El Aston Martin Valkyrie afronta en Spa su prueba más importante antes de Le Mans tras un prometedor inicio de temporada en el WEC
El Aston Martin Valkyrie vuelve este fin de semana al FIA WEC en las 6 Horas de Spa-Francorchamps, una de las citas más exigentes y decisivas del calendario. Tras puntuar en Imola, el hiperdeportivo británico llega a Bélgica con el objetivo de confirmar que su evolución empieza a dar resultados reales antes de Le Mans.
El Valkyrie empieza a despertar
El proyecto del Aston Martin Valkyrie WEC comienza a enseñar señales de madurez. Después de una complicada temporada de debut en 2025, el espectacular Hypercar británico afronta las 6 Horas de Spa con un escenario mucho más favorable y, sobre todo, con sensaciones internas bastante más optimistas dentro del Aston Martin THOR Team.
La cita de Imola dejó motivos para creer. El coche número 007, pilotado por Harry Tincknell y Tom Gamble, terminó en novena posición y logró sumar puntos en el arranque de la temporada. Puede parecer un resultado discreto sobre el papel, pero dentro del equipo fue interpretado como un paso importante teniendo en cuenta las características del trazado italiano, poco favorables para el Valkyrie.

Además, el proyecto ya acumula tres carreras consecutivas puntuando en el WEC si se tienen en cuenta los resultados logrados al final de 2025 en Fuji y Bahréin. La tendencia empieza a ser positiva y Spa aparece ahora como una prueba mucho más representativa para medir el verdadero potencial del coche.
El retraso del calendario, provocado por el aplazamiento de la prueba inaugural de Qatar hasta octubre, también añade presión. Aston Martin apenas tendrá dos carreras antes de Le Mans para preparar la cita más importante del año. Por eso Spa adquiere una relevancia todavía mayor.
Harry Tincknell lo resumía claramente antes del fin de semana belga: “Creemos que Spa puede adaptarse mucho mejor al Valkyrie y el objetivo vuelve a ser pelear por los puntos”.
Spa-Francorchamps: el examen real antes de Le Mans
Hablar de Spa-Francorchamps siempre significa hablar de uno de los circuitos más especiales del automovilismo. Sus curvas rápidas, los constantes cambios de elevación y una meteorología imprevisible convierten al trazado belga en un examen extremadamente duro para cualquier Hypercar.
Y precisamente ahí es donde Aston Martin cree que puede empezar a marcar diferencias.
A diferencia de Imola, mucho más lento y técnico, Spa premia la estabilidad aerodinámica y la velocidad en curva rápida. Sectores como Eau Rouge-Raidillon, Pouhon o Blanchimont encajan mucho mejor con la filosofía del Valkyrie, un coche concebido desde el inicio para maximizar carga aerodinámica y eficiencia a alta velocidad.
Dentro del equipo existe la sensación de que Bélgica puede ofrecer la primera imagen realmente competitiva del proyecto en igualdad de condiciones frente a Toyota, Ferrari, Porsche o Cadillac.
Además, Spa siempre funciona como un ensayo general para las 24 Horas de Le Mans. Aunque ambos circuitos son muy distintos, comparten velocidades elevadas, largas fases a fondo y una enorme exigencia mecánica. Por eso los equipos aprovechan esta carrera para validar estrategias, recopilar datos y afinar detalles de fiabilidad.

En Aston Martin lo tienen claro: cada kilómetro completado este fin de semana será fundamental de cara al gran objetivo de junio.
Un V12 atmosférico contra la nueva generación Hypercar
El Aston Martin Valkyrie sigue siendo uno de los coches más fascinantes de toda la parrilla del WEC. No solo por su diseño extremo, sino porque representa una filosofía prácticamente desaparecida en la resistencia moderna.
Mientras la mayoría de fabricantes han apostado por motores turboalimentados e híbridos, Aston Martin mantiene vivo un concepto mucho más visceral. El Valkyrie utiliza un espectacular V12 atmosférico de 6.5 litros, desarrollado a partir de la mecánica del modelo de carretera, capaz de superar las 11.000 rpm.
En especificación de calle supera los 1.000 CV, aunque en competición la normativa Hypercar limita la potencia a 680 CV. Aun así, el sonido y la personalidad mecánica del coche siguen siendo completamente distintos a cualquier otro rival del campeonato.
Y eso es precisamente lo que convierte al Valkyrie en una pieza única dentro del actual panorama de resistencia.
Además, sigue siendo el único Hypercar derivado directamente de un coche de producción que compite tanto en el FIA WEC como en el campeonato norteamericano IMSA. Un proyecto muy ambicioso que Aston Martin y The Heart of Racing continúan desarrollando prácticamente carrera a carrera.
En una era dominada por la electrificación y la eficiencia híbrida, el Valkyrie mantiene una esencia mucho más salvaje. Más cercana a un prototipo clásico de Le Mans que a los Hypercar actuales.
Aston Martin también quiere volver arriba en LMGT3
Más allá del Valkyrie, Aston Martin también llega a Spa con ambición en la categoría LMGT3 gracias a sus dos Vantage GT3 gestionados por The Heart of Racing.
La marca británica mantiene una relación histórica con Spa. El Vantage ha logrado múltiples victorias de clase en el circuito belga y, además, conquistó las 24 Horas de Spa 2024, una de las carreras GT más prestigiosas del mundo.

Photo: Javier Jimenez / Drew Gibson Photography

Photo: Michele Scudiero / Drew Gibson Photography
El coche número 27 reunirá nuevamente a Ian James, Mattia Drudi y Zach Robichon, después de un complicado inicio de temporada en Imola donde, pese al buen ritmo mostrado, no pudieron terminar la carrera.
Por otro lado, el coche número 23 contará con una alineación especialmente interesante gracias al regreso de Dudu Barrichello, actual líder del IMSA GTD, acompañado por el joven Gray Newell y por uno de los grandes especialistas de Aston Martin en resistencia, Jonny Adam.
Spa también será una prueba clave para el programa GT de la marca antes de Le Mans. Y viendo el historial del Vantage en Bélgica, Aston Martin sabe perfectamente que un podio este fin de semana es un objetivo totalmente realista.








