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Mira más allá del blanco, rojo y negro corporativos de la división deportiva Gazoo Racing, la aerodinámica y –si eres capaz– esas sugerentes llantas forjadas de carreras con cierre monotuerca. Obvia el descomunal difusor trasero, el ensanche de los pasos de rueda, así como las tomas de aire del capó y el alerón. Et voilà! Bajo el fuselaje de este, el GR Supra Racing Concept, encontrarás el nuevo Supra. Un biplaza deportivo con un único fin: lograr que no se borre la sonrisa de tu cara cuando lo conduzcas.

El primer Toyota Supra que aparece en el mercado nació a finales de los años setenta como el rival del Datsun Z: motor de seis cilindros en línea, tracción trasera y apariencia hercúlea, un buen partido para la época. Evolucionó en los ochenta, primero con los faros escamoteables en el Mk2, un must-have, para luego introducir importantes avances tecnológicos en el Mk3. El Supra se erigió de nuevo como una eminencia bajo una nueva carrocería con el Mk4 en 1993.

Una de las generaciones de oro dentro de los deportivos japoneses, la cual introduce en los modelos A80 una sobrealimentación hasta los 325 CV procedente del 2JZ-GTE de seis cilindros biturbo. Como ocurrió con su rival el Nissan GT-R, el motor fue un filón para aquellos que querían “retocarlo”, lo que impulsó al Supra A80 a la categoría de superhéroe.

Sin embargo, después de tanto ruido, vino el silencio… Mientras que la firma estaba demasiado ocupada en invertir en su tecnología híbrida –que cambió la percepción de la industria del automóvil con su Prius– los coches de altas prestaciones dejaron de ser prioridad en la sede japonesa. Toyota intentó consolar a aquellos que lloraban la carencia de deportivos con el FT-HS Concept en 2007.

Tras esto, la esperanza volvía a surgir y, tras unos cuantos años en dique seco, en 2012, Toyota lanzó el GT86 –una obra moderna que tomaba como inspiración el AE86–. Las cosas comenzaban a ir bien y los rumores sobre la posible llegada del nuevo Supra inundaron la red con el FT-1, el cual se presentó en 2014, que era una visión de lo que podría ser la futura generación del esperado biplaza.

Un linaje eterno

El jefe de ingeniería Tetsuya Tada se mostró firme desde el primer momento: el Mk4 debería inspirar el Mk5. “La nueva generación tenía que tener motor central de seis cilindros en línea, tracción trasera y que de un vistazo se reconociera como un Supra”, afirmaba Tada, el hombre que está en el corazón de la división Toyota Gazoo Racing y su submarca GRMN (Gazoo Racing Master of Nürburgring). “Pero no teníamos interés en proporcionar al público únicamente una simple réplica modernizada del coche del pasado, eso no es lo que buscábamos. El diseño también es importante, queríamos que el MK5 fuera impactante”.

La quinta generación ha sido desarrollada paralelamente con el nuevo Z4, como parte de una colaboración técnica con BMW. El nuevo Supra será más radical, más atlético y centrado en llevar las sensaciones del mítico deportivo japonés a otro nivel. “Cuando nos embarcamos en este proyecto, la filosofía era de construir un coche de carreras, aunque en pos de la funcionalidad no fue realmente considerado. Por tanto, tuvimos que cambiar nuestra mentalidad”, afirmó Tada.

Con el nuevo Supra, Toyota inyectará un nuevo contendiente en un nicho de mercado que dista mucho de desaparecer. Y más viendo la cantidad de modelos de este tipo que tenemos, entre ellos el Porsche Cayman, Audi TT RS, así como el Alpine A110. Buen patio de recreo. Pero pensarás, ¿un nuevo deportivo dentro de un sector en el que no paran de aflorar SUV y crossovers por doquier? ¿Toyota ha perdido la cabeza?

“Los coches deportivos asequibles tienen un largo periodo de viabilidad”, continúa Tada, quien también fue el hombre detrás del GT86. Dada su enorme confianza en el resplandeciente futuro del deportivo, ¿podría otro Toyota suponer el regreso de aquellos “héroes” del pasado?

“La razón a la hora de crear la división Gazoo Racing –imagínate algo así como la división M de Toyota– fue especializarse tanto en coches de carreras como de calle, así como redirigir un porcentaje del presupuesto general para desarrollar futuros modelos de altas prestaciones”, anotaba Tada.

Y lo que es más, nuestro entrevistado no ve a los coches deportivos como modelos que deban protestar contra los cambios hacia tecnologías alternativas, como adoptar motores híbridos o eléctricos. Sin ir más lejos, el Toyota TS050, el cual finalmente se ha alzado victorioso en las 24 Horas de Le Mans, es híbrido, y el McLaren P1 y el LaFerrari. Los números hablan por sí solos…

 

“La circulación eléctrica y autónoma no son parámetros que tradicionalmente se adhieran a la filosofía de los coches deportivos, y muchas veces me preguntan sobre estas nuevas tecnologías. Pero Toyota no cree que estas cosas signifiquen el final de los deportivos. La tecnología desarrollada en el Supra, como la inteligencia artificial del coche, puede introducir incluso más diversión a la conducción”, concluyó Tada.

Colaboración con BMW

“En términos relativos, podríamos haber realizado este proyecto hace dos o tres años, pero ahora tiene unos costes muy viables, y también la colaboración con BMW nos ha ayudado a la hora de explorar nuevas forma en las que la tecnología”. ¿Te suena? Es exactamente lo que ocurrió en el desarrollo del GT86 en 2012, que se construyó inicialmente con Subaru –en forma del BRZ– y con Scion, aunque esta última marca se eliminara de la ecuación con la llegada del nuevo facelift de 2017.

Según Toyota, el Supra y el Z4 solo comparten seis partes, de las cuales dos son el motor (un bloque biturbo de 3.0 litros con seis cilindros en línea, que estará presente en el Z4 M40i) y la transmisión (una automática de ocho velocidades con levas).  Desarrollará unos 350 CV con casi 550 Nm de par, con una aceleración de 0 a 100 km/h en unos 4 segundos. Por su parte, el M140i desarrolla 340 CV con un 0 a 100 km/h en 4,6 segundos; el Cayman S cuenta con otros 350 CV y necesita solo 4,4 segundos para llegar a los 100 km/h.

El camino a seguir

Una vez que la cuarta generación llegue al mercado, pensamos que una variante GR le seguirá. ¿Qué quiere decir esto? Básicamente que vendrá una variante vitaminada del futuro Supra, con un aligeramiento notable para mejorar aún más las prestaciones. Nuestra idea dibujó en la cara de Tada una sonrisa: “Queremos introducir uno, y ya nos estamos preparando para ello…”, afirmó.

Considera lo espectacular que es el primer modelo GR de calle, el Yaris GRMN. Pequeño, ratonero y muy divertido gracias en parte a una revisión en la carrocería, motor sobrealimentado  y un diferencial de deslizamiento limitado. Este cohete compacto es una clara evidencia de los productos que la división deportiva de Toyota quiere desarrollar en el futuro, y nosotros no podemos estar más felices. ¿Te imaginas un rival directo para el Porsche Cayman GT4? Palabras mayores. 

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