Peugeot cumple 100 años en Le Mans con una historia que empezó con una descalificación y continúa hoy con el 9X8 Hypercar.
Antes del 9X8 hubo un Peugeot expulsado de Le Mans por un parabrisas roto. Hace cien años, Peugeot llegó a La Sarthe con dos coches y muchas ilusiones. Sin embargo, su primera aventura terminó antes de tiempo por algo tan simple como la rotura de un soporte del parabrisas. Los descalificaron. Y Peugeot no volvió durante una década. Pero volvió. Y eso es lo que cuenta.
1926: el debut más frustrante de la historia
Corría el año 1926 y Peugeot llegaba a Le Mans con dos 174S. André Boillot y Louis Rigal iban segundos en la clasificación general cuando los comisarios detectaron la rotura del montante del parabrisas. El reglamento era claro: los coches debían estar conformes al catálogo comercial. Por eso los descalificaron. Una decisión dolorosa que apartaría a Peugeot de Le Mans durante diez años.


El regreso y los primeros éxitos
Cuando volvieron, lo hicieron con criterio. En 1937, el concesionario parisino Darl’mat preparó tres 302 DS que terminaron entre los diez primeros. Un año después, el 402 Spéciale Sports de Charles de Cortanze ganó la categoría de dos litros. Ese apellido sería clave décadas después. Charles era el padre de André de Cortanze, el ingeniero que diseñó el 905.
405 km/h en la recta de Hunaudieres
Antes de las victorias absolutas hubo otro momento memorable. En 1988, el equipo privado WM utilizó un motor V6 turbo de Peugeot en su prototipo P88 con un objetivo muy concreto: batir el récord de velocidad de La Sarthe. Roger Dorchy lo llevó hasta los 405 km/h en la recta de Hunaudieres. No fue casualidad el número. Era un homenaje al Peugeot 405 que acababa de salir al mercado. Además, esa cifra sigue siendo el récord absoluto de velocidad en Le Mans.
El 905 y el nacimiento de un ganador
El salto definitivo llegó a principios de los noventa con el 905. Jean Todt lideró el proyecto y en 1992 Peugeot ganó Le Mans por primera vez de forma absoluta. En 1993 lograron algo todavía más difícil: un triplete. Los tres primeros clasificados eran Peugeot. En total, el 905 sumó nueve victorias en diecisiete participaciones antes de que la marca se retirara para entrar en Fórmula 1.
Marc Gené y la victoria del 908
Peugeot regresó en 2007 con el 908 HDi FAP, un prototipo diésel que protagonizó una de las batallas más intensas de la historia moderna de Le Mans frente a Audi. En 2009 llegó la tercera victoria absoluta con Marc Gené, Alex Wurz y David Brabham. Para el lector español, ese nombre lo cambia todo.
El 9X8 y el último capítulo
El 9X8 Hypercar es el último capítulo de esta historia. Un coche sin alerón trasero convencional que devolvió a Peugeot a la máxima categoría de la resistencia en la era moderna. No es el protagonista de este artículo. Es la consecuencia lógica de cien años de una relación que empezó con un parabrisas roto. El próximo 13 y 14 de junio vuelve a La Sarthe buscando la cuarta victoria absoluta.
Le Mans ha cambiado varias veces de reglamento, de tecnología y de protagonistas. Sin embargo, cien años después, Peugeot sigue encontrando motivos para volver. Y eso dice mucho tanto de la marca como de la carrera.









