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Si en 1970 necesitabas cruzar una finca en otra cosa que no fuera un tractor o un Santana, esa cosa tenía que ser un Range Rover. Con todos los asientos mirando hacia adelante –una novedad en un 4×4, en serio- un larguísimo recorrido de suspensión y un motor V8 capaz de llevarte del campo a la ciudad sin dejar temblando los huesos durante toda una tarde. En 1981 la revista Vogue hizo un amplio reportaje proponiéndolo como un lujoso vehículo ‘lifestyle’, así que la marca lanzó la edición ‘in Vogue’ con cesta de pic-nic y todo, para celebrarlo. La versión Vogue pasó a formar parte de la gama en 1984 y, con la llegada del Discovery en 1989, Land Rover pudo posicionar su Range como un coche de lujo. En 1994 llegó la versión P38A, terminada de diseñar en el periodo en el que Land Rover fue propietaria de BMW.

Entonces el Range ya era un coche de lujo, y aunque podías comprarlo diésel y con asientos de tela, el V8 con cuero es la elección favorita. La suspensión neumática dio mil quebraderos de cabeza, pero supo aguantar el tirón durante siete años de vida hasta que lleno, en 2001, el L322, diseñado esta vez bajo la propiedad de Ford. Su aun imponente carrocería de aluminio se acompaña de mil gadgets para hacerlo aún más lujoso. Hoy, con precios desde poco más de 3.000 euros para los diésel y 5.000 para los V8, ¿No es hora de meter este icono en tu garaje? Tenemos tres sabores para elegir, el Classic, siempre auténtico, el P38, cuyos precios han tocado fondo, y el L322, que ofrece por una décima parte de su valor original toda la experiencia de tener un Range Rover. Vamos a ver cómo se comportan estos refinados 4×4 V8.

Range Rover Classsic

Cuando se lanzó el Range Rover en 1970 no había nada parecido en el mercado. Era el único coche con el que podías recorrer las propiedades que heredaste en la campiña y, justo después, volver a tu casa en la ciudad de forma confortable gracias al largo recorrido de sus suspensiones independientes. Estuvo en producción hasta 1994, y eso que en 1991 el Range Rover P38 entró en escena, convirtiendo al original en ‘Classic’. Desde 1986 se ofrecieron motores turbodiésel, y en 1981 empezó el montaje de las versiones de cinco puertas, que después serían las más populares. En las últimas series podemos encontrar juguetes de todo tipo, como mecanismos electrónicos en el interior y hasta suspensión neumática, pero si buscamos una experiencia única y queremos un coche que se revalorice bastante, los originales de tres puertas son los más buscados, aunque apenas haya alguno en España.

El motor V8 alimentado por carburadores rinde 125 CV de potencia, mucho para la época, y el interior es más rústico de lo que recordábamos. Puede ser veloz, pero sólo si viajamos solos, ya que el balanceo de la carrocería es tan acusado que los pasajeros podrían redecorar el tapizado. A la hora de comprar uno tendrás que comprobar si tiene óxido en todas las partes interiores del chasis, ya que los paneles exteriores son de aluminio y podrían estar en perfecto estado. Igualmente, del interior apenas hay recambio, así que, cuanto mejor esté, más te durará. Si encuentras uno mantenlo bastante tiempo como para disfrutarlo. Con ellos puedes pasear por carretera y campo y, si te entra un poco de hambre, viajar a Málaga a tomarte un espeto, a Alicante a por un buen arroz o a Galicia a comer marisco de las mejores rías del mundo. Al fin y al cabo, es lo que los propietarios hacían con un Range. Los más baratos no son los más antiguos. Apenas hay Range de los setenta en España, hay alguna variedad de modelos de los ochenta y bastantes más de los noventa. No diríamos que no a un buen Vogue turbodiésel, pero la experiencia auténtica está en los V8, que en esa época ya rondaban los 200 CV con prestaciones muy interesantes. El consumo es alto, pero tampoco es un coche para hacer altos kilometrajes. Desde 4.000 a 9.000 euros puedes encontrar unidades de todo tipo.

Debes saber:

  • Los modelos de pre-producción se llamaron Velar ‘escondido’ en latín, nombre que se ha utilizado para el último Range Rover.
  • Las suspensiones son prácticamente las mismas que se han venido usando en el Defender hasta el cese de su producción en el pasado 2016.
  • La distancia entre ejes para los tres y cinco puertas es la misma: 2,54 metros, lo que facilita la compra de accesorios para su preparación.
  • Es muy difícil encontrar piezas interiores para las unidades de los primeros años de vida del Range, así que hazte con el mejor que puedas comprar.
  • Se le empezó a llamar Classic sólo en 1994, cuando llegó la generación P38 y este se mantuvo unos años a la venta.
  • El óxido es el principal problema de un Range de esta era, así que es un punto a revisar a fondo.

Range Rover P38

Casi todos los amantes del Range Rover tienen una posición frente a la generación P38: unos la odian profundamente y otros la aman por su injusto trato. El modelo entró en producción en 1991 antes de que terminara totalmente su desarrollo y, por tanto, con muchos pequeños problemas de fiabilidad. Aun así, era un coche muy avanzado a su tiempo. La suspensión neumática del Vogue Classic era de serie en toda la gama, y lograba un confort inaudito con un comportamiento fuera de la carretera totalmente Land Rover. La capacidad de remolque se mantuvo en los 3.500 kilogramos, y en el vano motor se sumó, al V8 de la marca, el 2.5 turbodiésel de la nueva propietaria de Land Rover: BMW.

