Honda revive su mítico NSX con una reinterpretación de Italdesign: una serie exclusiva que hace al deportivo japonés en pieza de colección
La marca japonesa ha presentado el NSX Tribute by Italdesign, una reinterpretación contemporánea de su superdeportivo más icónico desarrollada junto al histórico estudio de diseño italiano. El proyecto no es un concept ni un futuro modelo de producción: se trata de una serie extremadamente limitada destinada a coleccionistas y basada en unidades reales del NSX de segunda generación.
Más que un coche nuevo, el Tribute funciona como un ejercicio de memoria industrial. Honda no pretende sustituir al NSX ni anticipar un sucesor, sino convertirlo en patrimonio automovilístico. En lugar de desarrollar una tercera generación, la marca ha optado por algo mucho más interesante: reinterpretar el modelo que cambió su imagen para siempre.
El mito del NSX

Cuando apareció en 1990, el NSX cambió la forma en que el mundo entendía un superdeportivo. Hasta entonces, los deportivos exóticos eran rápidos pero temperamentales, máquinas pensadas para el fin de semana más que para convivir con su propietario. Honda decidió hacer justo lo contrario.
Fue el primer superdeportivo concebido con estándares de ingeniería propios de una berlina japonesa: ergonomía cuidada, fiabilidad mecánica y facilidad de conducción. Su chasis monocasco de aluminio resultaba extremadamente avanzado y su comportamiento predecible incluso al límite. El coche no solo era rápido, era utilizable, y su puesta a punto contó además con la participación de pilotos profesionales.
Pero la auténtica revolución no estuvo solo en la conducción, sino en el concepto. El NSX no buscaba superar a los deportivos europeos únicamente en prestaciones puras. Su potencia podía no impresionar frente a algunos V8 o V12 italianos, pero ofrecía algo que aquellos no tenían: accesibilidad real. Era más asequible de adquirir y, sobre todo, mucho menos exigente de mantener.
Por primera vez un superdeportivo podía utilizarse a diario sin asumir el comportamiento ni los costes de una máquina caprichosa. No era el más extremo del mercado, pero sí el más coherente, y precisamente por eso obligó a los fabricantes tradicionales a replantear cómo debía ser un deportivo moderno y cambió para siempre la percepción global de los coches japoneses.
La reinterpretación de Italdesign



El nuevo NSX Tribute no parte del modelo original de los noventa, sino del NSX moderno comercializado entre 2016 y 2022. Sobre esa base, Italdesign ha desarrollado una carrocería completamente nueva que reinterpreta rasgos del primer NSX sin copiarlos literalmente.
La transformación es profunda a nivel visual, pero no estructural. Se mantiene la arquitectura híbrida original: el V6 biturbo asociado a tres motores eléctricos y el sistema de tracción total inteligente desarrollado por Honda. La intención no es crear un restomod ni reconstruir un clásico, sino convertir un superdeportivo reciente en una pieza de colección.
Cada unidad se construirá a partir de un coche aportado por el propio cliente, que será modificado artesanalmente. La producción será muy reducida y el modelo no formará parte del catálogo oficial de Honda, aunque cuenta con el reconocimiento de la marca.
Un homenaje con significado
El proyecto nace como celebración de varios hitos históricos de la compañía y, al mismo tiempo, como una manera de mantener vivo el legado del NSX en una etapa de transición tecnológica. En lugar de anunciar un sucesor inmediato, Honda ha optado por consolidar su valor cultural.
El resultado es significativo: el NSX deja de ser un producto para convertirse en un icono preservado. El Tribute no mira al futuro del modelo, sino a su permanencia en la historia del automóvil. Y quizá ese sea el mensaje más claro: algunos coches ya no necesitan una nueva generación para seguir existiendo.








