Siempre nos encanta desplazarnos hasta uno de los circuitos más divertidos de territorio nacional, Ascari. Para ser más exactos, Volkswagen nos ha citado en Málaga para mostrar toda la gama GTI actual con alguna sorpresa que nos tenía guardada. Las siglas GTI tienen mucha historia, y es que tenemos que remontarnos hasta el año 1976 para ver su procedencia.

Tras el éxito del Golf como sustituto del Beetle como coche utilitario de la marca por excelencia, Volskwagen se aventuró a lanzar una versión más prestacional del modelo, dando lugar a las siglas GTI que hoy en día conocemos. El primer modelo irrumpió en el mercado con un motor 1.6 litros con 110 CV de potencia. Ahora mismo esa potencia puede no parecerte suficiente para considerar que tiene prestaciones deportivas, pero he de decirte que el “mk1” (o caja 1, como se suele llamar al primer GTI) tenía una potencia bastante elevada para la época, en tiempos en los que los Porsche desarrollaban 250 CV de sus motores.

Ahora, tras siete generaciones de estas siglas en el modelo superventas, el apellido GTI se ha extendido a otros modelos; entre ellos, el nuevo Volkswagen Polo GTI y el up! GTI. Me voy a centrar más en el primero, ya que el up! GTI es un modelo que no llegará a nuestro país -más adelante te explico por qué-.

Volkswagen Polo GTI 2018

El pequeño utilitario gana deportividad a raudales, gracias también a la nueva estética que ya lucía de serie la nueva generación del Polo, sin embargo, ahora adoptando las siglas GTI en su ADN. Sus dimensiones ya son mayores a las que destilaba un Golf GTI mk1 (3.815 mm de largo frente a los 4.067 mm de nuevo Polo), y si a eso le añadimos un nuevo motor 2.0 litros turboalimentado de 200 CV, la cosa pinta muy bien.

Los cambios estéticos frente a la variante convencional son sutiles en el exterior -como la línea negra de la calandra, o la línea roja que recorre todo el ancho del coche, pasando por el logo de Volkswagen y los faros-, aunque en el interior es donde vemos más cambios. Para empezar tenemos el Virtual Cockpit de Volkswagen de serie en la variante GTI, aunque con unos gráficos ligeramente distintos -y. en mi opinión, mucho más vistosos- frente a los modelos de gama superior; a eso tienes que sumarle la tela de cuadrícula escocesa -un guiño al primer Golf GTI- y un interior con pinceladas en rojo -como en el salpicadero y en los pespuntes del volante.

Este fue el modelo que más probamos durante nuestra estancia en los Volkswagen GTI Performance Days, tanto por carretera como por circuito. En el primer escenario el pequeño utilitario deportivo tenía un aplomo que imitaba el de su hermano mayor, el Golf GTI. Dirección muy directa unida al cambios DSG que ya conocemos le hace merecedor de unas sensaciones deportivas muy destacables; la comodidad dentro del habitáculo también es elevada siempre y cuando lo llevemos en modo normal o “confort”, con una suspensión ligeramente retocada que se endurece con respecto a la variante convencional, pero nada molesta.

Dejamos atrás la carretera para meternos en el trazado malagueño de Ascari, donde vemos la personalidad real del nuevo Polo GTI. Su reducido peso -1.355 kg- unido a un chasis muy balanceado y rígido, hacen que el motor de 200 CV tenga más “cancha” en la que jugar, pudiendo alcanzar niveles prestacionales sorprendentes. Tras enlazar un par de curvas comienzas a ver que la nueva generación viene pisando fuerte, con un casi nulo balance de carrocería en curvas de apoyo y enlazadas rápidas. La dirección, bastante directa, aunque quizás le faltaría un poco de “feedback” de lo que ocurre en el asfalto, ya que no se muestra tan comunicativa como esperábamos. Sin embargo, una vez te haces a ella, la agilidad es más que evidente en cualquier situación.

Su motor es uno de sus puntos fuertes; 200 CV y 370 Nm dirigidos a las ruedas delanteras a través de la transmisión automática DSG -una de las mejores del mercado- permiten una versatilidad desde el primer golpe de gas, con una curva de par que asciende hasta las 4.500 rpm; por encima de esta franja vemos que el motor pierde empuje de forma brusca, siendo el rango ideal las 3.500-4.500 vueltas. Su velocidad punta es de 237 km/h y su 0-100 km/h en 6,7 segundos, todo un torpedo. Los frenos deportivos aguantan bien los embates dentro del circuito de forma bastante correcta, hacen su trabajo dentro y fuera de la pista. La configuración del chasis, unido a la poca intervención del ESP -solo entra en casos extremos, si tenemos activado el modo Sport- hacen del Polo GTI un vehículo ideal para todo tipo de circunstancias -ciudad, tramos de montaña, circuito; versatilidad en toda regla-.

Llegamos al precio, el cual no está nada mal viendo las prestaciones y sensaciones que evoca: 26.630 euros -sin campañas-.

Volkswagen Golf GTI Performance 2018

El buque insignia de la marca, el modelo de Volkswagen más vendido hasta la fecha -en su variante “estándar”-. El creador de las siglas GTI llega en su séptima edición más renovado que nunca, con un motor turbo de 245 CV, junto con bloqueo de diferencial del eje delantero, cambio DSG y Virtual Cockpit de serie. Tras 42 años haciendo historia, el nuevo Golf GTI Performance eleva aún más el concepto de deportividad, con un 0-100 km/h en solo 6,2 segundos, junto con una velocidad máxima de 250 km/h -si equipamos la caja manual de seis velocidades-. Además de ser potente también es eficiente, ya que su consumo es de apenas 6 l/100 km. 

