Max Verstappen correrá las 24 Horas de Nürburgring. El tetracampeón de F1 debutará en el Infierno Verde con un GT3 tras años preparándose
El plan ya es oficial: **Max Verstappen correrá las 24 Hours of Nürburgring. El tricampeón de Fórmula 1 quiere medirse con uno de los desafíos más brutales del automovilismo: 24 horas en el Nordschleife, el circuito más salvaje del planeta. Y lo hará con un GT3 y un objetivo claro: competir en serio.
Verstappen correrá las 24 Horas de Nürburgring


La noticia ha corrido como la pólvora entre los aficionados: Max Verstappen correrá las 24 Horas de Nürburgring. El neerlandés debutará en la mítica carrera alemana al volante de un Mercedes-AMG GT3, dentro del proyecto de Verstappen Racing.
Si bien es cierto que no nos pilla desprevenidos, es una gran noticia para los amantes de las carreras y las sensaciones fuertes saber que un piloto del calibre de Verstappen va a estar presente en una competición como esta. Sabiendo lo perfeccionista y competitivo que es, unido a que compartirá coche con tres especialistas del GT —Lucas Auer, Jules Gounon y Daniel Juncadella—, queda claro que el objetivo es ser competitivo desde el primer momento.
La carrera se celebrará en mayo, en el Nürburgring Nordschleife, un circuito de más de 25 kilómetros, más de 170 curvas y un tráfico constante de coches de distintas categorías. Aquí no hay escapatorias amplias ni margen para errores: es el Infierno Verde, y cada vuelta es un pequeño acto de supervivencia.
Un proyecto que Verstappen lleva años preparando
Aunque el anuncio ha sorprendido a muchos, en realidad Verstappen lleva tiempo preparando este momento. El piloto de Red Bull siempre ha mostrado una enorme fascinación por las carreras de resistencia y, en particular, por Nürburgring.
Durante los últimos años ha participado en tests privados y carreras de la Nürburgring Langstrecken-Serie (NLS), el campeonato que sirve de antesala para poder competir en las 24 horas. Allí ha aprendido lo que significa rodar en el Nordschleife: tráfico constante, cambios de asfalto, baches, curvas ciegas y una pista que nunca es exactamente igual.
De hecho, una de las historias más curiosas ocurrió durante uno de esos tests. Para evitar atención mediática, Verstappen se inscribió bajo un nombre falso: “Franz Hermann”. Un alias digno de película de espías para un piloto que simplemente quería rodar tranquilo en el circuito más exigente del mundo.

También llega en un momento curioso de su carrera. Tras cuatro campeonatos del mundo, Verstappen ha expresado en varias ocasiones ciertas dudas sobre el rumbo que tomará la Fórmula 1 con el nuevo reglamento técnico que entrará en vigor próximamente, llegando incluso a burlarse de la F1 en declaraciones recientes:
“Cambiaré mi simulador por la Nintendo y el Mario Kart. Se me dan bien los champiñones, pero las conchas azules, no tanto”.
Insinuando, con ironía, que la Fórmula 1 moderna a veces parece un Mario Kart por la cantidad de sistemas artificiales que influyen en la carrera. Las carreras de resistencia, en cambio, siguen ofreciendo algo que muchos pilotos valoran especialmente: coches exigentes y circuitos donde el margen para el piloto sigue siendo enorme.
El desafío del Nordschleife
Las 24 Horas de Nürburgring no son una carrera de resistencia cualquiera. De hecho, muchos pilotos consideran que es más caótica y salvaje que Le Mans.
A eso hay que sumar la noche cerrada en el bosque, la lluvia impredecible y la niebla, un cóctel que convierte cada relevo en una aventura. Aquí no basta con ser rápido: hay que leer la pista, anticipar el tráfico y sobrevivir durante 24 horas.
Precisamente por eso la participación de Verstappen genera tanta expectación. El neerlandés ya ha demostrado ser uno de los pilotos más completos de su generación, pero Nürburgring es un desafío completamente distinto a la Fórmula 1. Y quizá ahí esté la verdadera motivación.
Para muchos pilotos, correr aquí es una forma de volver a lo esencial: coches potentes, una pista salvaje y carreras que se ganan con talento, sangre fría y resistencia. Ahora Verstappen quiere comprobar hasta dónde puede llegar en ese escenario, sin normas que frenen a la bestia.








