Por supuesto, esa afirmación tiene bastantes asteriscos, principalmente porque solo es cierta en el caso de un VW ID. Buzz modificado por los ingenieros de IA de Bosch. Podemos dar fe de ello tras nuestra experiencia en un evento de Bosch, y eso nos ha dado motivos para tomarnos en serio las ambiciosas afirmaciones de la compañía sobre hasta dónde quiere llegar con la combinación de inteligencia artificial y sistemas avanzados de asistencia a la conducción(ADAS).

El gigante de la ingeniería y la fabricación invertirá 2.500 millones de euros en IA durante los próximos dos años, con el objetivo de desarrollar esta tecnología para que trabaje junto a los ADAS convencionales y, con el tiempo, llegue incluso a sustituirlos.
El modelo VLA: visión, lenguaje y acción
Los ingenieros de software de Bosch están desarrollando un modelo denominado “visión-lenguaje-acción” (VLA) que se basa en los grandes modelos de lenguaje utilizados por herramientas como ChatGPT. Frederik Zilly, experto en IA en Bosch, afirma que el VLA “entiende el mundo mejor” que los ADAS convencionales.
Puede utilizar esa comprensión para añadir asistencia contextual a funciones como el aviso de salida de carril o el control de crucero adaptativo. La mejora del VLA sobre los ADAS entra en juego en lo que los ingenieros de Bosch llaman “casos límite”, situaciones que pueden confundir a los sistemas tradicionales.

Por ejemplo, si el reconocimiento de señales de tráfico interpreta mal un límite de velocidad, el VLA puede corregirlo utilizando el contexto de lo que ve a su alrededor.
De la asistencia contextual al control total
Más allá de esta primera fase de asistencia contextual, Bosch aspira a ofrecer una segunda etapa: el control total del vehículo. Nuestra prueba como pasajeros es una experiencia agridulce. El doctor Zilly habla a un micrófono, pero el VLA le entiende mal y al principio se confunde.
Sin embargo, con algo de ayuda en forma de texto que él mismo introduce, la IA lo comprende y nos conduce con cuidado por un recorrido con obstáculos. Es inquietante y fascinante a la vez… y funciona. Pero todos hemos oído historias de distintas formas de IA introduciendo errores. ¿Podemos confiar en ella?
Confianza, transparencia y aceptación del usuario
“Creo que esa es la pregunta más importante para toda la industria”, dice a CAR Jerome Rigobert, responsable de producto de ADAS en Bosch. “Si quieres introducir la IA, tenemos que asegurarnos de que el público –el cliente final– vaya con ella”.
Con eso en mente, el VLA podrá explicar al conductor qué está haciendo el sistema ADAS en cada momento. Matthias Klauda, vicepresidente ejecutivo de I+D de Bosch, explica: “Hemos descubierto que el usuario quiere entender qué está haciendo el coche, qué está viendo y cómo reacciona. El VLA es muy bueno en esto, porque puede darte una interpretación verbal”.

Cuando se le pidió durante una prueba en la que yo iba de pasajero en el Volkswagen ID. Buzz, dio explicaciones con gran precisión.
Seguridad y redundancia: el enfoque de Bosch
Para asegurarse de que el VLA sea fiable, Bosch está aplicando un enfoque de “cinturón y tirantes” en todas las fases. Klauda lo detalla así: “La parte técnica consiste en diseñar la seguridad dentro de la arquitectura del sistema: necesitas redundancias tanto en hardware como en software.
No puedes basar esa redundancia en dos sistemas con la misma metodología, porque ambos cometerían el mismo error. Necesitas dos paradigmas de software distintos, y asegurarte de que se supervisen mutuamente para que el sistema siga siendo seguro”.








