BYD estudia el asalto a la Formula 1 tras los pasos de Audi y Cadillac

BYD estudia el asalto a la Formula 1 tras los pasos de Audi y Cadillac

El conglomerado chino BYD valora seriamente entrar en la parrilla con su filial ByD Auto. De confirmarse, sería la primera escudería puramente china en la historia del Mundial.

El tablero de la Fórmula 1 sigue sumando piezas de calibre mundial. Tras la llegada oficial de Audi y Cadillac en esta temporada 2026, el gigante chino BYD ha puesto sus ojos en la categoría reina del automovilismo. No es un movimiento impulsivo: la marca ya ha cimentado su presencia en el deporte de élite con patrocinios de alto nivel en la UEFA y el Manchester City (acuerdo de 5 millones por temporada).

Sin embargo, dar el salto a la parrilla de F1 es un desafío de una magnitud distinta. BYD se enfrenta ahora al dilema que define el futuro de cualquier fabricante en el «Gran Circo»: ¿Construir desde cero o comprar una estructura existente?

El dilema financiero: 600 millones frente a la barrera del Concorde

Entrar como el undécimo equipo no es sencillo. La normativa actual, bajo el Concorde Agreement, protege los ingresos de las escuderías actuales mediante una fianza o «canon anti-dilución». Se estima que este coste podría rondar los 450 millones de euros (unos 45 millones para cada equipo actual), a lo que habría que sumar una inversión inicial de entre 500 y 600 millones para desarrollar el monoplaza desde una hoja en blanco.

BYD estudia tener su equipo de Formula 1 propio Formula 1

La alternativa es la «vía Audi». La firma alemana entró este año tras adquirir Sauber por una cifra cercana a los 600 millones de euros. Teniendo en cuenta que las valoraciones de los equipos actuales ya superan los 1.500 millones de dólares según Forbes, cualquier adquisición hoy es un movimiento de alta ingeniería financiera que solo gigantes como BYD pueden permitirse.

¿Por qué ahora? Rentabilidad y geopolítica

La Fórmula 1 ha dejado de ser un «quemadero» de dinero para convertirse en un activo rentable. Liberty Media reportó ingresos de 3.873 millones de dólares solo por la F1 el año pasado, parte de un conglomerado que ya factura más de 4.100 millones.

Para BYD, entrar en la F1 no es solo una cuestión de prestigio mecánico; es la plataforma definitiva para validar su tecnología eléctrica global. Si consiguen descifrar el código de los motores 2026 (donde la parte eléctrica supone el 50% de la potencia), el impacto en su imagen de marca sería incalculable. China ya tiene pilotos y circuitos; ahora busca, por fin, tener su propia escudería.