El Gordon Murray T.50s supera la referencia de un GT3 en Bahréin durante su test final. El radical superdeportivo de pista está listo para producción
El radical superdeportivo de circuito de Gordon Murray Automotive ha completado su prueba final antes de entrar en producción. Durante los test en el Circuito Internacional de Bahréin, el piloto Dario Franchitti marcó una vuelta siete segundos más rápida que la referencia de un GT3, sellando así la aprobación definitiva del T.50s Niki Lauda antes de que comiencen las entregas de las 25 unidades previstas.
El T.50s supera el test final en Bahréin
El Gordon Murray T.50s Niki Lauda ha completado con éxito su Production Approval Test, el último paso antes de iniciar la producción de este radical superdeportivo de circuito. Para ello, el equipo eligió el exigente Circuito Internacional de Bahréin, un trazado conocido por sus altas temperaturas y por el enorme estrés mecánico que impone a los coches.

Al volante estuvo Dario Franchitti, cuatro veces campeón de IndyCar y triple ganador de las 500 Millas de Indianápolis, quien se encargó de validar el comportamiento dinámico del coche. Durante las pruebas, el escocés logró una vuelta de 1:53.03, un tiempo que rebaja en más de siete segundos la referencia de un GT3 en este mismo circuito.
Las pruebas permitieron a los ingenieros analizar aspectos clave como las frenadas extremas, con picos de hasta 3G longitudinales, el desgaste de neumáticos o el comportamiento del chasis en condiciones de baja adherencia. También se evaluó la estabilidad a alta velocidad, con el T.50s superando las 296 km/h y registrando fuerzas laterales de 2,7G en curva.
Tras completar el programa de desarrollo, Franchitti dio el visto bueno definitivo al modelo. Con esta aprobación final, Gordon Murray Automotive podrá completar la producción de las 25 unidades del T.50s, cuya fabricación ya está en marcha en Reino Unido y que se entregarán a sus propietarios antes de mediados de 2026.
Una obra de ingeniería firmada por Gordon Murray
Más allá del tiempo de vuelta, el Gordon Murray T.50s es una pieza de ingeniería extremadamente especial. Su creador es Gordon Murray, el ingeniero sudafricano responsable de uno de los superdeportivos más influyentes de la historia: el McLaren F1 de los años noventa.
Con el T.50s, Murray ha querido recuperar una filosofía que hasta hoy se encontraba prácticamente extinta : ligereza, precisión y conexión absoluta entre coche y conductor. El resultado es un superdeportivo de circuito que pesa menos de 900 kg y que ha sido desarrollado desde cero para ofrecer la experiencia de conducción más pura posible.
Uno de sus rasgos más característicos es el ventilador aerodinámico situado en la parte trasera, un elemento que recuerda al famoso Brabham BT46B de Fórmula 1 diseñado por Murray en 1978. Este sistema extrae aire del difusor para aumentar la carga aerodinámica y mejorar la estabilidad, permitiendo generar hasta 1.200 kg de downforce.
En el corazón del coche se encuentra un espectacular V12 atmosférico de 3.9 litros desarrollado por Cosworth, capaz de entregar 772 CV a 11.500 rpm y de girar hasta 12.100 rpm. Una mecánica diseñada para ofrecer una respuesta instantánea y, sobre todo, un sonido absolutamente extraordinario.
Combinado con una caja de cambios Xtrac de seis velocidades con levas, una posición de conducción central y una aerodinámica completamente ajustable, el T.50s se convierte en una máquina de circuito radical, creada con una obsesión casi artesanal por cada detalle.
Cada una de las 25 unidades llevará además un nombre conmemorativo ligado a una de las primeras victorias en Gran Premio del propio Gordon Murray, reforzando así el vínculo entre este coche y la historia del automovilismo.








