Antonelli conquista Canadá y ya manda en la F1

Antonelli conquista Canadá y ya manda en la F1

Kimi Antonelli logra su cuarta victoria consecutiva en Canadá y amplía su ventaja en el Mundial de Fórmula 1

Kimi Antonelli sigue escribiendo su propia historia en la Fórmula 1. El piloto italiano de Mercedes ganó el GP de Canadá tras una carrera marcada por la estrategia, el abandono de George Russell y el regreso al podio de Lewis Hamilton y Max Verstappen. Con solo 19 años, Antonelli suma ya cuatro victorias consecutivas y empieza a cambiar el equilibrio del campeonato.

Antonelli vuelve a ganar y ya domina el campeonato

El nombre propio del Gran Premio de Canadá volvió a ser el de Kimi Antonelli. El piloto italiano firmó en el circuito Gilles Villeneuve su cuarta victoria consecutiva, una cifra que empieza a transformar una gran temporada en una candidatura completamente real al título mundial.

Y lo hizo, además, derrotando en pista a dos referencias absolutas de la Fórmula 1 moderna. Detrás del Mercedes del joven italiano cruzaron la meta Lewis Hamilton, segundo, y Max Verstappen, tercero, en un podio que mezcló experiencia, títulos mundiales y una nueva generación que ya no parece tener miedo de nadie.

La victoria de Antonelli tuvo algo más importante que los 25 puntos. Tuvo autoridad. El italiano gestionó la presión durante toda la carrera y volvió a mostrarse sólido en un fin de semana complicado por las bajas temperaturas y las dudas estratégicas derivadas de la amenaza de lluvia.

Con apenas 19 años, el piloto de Mercedes ya no transmite sensación de promesa. Lo que empieza a transmitir es la de un piloto preparado para marcar una época.

El abandono de Russell cambió la carrera

La carrera parecía encaminada a un intenso duelo interno en Mercedes. George Russell había mostrado un ritmo muy competitivo y mantenía una batalla constante con Antonelli en las primeras fases del Gran Premio.

Sin embargo, todo cambió cuando un problema técnico obligó al británico a abandonar. La retirada de Russell abrió completamente el escenario para Antonelli, que heredó el control estratégico de la carrera y supo administrarlo con una madurez impropia de su edad.

Por detrás, Hamilton aprovechó perfectamente el caos. El siete veces campeón del mundo firmó una de sus carreras más sólidas de la temporada para devolver a Ferrari al segundo escalón del podio. Sin cometer errores y con una gestión impecable de neumáticos, el británico volvió a demostrar que sigue siendo una amenaza cuando las carreras se vuelven imprevisibles.

También salió reforzado Verstappen. El piloto de Red Bull no tuvo el coche más rápido del fin de semana, pero volvió a maximizar el resultado con un tercer puesto muy importante para limitar daños en el campeonato.

Canadá dejó así una fotografía muy llamativa: Antonelli liderando, Hamilton resistiendo y Verstappen sobreviviendo. Tres generaciones distintas compartiendo el mismo podio.

McLaren falló con la estrategia y Mercedes acertó

La lluvia nunca llegó realmente durante la carrera, pero condicionó gran parte de las decisiones estratégicas antes de la salida. Varios equipos apostaron por los neumáticos intermedios al detectar zonas húmedas en el asfalto y una posible evolución meteorológica complicada.

Entre ellos estuvieron los dos McLaren, además de Audi, Cadillac y el Williams de Carlos Sainz. La apuesta, sin embargo, salió mal. El circuito comenzó a secarse rápidamente y todos ellos tuvieron que pasar por boxes en apenas tres vueltas para montar neumáticos lisos.

Mercedes, en cambio, interpretó mejor la situación desde el inicio. Tanto Antonelli como Russell arrancaron con el compuesto blando y lograron entrar rápidamente en ventana de temperatura pese al asfalto frío y las vueltas extra de formación.

La clave definitiva llegó en la vuelta 31. Un Coche de Seguridad Virtual permitió a los líderes realizar su parada sin perder demasiado tiempo, consolidando la estrategia de una sola parada como la opción más eficaz de la carrera.

También destacó el trabajo de Alpine. El equipo francés apostó por una combinación de medio y duro que permitió a sus pilotos terminar dentro de los puntos en una carrera especialmente compleja desde el punto de vista táctico.

Pirelli confirmó después que el desgaste fue mucho menor del esperado y que el temido graining apenas apareció durante los stints largos, algo que favoreció las batallas en pista y permitió mantener ritmos muy competitivos hasta el final.

Antonelli llega a Mónaco como el gran favorito

La victoria en Canadá no solo refuerza el momento deportivo de Antonelli. También cambia la percepción del campeonato. El italiano abandona Montreal con 131 puntos, ampliando su ventaja sobre Russell hasta los 43 puntos.

Por detrás, Charles Leclerc sigue perdiendo terreno y ya se encuentra a 56 puntos del liderato tras otro fin de semana complicado para Ferrari.

Pero más allá de las cifras, lo que empieza a preocupar a sus rivales es la sensación de control. Antonelli no solo está siendo rápido. También está gestionando las carreras como un piloto mucho más experimentado, evitando errores y entendiendo perfectamente cuándo atacar y cuándo conservar.

Mercedes, además, vuelve a parecer el equipo más sólido de la parrilla en términos de consistencia. Y eso convierte la próxima cita en Monaco Grand Prix en un escenario especialmente peligroso para sus rivales.

Porque si Canadá confirmó algo, es que la Fórmula 1 ya no gira únicamente alrededor de Verstappen o Hamilton. Ahora también gira alrededor de Antonelli.