El equipamiento es alto, con faros LED -tanto en la parte delantera como en la trasera- de serie, junto con el sistema de vigilancia “Front Assist” con función de frenada de emergencia en ciudad y sistema de detección de peatones. Su dirección es directa y progresiva, lo que le proporciona un dinamismo brillante.

Tiene todas las características que hemos dicho en el Polo pero llevándolo aún más allá, con un chasis perfectamente balanceado y un diferencial que envía el par a la rueda con más grip de forma casi instantánea. Los balances son nulos y el motor es ligeramente más reactivo que en el Polo -aunque tampoco vemos que esos 45 CV se noten demasiado, ya que el Golf pesa ligeramente más que el Polo-. Aún así, sus prestaciones están a la altura de su legado, inmaculado con el paso de los años.

Su precio parte desde los 37.710 euros con cambio DSG y motor de 245 CV.

Volkswagen up! GTI

Antes de nada, recalcar que este modelo no llega al mercado español por diversas razones. La primera de ellas es porque el mercado del up! es reducido y, en este momento, las ventas no son lo suficientemente altas como para traer una variante más prestacional; por otro lado, en España, las ventas del Volkswagen up!- en su mayoría- son en su variante 100% eléctrica. Dicho esto, te voy a presentar a este nuevo miembro de la familia GTI -a pesar de que no lo veremos en nuestras carreteras-.

Su estética gana un poco de picante frente al modelo estándar; hay que decir que el up! GTI se parece mucho al primer Golf GTI mk1 al menos sobre el papel, ya que monta un motor de 115 CV y pesa solo 1.070 kg, cifras cercanas a lo que pesaba el primer modelo GTI. Por tanto estamos delante de un modelo más “emocional” que racional, ya que -como hemos comprobado en pista- el chasis que monta se queda pequeño para el “carácter” que quiere mostrar al mundo. Por un lado los 115 CV son más que correctos para las dimensiones y el peso del pequeño utilitario, pero cuando atacamos las curvas vemos que sus debilidades son obvias. Sin embargo, por carretera se comporta igual que la variante estándar. pero con mayor potencia -y con mejor sonido gracias al escape deportivo-.

En el trazado de Ascari comprobamos que es un coche muy de nicho, ya que no está muy enfocado a aquellos que buscan prestaciones muy altas. Sin embargo, tiene mala leche. Su 0-100 km/h en 8,8 segundos y su velocidad punta de 196 km/h le delatan que su naturaleza no está concebida para vivir en circuitos, pero sí en la carretera, donde vemos que se desenvuelve de manera ágil y rápida. En cambio, en conducción ligeramente deportiva el ESP entra de manera demasiado intrusiva; no existe modo deportivo ni la oportunidad de desactivar los sistemas de control de tracción, por tanto vemos que es un modelo demasiado “capado” si son tandas privadas en un circuito lo que buscamos.

El más pequeño de la marca gana deportividad, aunque nos ha dejado algo fríos, esperábamos algo más.

¡Sorpresa, sorpresa!

A parte de los test que pudimos realizar de la gama GTI, también estuvieron expuestas todas las generaciones del Golf GTI, desde su comienzo a la actualidad. De la misma forma, Volkswagen aprovechó la presentación para introducir el Golf GTI TCR, un vehículo de carreras que compite actualmente en el campeonato de TCR. Este coche se puede adquirir de forma particular por menos de 100.000 euros, por si te interesa competir con él.

En este caso no pudimos pilotarlo, pero nos subimos al puesto de copiloto y pudimos dar un “taxi drive” con Benny Leuchter, piloto de carreras oficial de Volkswagen en el TCR. En este caso estábamos subidos en un mundo completamente diferente; adiós asientos traseros y todo aquello “imprescindible” que pueda ser un lastre para el coche; jaula antivuelco, asientos y cinturones de competición, transmisión de carreras, entre otros eran los componentes que formaban parte del ADN del Golf GTI TCR.

Montaba el mismo motor 2.0 litros del Golf pero con una sobrealimentación hasta los 350 CV y 420 Nm de par motor. Cuenta con una distribución perfecta de pesos, junto con el bloqueo del diferencial del eje delantero. En general tiene muchos componentes de la variante “estándar” del Golf GTI, pero con modificaciones; entre ellas tenemos -a parte del tren de potencia anteriormente mencionado- unos frenos ventilados de mayores dimensiones, mejora aerodinámica con un nuevo alerón y carrocería, suspensión revisada, tanque de combustible localizado delante del eje trasero y la posibilidad de regular el reparto de frenos.

Lo más destacable de este coche no es la potencia, sino las frenadas y el paso por curva, que es simplemente de otro mundo. Enfrascados en un mono de competición, casco reglamentario y una jaula que nos aislaba del exterior, los 350 CV del Golf GTI TCR están más vivos que en un coche convencional, al contar con un centro de gravedad bajísimo que pega al coche al asfalto de una forma asombrosa. Toda una experiencia que todo el mundo debería probar al menos una vez en la vida.

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