El garaje de Ester Expósito

El garaje de Ester Expósito

En un ecosistema de famosos obsesionados con los Lamborghini Urus y los Mercedes Clase G, la actriz madrileña rompe el guion

Cuando tienes más de 26 millones de seguidores en Instagram y las marcas de lujo se pelean por vestirte, se espera que tu garaje sea una sucursal de un concesionario de Dubái. Sin embargo, Ester Expósito ha decidido que la movilidad urbana no va de impresionar, sino de llegar. La actriz de Élite y Bandidos ha sido vista habitualmente conduciendo un Toyota C-HR, el crossover híbrido que cambió la imagen de la marca japonesa.

No es un coche «barato» (una unidad bien equipada ronda los 43.000 euros), pero es calderilla comparado con los garajes de sus compañeros de profesión. La elección de Expósito manda un mensaje potente: el lujo moderno es no tener problemas mecánicos y poder aparcar donde quieras.

122 CV: La antítesis de la diva

Técnicamente, la elección es puramente racional. El C-HR de la actriz monta la mecánica híbrida de 122 CV. Sus prestaciones son modestas (el 0 a 100 km/h en 11 segundos se siente eterno comparado con cualquier eléctrico actual), pero su consumo es ridículo en entorno urbano.

El diseño del C-HR, con sus líneas angulosas y estilo coupé, encaja con la imagen afilada y moderna de la actriz, pero bajo esa chapa no hay un motor rugiente, sino el sistema híbrido más probado y fiable del planeta. Es el coche de alguien que quiere que el vehículo funcione, punto.

El verdadero lujo: La Etiqueta ECO

¿Por qué una estrella internacional elige un Toyota? La respuesta tiene tres letras: ECO. Vivir y moverse por el centro de Madrid se ha convertido en una carrera de obstáculos para los motores V8. Con su híbrido, Expósito tiene acceso libre a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y descuentos en el aparcamiento regulado (SER).

Ester Expósito elige la practicidad Toyota

Mientras otros famosos sudan para meter sus enormes todoterrenos por las calles de Malasaña o el Barrio de Salamanca, el C-HR se mueve como pez en el agua. Ester Expósito ha demostrado que tener estilo no está reñido con tener conciencia ecológica… o simplemente, con ser práctica.