El Renault Megane E-Tech estrena una batería cell-to-pack inédita, hasta 500 km de autonomía y carga rápida de 165 kW.
El nuevo Renault Megane E-Tech estrena una batería que es una primicia mundial. Mientras la mayoría de actualizaciones de producto se centran en el diseño o el equipamiento, Renault ha puesto el foco en algo mucho más técnico: una nueva arquitectura de batería que nadie había probado todavía en un coche de producción.
Una batería del Megane E-Tech que nadie había hecho así antes
La nueva batería del Megane utiliza química LFP de nueva generación con una arquitectura cell-to-pack que integra 232 celdas tipo Pouch 2 colocadas muy próximas entre sí. Es, según Renault, una primicia mundial. El resultado es una tasa de llenado del 53%, una cifra muy alta que permite aprovechar mejor el espacio disponible y maximizar la energía útil sin aumentar el tamaño del conjunto.
Con 67 kWh de capacidad, esa batería ofrece una autonomía de hasta 500 kilómetros según el ciclo WLTP. Es una cifra muy competitiva para un compacto eléctrico del segmento C, donde muchos rivales todavía se quedan por debajo de los 450 kilómetros.


Carga más rápida gracias al nuevo diseño
Además, la nueva arquitectura mejora la velocidad de carga. La potencia de carga rápida en corriente continua sube hasta los 165 kW, 35 kW más que antes. En la práctica, eso significa pasar del 15 al 80% de batería en unos 24 minutos, un 25% menos de tiempo que con la generación anterior.
El motor síncrono de rotor bobinado, fabricado en Cléon sin tierras raras, entrega 220 CV y 300 Nm de par. Por su parte, el sistema incluye un cargador bidireccional de hasta 22 kW con función V2L, algo poco habitual todavía en coches compactos eléctricos.
Un diseño más expresivo, sin perder su identidad
El frontal se ha rediseñado casi por completo, manteniendo solo los faros de la generación anterior. Las nuevas luces diurnas adoptan un patrón de rombos que refuerza la Una batería del Megane E-Tech que nadie había hecho así antes
La nueva batería del Megane utiliza química LFP de nueva generación con una arquitectura cell-to-pack que integra 232 celdas tipo Pouch 2 colocadas muy próximas entre sí. Es, según Renault, una primicia mundial. El resultado es una tasa de llenado del 53%, una cifra muy alta que permite aprovechar mejor el espacio disponible y maximizar la energía útil sin aumentar el tamaño del conjunto.
Con 67 kWh de capacidad, esa batería ofrece una autonomía de hasta 500 kilómetros según el ciclo WLTP. Es una cifra muy competitiva para un compacto eléctrico del segmento C, donde muchos rivales todavía se quedan por debajo de los 450 kilómetros.
Fabricado íntegramente en Francia
El nuevo Renault Megane E-Tech se ensambla, junto a su batería, en la fábrica de Douai, dentro del polo industrial Ampere ElectriCity. El motor se fabrica en Cléon, Normandía. Al producirse íntegramente en Europa, el modelo se beneficia de los incentivos del programa Auto+.
Renault sigue apostando por la tecnología y el dato técnico para diferenciarse en uno de los segmentos más competitivos del mercado eléctrico actual. Y esta vez, la diferencia está literalmente dentro de la batería.










