Guerra total en Baréin para frenar el motor de Mercedes F1 antes de Australia
La Formula 1 ha entrado en ese terreno donde los despachos corren más que los monoplazas. Mientras los equipos afinan sus coches en el circuito de Sakhir, la Comisión de la F1 se reúne con un tema explosivo en el orden del día: la legalidad del motor Mercedes. No es un asunto baladí; estamos hablando de una supuesta ventaja de tres décimas por vuelta (unos 15 CV extra) que tiene a Ferrari, Audi y Honda en pie de guerra.
¿Frío o caliente?
La polémica se centra en la relación de compresión (el límite reglamentario es 16:1). Mercedes ha sido extremadamente hábil: su motor cumple estrictamente la norma cuando se mide en parado y a temperatura ambiente. Sin embargo, sus rivales sostienen que, gracias a la expansión térmica de los materiales, esa compresión sube hasta un 18:1 cuando el motor está en caliente y a pleno rendimiento.
Evolución Técnica: Compresión V6
Límite legal actual medido en estático.
Potencia extra por expansión térmica.
Hasta ahora, la FIA había dado el visto bueno al diseño de Toto Wolff, pero la presión de los fabricantes ha forzado un giro de guion. La propuesta que se votará esta semana es cambiar el método de verificación: realizar las mediciones con el motor en caliente. Si esto se aprueba, el motor Mercedes —tal y como está diseñado ahora— pasaría a ser ilegal de la noche a la mañana.
Red Bull: El invitado inesperado que decanta la balanza
Aquí es donde entra el factor salseo. Para cambiar esta norma se necesita una mayoría cualificada (6 de los 11 equipos). Mercedes cuenta con sus tres clientes (McLaren, Williams y Alpine) para bloquear cualquier cambio, pero Red Bull ha cambiado de bando.

Se rumorea que Red Bull fichó a un ingeniero de Mercedes que les abrió los ojos sobre este sistema. Tras los test en el Circuit de Barcelona-Catalunya, las alarmas saltaron. Mercedes no solo fue el que más rodó (500 vueltas), sino que sus microsectores sugerían una potencia fuera de lo normal.








