Haas defiende a Ferrari frente a la rebelión de los clientes de Mercedes F1

Haas defiende a Ferrari frente a la rebelión de los clientes de Mercedes F1

Mientras McLaren y Williams denuncian sentirse «atados de pies y manos» por la falta de datos de Mercedes F1, Oliver Bearman sale al paso para elogiar la transparencia total de Maranello

La Fórmula 1 de 2026 ha nacido con una brecha que no solo se mide en segundos sobre el asfalto, sino en la calidad de la fibra óptica que conecta a los fabricantes con sus equipos cliente, sobre todo la de Mercedes F1. Tras el Gran Premio de Australia, donde Mercedes aplastó con ocho décimas de ventaja en la pole, el paddock se ha dividido en dos bandos: los que reciben los planos completos del motor y los que sospechan que les están ocultando el botón del pánico.

En el centro de la polémica están James Vowles (Williams) y Andrea Stella (McLaren), quienes han sugerido abiertamente que Mercedes F1 les ha dejado «desprevenidos». Sin embargo, desde el box de Haas, la música suena muy distinta. Oliver Bearman ha sido tajante: «Ferrari ha sido increíblemente abierta y nos ha dado toda la información posible».

La gestión de energía: El nuevo «Santo Grial» (prohibido) de la F1

En esta nueva era, no basta con tener caballos; hay que saber cuándo soltarlos. La gestión del lift and coast y el despliegue eléctrico dictan el ritmo. Bearman explica que la colaboración con Ferrari les permite saber exactamente dónde sacrificar velocidad para ganar energía, un contraste total con el «apagón» que denuncian en McLaren.

«Nuestra situación con Ferrari es muy diferente a la que tienen McLaren y Mercedes», señala Bearman. Mientras los clientes de la estrella sospechan de «factores sistémicos» fuera de su control, Haas admite que su déficit frente al equipo oficial de Maranello es puramente aerodinámico y de chasis, no de software de motor. Ferrari, según el británico, les trata como aliados estratégicos, no como simples compradores de hardware.

China: La prueba del algodón

La transparencia de Ferrari será vital este fin de semana en el GP de China, donde el formato Sprint deja poco margen para el ensayo y error. Con Mercedes dominando la entrega de potencia por puro músculo, la capacidad de Ferrari para guiar a Haas y Sauber en la estrategia de despliegue podría ser la diferencia entre pescar puntos en la zona media o hundirse en la clasificación.

Para Bearman, el objetivo es claro: aprovechar la generosidad informativa de Maranello para acercarse a un SF-26 que, en Australia, rodaba «una sesión por delante» en términos de ritmo. La guerra de 2026 no solo se gana en el túnel de viento, se gana en la sala de servidores.