Lewis Hamilton derrapa un Ferrari F40 en Tokio junto a Kim Kardashian en un vídeo viral que recuerda a Tokyo Drift
El Ferrari F40 vuelve a ser protagonista, esta vez en las manos de Lewis Hamilton. El siete veces campeón del mundo ha convertido Tokio en su propio escenario de Tokyo Drift, con Kim Kardashian como copiloto en un vídeo que ya es viral.
Una escena sacada de Tokyo Drift
No parece un vídeo de Instagram. Parece una escena eliminada de Tokyo Drift. El clip publicado por Lewis Hamilton muestra al piloto derrapando un Ferrari F40 por las calles de Tokio, en uno de los escenarios más icónicos del mundo del motor.
La secuencia tiene todos los ingredientes: luces de neón, asfalto húmedo y un coche que no debería estar haciendo eso. Porque no es cualquier coche. Es un F40, una de las piezas más delicadas y valiosas de Ferrari.
Pero hay más. En el asiento del copiloto aparece Kim Kardashian, lo que ha disparado aún más la repercusión del vídeo. En cuestión de horas, el contenido se ha convertido en uno de los más comentados en redes.
Y no es para menos. La escena parece cuidadosamente construida para provocar esa sensación: mezcla de cultura urbana, cine y automovilismo.
El Ferrari F40, el verdadero protagonista
Más allá del ruido mediático, el verdadero protagonista es el Ferrari F40. Un coche que, para muchos, representa el último Ferrari puro. Sin ayudas electrónicas, sin filtros, sin concesiones.

Equipado con un motor V8 biturbo de 478 CV, el F40 no fue diseñado para derrapar en ciudad. Es un coche exigente, brutal y cada vez más raro. Su valor supera fácilmente los 3 o 4 millones de euros, lo que convierte cada maniobra en algo casi impensable.
Verlo deslizarse entre curvas urbanas no es habitual. Y precisamente por eso impacta. Porque rompe con la lógica de conservación que suele rodear a este tipo de coches.
Hamilton no solo lo conduce. Lo exprime. Y eso cambia completamente la narrativa del vídeo.
Mucho más que un vídeo viral
Lo de Lewis Hamilton en Tokio no es solo un vídeo bonito para Instagram. Es de esos momentos que, si te gustan los coches, se te quedan grabados.
Porque no va solo de derrapar. Va de hacerlo con un Ferrari F40, en Tokio, de noche, con ese ambiente que recuerda inevitablemente a Tokyo Drift. Es una combinación que simplemente funciona.
Y luego está el detalle que lo cambia todo. Ver a alguien llevar un coche así al límite, sin miedo, sin tratarlo como una pieza de museo. Eso conecta. Porque, en el fondo, todos pensamos lo mismo: así es como deberían usarse estos coches.
Sí, está Kim Kardashian. Sí, el vídeo es viral. Pero si te gustan de verdad los coches, eso casi pasa a segundo plano.
Lo importante es otra cosa. Es ver un F40 haciendo lo que fue creado para hacer. Y eso, hoy en día, ya es raro.
Porque al final no va de redes. Va de sensaciones. Y este vídeo está lleno de ellas.