El interior creció en tamaño y ofrecía un lujo y confort impropios para la época. La calidad mejoró con los años, pero el mal ya estaba hecho, y ‘gremlins’ eléctricos y problemas de suspensión hicieron que muchos clientes aborrecieran el modelo hasta el punto de llevarlos directamente al desguace. Esto ha limpiado un poco el mercado, y digamos que los que hay en activo o tienen solucionadas las pegas –una solución radical y eficaz es sustituir la suspensión neumática por una de muelles, algo que funciona realmente bien- o modelos con algunas teclas a precios tan reducidos que casi da risa escribirlo, ya que por 2.000 euros nos podemos llevar un Range con la ITV al día, aunque tengamos que guardar cierto presupuesto para arreglar cosillas de cara a la reciente revisión.

Si quieres un coche frugal, mejor el turbodiésel, pero la pega es que, para que ande un poco, hay que apretarle al motor, y eso es muy poco Range, ya que se trata de suavidad y confort así que, de nuevo, recomendamos la compra de un V8 gasolina, con sus consabidos consumos. Los hay, y muchos, por menos de seis mil euros.

Debes saber:

  • P38 es el nombre del edificio donde se realizó el diseño de esta generación.
  • La edición más lujosa fue el Range Rover Linley, sólo se fabricaron seis unidades.
  • Las marchas cortas de la caja transfer se seleccionaban de forma eléctrica, bien con una palanca en los modelos automáticos o con un botón en el cuadro en los de caja manual.
  • Los propietarios recomiendan sacar todas las conexiones eléctricas y limpiarlas a fondo para reducir la posibilidad de las habituales averías eléctricas.
  • Todos los motores V8 son poderosos, pero los que se montaron a partir de 1999 –el bloque Thor- son más fiables. Busca alguna de estas unidades.
  • Muchos propietarios han sustituido la suspensión neumática por una de muelles y suelen funcionar igual de bien, pero sin problemas de fiabilidad.

Range Rover L322

La tercera generación del Range supuso un salto importantísimo respecto a los dos modelos anteriores. Diseñado al completo por BMW, la marca dijo adiós al chasis de largueros y travesaños en favor de una carrocería monocasco con un uso intensivo del aluminio y toda la electrónica y motores de la Serie 5 del fabricante alemán. La longitud alcanza los 5 metros, el peso supera los 2.300 y estamos ante un coche enorme en sus proporciones, un modelo de ultra-lujo listo para competir con la Clase S, Bentley o incluso Rolls Royce. El diseño asombra, porque lanzado en 2001 puede parecer un coche de esta década sin ningún problema, y no tuvo restylings importantes más allá de llantas, detalles en los faros o parrilla.

Como Land Rover pasó a la propiedad de Ford y luego a manos de Tata –y así permanece hoy en día- los cambios de motor fueron numerosos. Hablemos primero de los gasolina, todos V8, porque se estrenó con el 4.4 litros con 286 CV de BMW que equipó de 2002 a 2006, luego incorporó, de 2006 a 2009. los V8 Jaguar en versión atmosférica con 4.4 litros y 306 CV, y compresor con 4.2 y 396 CV. En 2010 estrenó el nuevo 5.0 de Jaguar que, con 410 y 510 CV llevó hasta el fin de producción en 2012. En diésel, se inició la venta con el seis en línea de tres litros de BMW con 177 CV, en 2006 se sustituyó por el V6 3.6 litros de Ford con 272 CV y en 2010 llegó el 4.4 V8 diseñado en exclusiva para Land Rover con 313 CV. La electrónica también pasó de BMW a componentes Jaguar –ya muy fiables- y el L322 tuvo cajas automáticas de 5 marchas hasta 2005, de 6 hasta 2010 y de 8 de 2010 en adelante. Como ves, un panorama entretenido, aunque todas las elecciones son acertadas.

El interior es amplísimo, elígelo con tapicería de cuero –ya no es Conolly, que cerró sus puertas en 2002- y busca tus juguetes preferidos, porque puede tener de todo: cámaras en el contorno, pantallas en los reposacabezas, control de velocidad con radar… Por supuesto, sus aptitudes 4×4 son enormes, con una profundidad de vadeo capaz de salvar los huracanes de Texas -70 centímetros-. De cara a comprar uno, evita los que están rondando los seis mil euros. Es mejor ahorrar un poco más y gastar al menos 12.000 por coches que en su día superaron los 100.000 euros. Todos los motores son aconsejables, pero si encontramos un V8 turbodiésel o un V8 gasolina compresor a tiro, cómpralo. Es como tener un Rolls por el precio de un Golf.

Debes saber:

  • El motor 3.6 V8 diésel es una evolución del motor 2.7 V6 diésel diseñado por Ford y Peugeot y que se utilizó también en el Discovery 3 y en el Range Rover Sport.
  • El desarrollo del L322 empezó muy pocos meses después del lanzamiento del P38, de modo que la vida comercial del P38 es la más corta de un Range: sólo siete años.
  • La altura de vadeo de 70 centímetros es superior al capó de muchos coches deportivos.
  • Las primeras unidades tenían problemas de alineación en los palieres que causaron averías en los diferenciales, mejor evitarlos.
  • Nació con una caja automática de cinco marchas, pero desde 2011 se incorporó una caja de ocho marchas realmente moderna.
  • Aunque el V8 gasolina nos parece la mejor elección, el V8 diésel es otra maravilla: potente, con bajo consumo y con una capacidad de remolque muy elevada.

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