro compañeros igualmente ataviados, entrenaba para el Tour de Flandes, una de las clásicas más duras de Europa.

Sonrisa va, sonrisa viene, Cisca y el ciclista conectaron al instante. Se llamaba Adam, estaba recién egresado de la universidad y estaba especializado en finanzas. Cuando un mes después, Adam volvió para la carrera, a ella le gustó que él demostrara más velocidad tomando sus curvas que las del Tour.

En 1997, Cisca dio a luz a Oliver, el primero de sus cuatro hijos con Adam Norris. En noviembre de 1999 nacía Lando. Adam era (y es) una luz para los negocios. En 1998 había fundado Pensions Direct, comercializando fondos de inversión directamente a los ahorradores que pensaban en una buena jubilación.

Se asoció con la gran inversora Hargreaves & Lansdown. En 2008, la empresa líder en fondos para pensionistas pasó a cotizar en bolsa. Esto le reportó una fortuna estimada en 250 millones de euros.

Adam decidió, a los 36 años, «jubilarse» para acompañar a sus hijos en la competición. El mayor, Oliver, había sido frecuente ganador en importantes torneos de karting; el segundo, Lando, seguía los pasos de su hermano y mostraba una pasión absoluta. Cuando no corría, conducía la cortadora de césped en el predio de la casa familiar de Glastonbury (Somerset).

Espíritu competitivo

Cuenta hoy Lando: «Era un verdadero cortacésped autopropulsado. Pero yo era tan pequeño —30 kg a los 10 años— que tenía que arrastrar las pesas de mi padre para ponerlas encima; si no, el cortacésped no arrancaba porque hacían falta 50 kg. Volvía del colegio y cortaba todo, buscando la perfección».

Adam ponía demasiado el acento en la «perfección» y Cisca, en tener a sus hijos entre algodones. Una receta perfecta para la autocrítica destructiva en el límite de cualquier actividad competitiva y medida. Y más aún cuando se vive sometido a la tiranía del cronómetro.

Más rápido que su dinero

Con recursos económicos más que amplios, Lando tenía todos los materiales que necesitaba. Algunos de sus rivales podían afirmar que era «un niño de papá». Sí, pero si no eres rápido, no podrías ganar con frecuencia ni superar crecientes desafíos. El dinero no siempre derrota al cronómetro, y menos aún al combate cuerpo a cuerpo. Eso se iba a ver más adelante.

Lando y Max en 2013
Lando y Max en 2013

Norris fue campeón en 2014 de la Eurocopa Fórmula Renault, de la Toyota Racing Series en 2016 y de la F3 FIA en 2017, todo en su primer año en cada categoría. Eso fue suficiente para que el visionario estadounidense Zak Brown, expiloto de monoplazas y de resistencia, empresario de marketing de competición y máximo ejecutivo de McLaren, lo fichara para la academy del equipo de Fórmula 1 de Woking en 2017.

En 2018, Lando fue subcampeón de la F2, solo por detrás de su compatriota George Russell, hoy piloto de Mercedes. Llegado el momento de demostrar velocidad a bordo de un Fórmula 1, Norris pasó los tests con las notas más altas: superó por nueve décimas de segundo al piloto titular Stoffel Vandoorne en los ensayos de media temporada en Barcelona.

Después quedó a solo tres décimas de Fernando Alonso en los entrenamientos del Gran Premio de España. En 2019, Lando pasó a ser compañero de Carlos Sainz en la nueva etapa de McLaren. Lo demás es historia conocida: poco propenso a los accidentes o a la agresividad, Norris demostró ser un piloto capaz de cosechar puntos regularmente y administrar carreras en circunstancias favorables, aunque no tanto en la fricción continua.

Equipo Constructores de McLaren
Equipo Constructores de McLaren

Su primera victoria llegó en el Gran Premio de Miami de 2024, transitando ya su sexta temporada. Luchó cuerpo a cuerpo contra Max Verstappen —y perdió— en varias oportunidades, pero McLaren mejoraba y, cuando tuvo su momento, supo aprovecharlo.

Fue subcampeón con cuatro victorias esa temporada y en 2025 consiguió su sueño. En Fórmula 1 hay «campeones» y «campeones de leyenda», gigantes del volante que no obtienen ese calificativo por sus estadísticas, sino por la forma en la que consiguen sus victorias o sus grandes remontadas. La lista incluye nombres como Ayrton Senna, Michael Schumacher y Lewis Hamilton.

Norris celebración Abu Dhabi
Norris celebración Abu Dhabi

Lando, por ahora, solo puede decir que es campeón, a su manera. La confianza ganada definiendo en Abu Dhabi, cuando realizó un crucial y arriesgado adelantamiento por fuera de la pista a Yuki Tsunoda (Red Bull) para recuperar la decisiva tercera posición, le servirá de apoyo para lo que ahora deberá buscar: la leyenda.