No lo tiene fácil. La marcha de Luca de Meo el pasado julio hacia Kering, propietario de Gucci, se produjo después de cinco años en los que sacó a Renault de la zona de peligro financiero, devolviéndola a beneficios y rejuveneciendo la gama con modelos de absoluta actualidad como el Renault 5 E-Tech.
La elección de Provost por encima de Denis Le Vot, hasta entonces responsable de Dacia (y que desde entonces ha abandonado el Grupo Renault), supuso un triunfo de la prudencia frente al carisma. La principal fortaleza de Provost es la precisión organizativa, no el talento para los titulares. No es un directivo dado a las frases memorables.

Un perfil técnico frente al liderazgo carismático
En contraste con el sentido del espectáculo de Luca, la actitud de Provost recuerda a la de un alto funcionario acostumbrado a salvar la reputación de una sucesión de primeros ministros descuidados. Pero el antiguo responsable de compras, asuntos públicos y alianzas ha sido empujado desde las sombras al primer plano justo cuando debe entregar el plan sucesor del exitoso programa a medio plazo de de Meo, lanzado en 2020.
Bautizado Renaulution, orientó a la marca con firmeza hacia la era digital y eléctrica mediante modelos como los Renault 5, Renault 4 y Scenic, además de la resurrección de Alpine. La siguiente fase debía llamarse Futurama, y a estas alturas ya deberíamos haberla visto. Sin embargo, bajo el mando de Provost su lanzamiento se ha pospuesto unos meses.
La estrategia de producto y el futuro de Renault
Provost aspira a combinar ambos perfiles. “Mi obsesión para el próximo plan a medio plazo, y la máxima prioridad, es definir una nueva gama de productos que sean un éxito”, declaró ante los periodistas en París. Admitió que, en ocasiones, la compañía ha pecado en seguir la misma estrategia con las actualizaciones de modelo. “Quizá en Renault seamos demasiado cíclicos”, afirmó.
Una de las primeras decisiones de de Meo al unirse a Renault en 2020 fue cancelar una serie de pequeños modelos que estaban en preparación, dejando huérfanos varios conceptos en el departamento de diseño. El plan pasaba por llevar a Renault a segmentos SUV más grandes y rentables, dando lugar a modelos como Austral, Rafale, Espace, Scenic y el Dacia Bigster.

Los dos primeros momentos de protagonismo de Provost desde que asumió el cargo han sido el lanzamiento de coches pequeños: el nuevo Clio, presentado en septiembre, y ahora el Twingo. Pero no conviene sacar conclusiones precipitadas.
Plataformas, competencia china y regulación europea
Él sabe que acertar con los futuros modelos más grandes es crucial para mantener la rentabilidad de la marca frente a la feroz competencia china en mercados clave, especialmente España y UK. Para ello, explicó Provost, su plan es unificar los modelos de los segmentos C y D –desde el tamaño del Mégane hacia arriba– en una única plataforma que ofrezca soluciones tanto eléctricas como híbridas.
Mientras tanto, los coches pequeños seguirán divididos entre una plataforma específica para eléctricos y otra distinta para combustión. Los primeros modelos basados en esta nueva arquitectura llegarán dentro de unos dos años.
Fiel a alguien que conoce bien los engranajes de la burocracia estatal, Provost está profundamente implicado en promover cambios en las regulaciones automovilísticas de la UE en favor de Renault, incluida la posibilidad de permitir eléctricos de autonomía extendida más allá de 2035, fecha límite para la venta de vehículos con motor de combustión.

Combatir a los fabricantes chinos es prioritario. Y quien ha sido responsable de alianzas con gigantes como Geely y Chery considera que Renault ha recuperado terreno. La compañía acudió a China para acelerar el desarrollo del Twingo desde el diseño final hasta el inicio de producción en apenas 21 meses, trabajando con proveedores locales como CATL para la batería.
“Realmente no creo que ningún fabricante no chino sea capaz de esta velocidad”, afirmó. “La segunda prioridad del próximo plan a medio plazo será aprovechar todo lo que sabemos ahora sobre nuestros competidores chinos y utilizarlo para desarrollar nuevos modelos… aquí en Europa, en nuestras propias instalaciones”.
Aumentar la velocidad de desarrollo entraña el riesgo de quedarse atrás en calidad, pero Provost promete lo contrario. “Hoy la referencia en calidad empieza por T, de Toyota. Queremos ser la nueva referencia”, aseguró.
Acuerdo histórico con Ford
Ford y Renault Group han anunciado hoy una asociación estratégica destinada a ampliar la oferta de vehículos eléctricos de Ford a los clientes europeos. Los dos nuevos modelos se basarán en la plataforma Ampere y serán producidos por Renault Group en el norte de Francia, lo que ilustra las capacidades de fabricación de última generación de ElectriCity de Ampere.

Diseñados por Ford, desarrollados con Renault Group, los dos coches contarán con una dinámica de conducción distintiva, un auténtico ADN de la marca Ford y una experiencia de usuario intuitiva. Se espera que el primero llegue a los concesionarios en 2028.
Además, Ford y Renault Group también han firmado una Carta de Intenciones (LOI) para una colaboración en vehículos comerciales ligeros en Europa.
François Provost, CEO de Renault Group, declaró: “Renault Group se enorgullece de anunciar una nueva cooperación estratégica con Ford, un fabricante de automóviles icónico. Esta asociación muestra la fuerza de nuestro conocimiento y competitividad en Europa”.
Por su parte, Jim Farley, presidente y CEO de Ford Motor Company, afirmó: “Combinaremos la escala industrial y los activos de vehículos eléctricos de Renault Group con el diseño icónico y la dinámica de conducción de Ford para crear vehículos distintivamente Ford en espíritu”.








