Rumbo directo al éxito
La marca escandinava redefine su ofensiva con nuevos modelos, producción optimizada y un enfoque claro hacia volumen y rentabilidad.
La idea pasa por menos coches de nicho y más modelos generalistas que la gente realmente vaya a comprar.
Polestar refuerza su estrategia de sostenibilidad al introducir al menos un 50% de cobalto reciclado en las baterías de los Polestar 2 y Polestar 3. Este avance se enmarca en un enfoque más amplio de circularidad que busca reducir el uso de materias primas vírgenes y prolongar la vida útil de los recursos. La marca también impulsa la reutilización de baterías mediante procesos de reacondicionamiento y alianzas para su reciclaje. De este modo, la compañía refuerza su compromiso con una movilidad eléctrica más responsable y transparente.
Estrategia revisada tras años complicados
Polestar ha atravesado unos años complicados debido a una estrategia de producto que se centró más en sus diseños excelentes que en el caso de negocio que los respaldaba. Pero con Michael Lohscheller al mando hay un plan revisado en marcha.

El perfil de Lohscheller, con una sólida trayectoria en finanzas, contrasta con el de su predecesor, el diseñador Thomas Ingenlath. El mensaje de cara al futuro es sencillo: menos coches de nicho y más modelos generalistas.
Nuevos lanzamientos y planificación

Este año veremos el Polestar 5, seguido de un SUV/familiar basado en el Polestar 4. Después llegará una segunda generación del Polestar 2.
Este modelo ha sido enormemente importante en el éxito de la marca; hasta la fecha se han vendido 190.000 unidades. Sin embargo, no había un plan claro para su sustituto dentro de la estrategia que Lohscheller heredó. Eso ya ha cambiado, con un reemplazo acelerado que llegará a principios de 2027, solo 30 meses después de que la idea recibiera luz verde. Estará basado en una plataforma de la empresa matriz Geely y seguirá produciéndose en China, lo que aporta las ventajas de un desarrollo rápido y unos costes de producción relativamente bajos.
Si todo funciona, significará que el nuevo 2 debería ser lo suficientemente diferente como para atraer a los propietarios actuales que buscan algo nuevo y evitar que se vean tentados por las numerosas alternativas disponibles de fabricantes rivales.
El pequeño SUV 7 y la producción europea
La tercera parte de la estrategia de modelos de Polestar es el pequeño SUV 7. Rompiendo la estructura de nomenclatura de la marca al llegar antes que el Polestar 6 (un roadster 2+2 con baja prioridad), el 7 fue uno de los primeros anuncios de Lohscheller al incorporarse a la empresa.
Su llegada está prevista para 2027 y será el primer Polestar producido en Europa, un momento clave si se tiene en cuenta que la marca se presenta como una firma “europea”, pese a haber fabricado hasta ahora únicamente en China, EE. UU. y Corea del Sur.
“Estamos apuntando a los segmentos de vehículos eléctricos con mayor rentabilidad, y eso es lo que deberíamos haber hecho desde el principio”, afirma Lohscheller. “Siempre es fácil, con perspectiva, decir lo que debería haberse hecho. Se hizo un gran trabajo en términos de marca y comenzando con coches de alta gama. Pero lo que estamos haciendo ahora es completar ese panorama, porque estar solo en segmentos de nicho no es suficiente”.
El cobalto es un elemento clave en las baterías por su estabilidad térmica. Polestar refuerza su estrategia de sostenibilidad incorporando cobalto reciclado, promoviendo reacondicionamiento y reciclaje de baterías, y reduciendo el uso de materias primas vírgenes.









