El Defender Rally Portugal marca el regreso al W2RC tras su victoria en el Dakar y con el liderato en la categoría Stock
El Defender Rally Portugal será el siguiente gran examen del equipo británico en el Campeonato del Mundo de Rally-Raid (W2RC). Tras un debut brillante en el Dakar 2026, Defender regresa del 17 al 22 de marzo con el liderato bajo el brazo y un escenario completamente distinto por delante.
Si Arabia Saudí exigía resistencia, Portugal exigirá precisión.
Defender Rally Portugal: del dominio en el Dakar al liderato del W2RC
El Defender Rally Portugal llega en un momento clave para el equipo. En su estreno en el Rally Dakar 2026, Rokas Baciuška y Oriol Vidal conquistaron la categoría Stock con el Defender Dakar D7X-R, mientras que Sara Price y Sean Berriman terminaron segundos. Tres coches en el podio en 10 de las 13 etapas. Un arranque casi perfecto.


Ese resultado no fue anecdótico. Hoy, Rokas lidera la clasificación de pilotos Stock del W2RC con 107 puntos, seguido por Sara con 87 puntos y Stéphane Peterhansel con 69 puntos. En copilotos, el dominio es total: Oriol Vidal, Sean Berriman y Mika Metge ocupan las tres primeras posiciones.
El equipo llega a Portugal en cabeza. Y eso cambia el enfoque. Ya no se trata solo de demostrar velocidad, sino de gestionar ventaja. Ian James, Team Principal de Defender Rally, lo resume con claridad: la fiabilidad y la regularidad serán decisivas. En la categoría Stock, cada error se paga.
Portugal no es el Dakar: más técnico, más rápido, más imprevisible
El bp Ultimate Rally-Raid Portugal 2026 presenta un recorrido remodelado por el Automóvel Club de Portugal. Se mantiene la salida en Grândola y el paso por Badajoz, pero este año la meta estará en Loulé, en el Algarve.
El rally consta de cinco etapas y un total de 2.175 kilómetros, con 1.320 kilómetros cronometrados. La novedad es su proyección hacia el Atlántico, lo que introduce terrenos más variados y una complejidad mayor que en ediciones anteriores.
Frente a las grandes dunas del Dakar, aquí los tramos son más estrechos, las velocidades medias más altas y el margen de error mucho menor. El terreno es pedregoso y técnico. Además, la primavera portuguesa suele traer lluvias intensas que pueden transformar el suelo en cuestión de horas.
Rokas Baciuška lo explica con naturalidad: en el Dakar la prioridad era proteger el coche y asegurar la meta. En Portugal habrá que aplicar la misma disciplina, pero con un ritmo más exigente y menos espacio para equivocarse.
El Defender Dakar D7X-R ante su primer gran reto europeo

El protagonista de esta segunda cita del W2RC es el Defender Dakar D7X-R, derivado directamente del Defender OCTA de producción.
Mantiene la arquitectura monocasco de aluminio D7x, así como la transmisión y el sistema de tracción del modelo de serie, pero ha sido adaptado para cumplir la normativa FIA de la categoría Stock, donde la cercanía al vehículo de producción es determinante.
Para afrontar el rally-raid, el equipo ha trabajado en una batalla más amplia que mejora la estabilidad, en una mayor altura libre al suelo pensada para terrenos rocosos y en una suspensión específica reforzada para soportar etapas largas y extremadamente exigentes. Todo ello sin alterar la esencia estructural del modelo de serie.
Bajo el capó late el V8 biturbo de 4,4 litros, el mismo bloque que equipa el OCTA. Potencia, sí. Pero sobre todo resistencia. En la categoría Stock, ganar no depende únicamente del rendimiento, sino de la capacidad de completar cada etapa sin comprometer la mecánica.
Tras el impacto mediático del Dakar, el Defender Rally Portugal supone algo diferente: el examen de consistencia. Confirmar que lo visto en Arabia Saudí no fue una excepción, sino el inicio de un proyecto sólido dentro del W2RC.
La temporada es larga. Pero en Portugal empieza a definirse quién tiene realmente el control.



