Kyle Kirkwood ha firmado una remontada espectacular para batir a un Alex Palou que se vio superado por el ritmo implacable del piloto de Andretti
La IndyCar ha inaugurado su historia en las calles de Arlington con una carrera que ha tenido de todo: toques, estrategias cruzadas y una gestión de neumáticos crítica bajo el sol de Texas. En este escenario de 14 curvas, Kyle Kirkwood ha demostrado por qué es uno de los talentos más agresivos de la parrilla, logrando su sexta victoria profesional y, lo que es más importante, situándose como nuevo líder del campeonato.
El martillo de Kirkwood contra la precisión de Palou
Kirkwood no lo tuvo fácil. Partiendo desde la séptima posición, tuvo que sobreponerse a dos paradas en boxes deficientes por parte de su equipo que le hicieron perder un tiempo precioso. Sin embargo, el ritmo del Honda #27 de Andretti era sencillamente superior.

A falta de 16 vueltas para el final, Kirkwood alcanzó a un Alex Palou que lideraba con la autoridad que le caracteriza. El español de Chip Ganassi Racing volvió a dar una lección de consistencia, evitando los muros y gestionando los neumáticos blandos desgastados con maestría, pero no pudo contener el ataque final del piloto de Florida. La carrera terminó bajo bandera amarilla, sellando el destino del barcelonés en la segunda plaza.
Andretti Global: Un dominio casi total
Si alguien sale reforzado de Arlington es el equipo de Michael Andretti. Colocar a tres de sus coches entre los cuatro primeros (Kirkwood 1º, Power 3º y Ericsson 4º) es un golpe sobre la mesa en un campeonato donde la igualdad suele ser la norma. Solo Palou consiguió meterse en el «sandwich» de las flechas azules y blancas.

Por su parte, el mexicano Pato O’Ward salvó los muebles para McLaren con una sólida quinta posición, en una carrera donde otros veteranos como Scott Dixon (8º) o Will Power (3º tras liderar varias vueltas) tuvieron que sudar cada metro para mantenerse en los puntos.
El desastre de las sanciones: Rosenqvist al fondo
La nota negativa de la jornada la protagonizó Felix Rosenqvist. Tras cruzar la meta en una meritoria sexta posición, una penalización por adelantarse en la última reanudación le hundió hasta el puesto 20. Este movimiento en los despachos benefició a David Malukas y Christian Lundgaard, que ganaron una posición de oro en un trazado donde adelantar resultó ser una misión de alto riesgo.


