El AMR26 de Fernando Alonso: Luces, sombras y el arte de esconder a Adrian Newey

El AMR26 de Fernando Alonso: Luces, sombras y el arte de esconder a Adrian Newey

En la presentación más esperada, el mítico ingeniero volvió a hacer gala de que su capacidad de esconder llega más allá de su coche

Fernando Alonso y Aston Martin ha sido el último en llegar al baile de las presentaciones de 2026, y lo ha hecho con una puesta en escena en Arabia Saudí que, siendo generosos, nos ha dejado con ganas de más. El equipo de Lawrence Stroll decidió jugar la carta de la exclusividad en la sede de Aramco. Aunque el resultado final ha sido un espectáculo que pecó de lo que más detesta el aficionado real: mucho envoltorio y poco contenido técnico.

A nivel de evento, la ejecución fue accidentada. Un retraso de veinte minutos seguido de un fallo técnico obligó a reiniciar la emisión. Esto hizo que nos diésemos cuenta de que reveló que lo que estábamos viendo no era más que una serie de grabaciones prefabricadas. Se abusó de vídeos motivacionales y música en directo. Elementos que distraen de lo verdaderamente importante: el primer coche nacido de la mente de Adrian Newey bajo el sello de Silverstone.

La decepción de la «maqueta estándar»

El problema fundamental de este evento radica en la naturaleza de su protagonista. Cuando tienes en nómina a un genio como Newey, cuyos diseños se caracterizan por detalles milimétricos y soluciones que rompen los esquemas, presentar una maqueta genérica es casi un pecado. Es comprensible que los equipos quieran esconder sus cartas antes de los test. Aunque intentar hacer pasar un modelo estándar por la nueva gran revolución de la F1 resulta, cuanto menos, decepcionante.

Se siente como una oportunidad perdida para ilusionar a una afición que espera ver algo radical. Las soluciones aerodinámicas de Newey suelen ser tan particulares que cualquier ojo mínimamente entrenado detecta al instante que lo que había sobre el escenario de Dhahran era un «showcar» con los colores nuevos. No el arma definitiva que pilotará Fernando Alonso.

Un diseño visual que abraza el negro

Si nos centramos estrictamente en la estética, el AMR26 es una pieza de diseño sofisticada que no arriesga en exceso. El verde eléctrico, heredero directo del British Racing Green, sigue siendo la seña de identidad, pero este año gana peso el color negro en los laterales. Esta decisión no es meramente artística; responde a la obsesiva búsqueda de ligereza, dejando la fibra de carbono expuesta para ahorrar cada gramo posible en el vinilado.

El negro es protagonista en el nuevo Aston Martin Aston Martin

El contraste llega con el amarillo lima ya habitual y una curiosa pincelada de azul claro en la parte superior del alerón trasero. Es un conjunto visualmente equilibrado, elegante y que transmite una imagen de equipo oficial. Sobre todo ahora que la unión con Honda y el combustible de Aramco elevan el estatus de la escudería a niveles nunca antes vistos en la estructura de Silverstone.

El factor Honda: La verdadera incógnita para Fernando Alonso

Más allá de los colores y las formas que Newey ha moldeado en el túnel de viento. El destino de Alonso en 2026 está inevitablemente ligado al motor japonés. Es la primera temporada de Aston Martin como equipo oficial de fábrica. Lo que significa que el coche ha sido diseñado desde el minuto uno para albergar la unidad de potencia de Honda. Esta integración total es lo que debería marcar la diferencia respecto a los años en los que dependían de los suministros de Mercedes.

Adrian Newey ha sido el que mejor partido le ha sacado a un motor Honda Aston Martin

El camino hacia la ansiada victoria número 33, o hacia la lucha real por el título, depende de que esta suma de factores —el genio de Newey, la fiabilidad de Honda y el hambre de Alonso— encaje a la perfección desde la primera carrera. Por ahora, nos quedamos con una decoración bonita. Además. de con la esperanza de que, bajo ese caparazón verde, se esconda realmente el coche que cambie la historia de Fernando Alonso.