Audi revive la Flecha de Plata más salvaje de 1935

Audi revive la Flecha de Plata más salvaje de 1935

Audi rescata el legendario Auto Union Lucca, la espectacular Flecha de Plata que alcanzó 327 km/h en 1935

Mucho antes de los hiperdeportivos híbridos y la Fórmula 1 moderna, Auto Union ya perseguía velocidades imposibles sobre carreteras italianas. Ahora, Audi ha devuelto a la vida una de las máquinas más radicales y bellas de aquella época: el legendario Auto Union Lucca.

La recreación oficial debutará dinámicamente este verano en Goodwood y vuelve a poner en escena una Flecha de Plata que en 1935 alcanzó casi 327 km/h.

El coche que alcanzó 327 km/h en 1935

El nuevo Auto Union Lucca no es un concept futurista. Aunque lo parezca.

Esta silueta aerodinámica nació hace más de 90 años, en plena guerra tecnológica entre Auto Union y Mercedes-Benz por dominar los récords de velocidad europeos.

Y vaya si lo consiguió.

En febrero de 1935, el piloto Hans Stuck llevó este coche hasta una velocidad máxima de 326,975 km/h en una carretera cercana a la ciudad italiana de Lucca. La media oficial en la prueba de la milla lanzada fue de 320,267 km/h.

The Lucca car during the record runs in Italy (14-15 February 1935).

Una auténtica barbaridad para la época.

Aquel registro convirtió al Auto Union en “el coche de competición de carretera más rápido del mundo”, una frase que la propia marca utilizó entonces como reclamo internacional.

Y viendo el coche hoy, es fácil entender por qué causó semejante impacto.

La Flecha de Plata más futurista

Lo más fascinante del Auto Union Lucca es probablemente su diseño.

Su carrocería parece más cercana a un prototipo moderno de Le Mans que a un coche construido antes de la Segunda Guerra Mundial. La enorme zaga aerodinámica, las ruedas parcialmente carenadas y la estrecha cabina recuerdan casi a un avión experimental sobre ruedas.

Pero nada en este coche era casual.

Auto Union desarrolló el modelo utilizando túnel de viento y conocimientos procedentes de la aeronáutica, algo extremadamente avanzado para mediados de los años treinta. El objetivo era simple: cortar el aire mejor que nadie.

Debajo de la carrocería se escondía un motor V16 derivado de los monoplazas de Gran Premio de la marca, capaz de desarrollar alrededor de 343 CV.

Audi recreated the Auto Union Lucca. After just over three years of construction, the record-breaking car was completed in early 2026.
Detail: 16-cylinder-engine with supercharger.

Más que suficiente para convertirlo en uno de los coches más rápidos y extremos del planeta en aquel momento.

Así ha resucitado Audi esta leyenda

Audi Tradition ha dedicado más de tres años a reconstruir el Auto Union Lucca utilizando fotografías históricas y documentos originales de archivo.

El trabajo ha sido realizado por especialistas británicos de Crosthwaite & Gardiner, que han fabricado prácticamente cada pieza de forma artesanal.

Y las imágenes del proceso son casi tan fascinantes como el coche terminado.

Estructuras de madera para moldear el aluminio, paneles fabricados a mano y una reconstrucción obsesivamente detallada devuelven la sensación de estar viendo cómo se construía un coche de récord en los años treinta.

Audi asegura además que la recreación mantiene una fidelidad extraordinaria respecto al original. De hecho, durante las pruebas modernas en túnel de viento el coche registró un coeficiente aerodinámico de 0,43.

Una cifra sorprendente incluso hoy.

Goodwood será su gran regreso

Tras su presentación oficial en Italia, el Auto Union Lucca realizará su primera exhibición dinámica ante el público en el próximo Festival de la Velocidad de Goodwood.

Y sinceramente, cuesta imaginar un escenario mejor.

Porque este coche no parece hecho para quedarse quieto en un museo. Incluso parado transmite velocidad. Parece diseñado únicamente para perseguir récords sobre una carretera infinita.

Quizá por eso sigue resultando tan hipnótico.

Audi no solo ha recuperado una pieza histórica. Ha devuelto a la vida una época donde la velocidad todavía era territorio desconocido y donde fabricantes, pilotos e ingenieros se atrevían a experimentar sin límites.

Viéndolo hoy, cuesta creer que esta Flecha de Plata naciera en 1935.