Así es el Kia K4: más tecnología, más espacio y todavía con motores gasolina

Así es el Kia K4: más tecnología, más espacio y todavía con motores gasolina

El Kia K4 llega a Europa con más tecnología, más espacio y motores gasolina. Y lo hace en un momento en que casi nadie apuesta por este formato. Mientras la industria gira hacia los SUV eléctricos, Kia va en la dirección contraria.

El espacio que nadie quería

El K4 se sitúa entre el segmento C y el D. Mide 4.440 milímetros de largo y 1.850 de ancho. No es un coche pequeño. Es, en realidad, un compacto con ambiciones de berlina.

El espacio trasero es uno de sus argumentos más sólidos. Las piernas van cómodas, la cabeza también. Y el maletero, con 438 litros, resulta genuinamente útil para el día a día. En lugar de recortar para ajustar el precio, Kia ha optado por dar más.

Diseño que no pide disculpas

El K4 tiene un aspecto que no pasa desapercibido. La firma luminosa delantera viene heredada del EV9. Los tiradores de puerta trasera van integrados en el pilar C. Y la línea de techo cae con elegancia hacia el portón. Es un diseño con personalidad. Algo que no abunda en este segmento.

La versión GT-Line va un paso más allá. Llantas de 17 pulgadas, retrovisores en negro brillante y levas de cambio al volante. No es un coche disfrazado de deportivo. Es un compacto que se toma el diseño en serio.

Tecnología de primer nivel

Desde la versión de entrada, el K4 monta una triple pantalla panorámica. Instrumentación, climatización e infoentretenimiento, todo integrado en una sola banda. En un coche de este precio, eso es mucho. El sistema incluye actualizaciones por aire, asistente de voz con inteligencia artificial, wifi a bordo y llave digital desde el móvil.

Los sistemas de asistencia también están a buen nivel. El control de crucero adaptativo puede detener el coche en caso de emergencia. La asistencia de carril ayuda a mantenerse centrado y a cambiar de carril. Y hay visión periférica de 360 grados. Hace poco, todo esto era territorio premium. Aquí viene de serie o en versiones accesibles.

Gasolina e híbridos: la apuesta diferencial

El K4 llega con un 1.0 turbo de 115 CV, disponible con manual o automático de doble embrague. También hay un 1.6 turbo con 150 o 180 CV. Y la tecnología híbrida ligera está presente en varias versiones. A finales de 2026 llegará además un híbrido completo.

En 2026, esto no es un detalle menor. Muchos fabricantes están eliminando los motores térmicos de sus compactos sin hacer demasiado ruido. Kia, en cambio, mantiene una gama amplia. El K4 no obliga a elegir antes de tiempo. Para muchos compradores europeos, eso vale mucho.

¿Qué demuestra el K4?

Que todavía hay sitio para un compacto bien equipado con motor de gasolina en Europa. Que no hace falta ser un SUV para ofrecer espacio, tecnología y diseño. Y que el hueco que van dejando el Focus, el Astra o el 308 no tiene por qué quedarse vacío.

El K4 arranca desde 30.770 euros. Con descuentos, puede bajar de los 26.000. Para lo que ofrece, el precio no es el problema. El reto es convencer a un mercado que lleva años mirando hacia arriba —hacia los SUV— de que mirar hacia los lados sigue teniendo mucho sentido.