Si creías que los restomods de Singer ya eran la perfección absoluta, prepárate. La firma californiana ha recurrido a la ingeniería de Red Bull para que sus modelos Targa y Cabrio se comporten, por fin, como un coupé de carreras
Tener un Porsche 911 reinventado por Singer es el sueño húmedo de cualquier coleccionista. Son obras de arte rodantes. Sin embargo, incluso el arte tiene debilidades estructurales: cuando coges un Porsche 964 (la generación de 1989-1994) y le quitas el techo, la física pasa factura. La rigidez se pierde y el chasis flexa. O al menos, así era hasta ahora.
Singer ha decidido acabar con el compromiso entre «viento en la cara» y «rendimiento puro» firmando una colaboración estratégica con Red Bull Advanced Technologies. El objetivo: aplicar la ciencia de la Fórmula 1 a los clásicos de Stuttgart.
El problema: Un chasis de los 90

La serie «Classic Turbo» de Singer permite a los clientes encargar versiones Targa o Convertible. El problema es que la rigidez torsional de estos modelos originales no cumple con los estándares de exigencia modernos. Para solucionar esto sin añadir cientos de kilos de acero, Singer llamó a la puerta de la división de alto rendimiento de Red Bull.
La solución: 13 piezas de fibra de carbono
Los ingenieros de Red Bull no se limitaron a soldar barras. Utilizaron software de Análisis por Elementos Finitos (FEA) —el mismo tipo de tecnología que decide si un monoplaza aguanta Eau Rouge a fondo— para escanear y analizar el chasis del 964.
El diagnóstico digital permitió identificar las zonas críticas donde el coche «sufría» al perder el techo. La solución desarrollada son 13 estructuras de fibra de carbono diseñadas quirúrgicamente para reforzar el monocasco.
El resultado: Un 175% más rígido
Las cifras hablan por sí solas. Tras adherir estos refuerzos de carbono al chasis original, las pruebas confirmaron un aumento de la rigidez torsional del 175%.
Esto significa que, según ambas compañías, los nuevos Singer descapotables ofrecen ahora un rendimiento dinámico y una precisión de conducción comparables a los del coupé de techo cerrado. Rob Gray, director técnico de Red Bull Advanced Technologies, destaca que el reto fue lograr este comportamiento dinámico minimizando el peso añadido, un equilibrio obsesivo que les resulta «muy familiar» en la F1.
Ahora sí: la máquina perfecta ya no te obliga a elegir entre prestaciones o cielo abierto. Solo te obliga a tener una cuenta corriente muy saneada.








