Royal Enfield Bear 650: hay fruto en el jardín old-school

Royal Enfield Bear 650: hay fruto en el jardín old-school

¿Quién dijo que las motos modernas perderían por completo su origen clásico? ¿Importa de verdad que no se fabriquen en Europa? Esas son las preguntas que me hago después de probar durante una semana la Royal Enfield Bear 650. A priori se ve una moto atemporal con un toque retro. Lo es, y eso nos encanta.

Mecánica sencilla y carácter A2

Bajo su corazón –un motor de 648 cc en paralelo, refrigerado por aire y aceite– se esconden 47,4 CV a 7.150 rpm y un par máximo de 56,5 Nm a 5.150 rpm, cifras que bastan para que esta moto demuestre su temple incluso siendo apta para carnet A2. La transmisión corre a cargo de una caja manual de 6 velocidades, con embrague multidisco en baño de aceite que transmite poder al tren trasero mediante cadena.

Diseño scrambler sin complejos

Royal Enfield Bear 650

El diseño, por su parte, es un guiño sin complejos al pasado rebelde de las scrambler. Llantas de 19 pulgadas delante y 17 detrás, neumáticos mixtos de taco, asiento corrido, escape 2-en-1 bajo el chasis y una altura libre al suelo de 184 mm: todo invita a imaginar atajos de tierra y carreteras secundarias.

Parte ciclo y manejabilidad

El chasis tubular de acero, la horquilla invertida Showa con 130 mm de recorrido y los amortiguadores traseros con 115 mm hacen posible una manejabilidad muy suave y que los 214 kg sean algo relativo en orden de marcha.

Tecnología actual para el día a día

Pero lejos de contentarse con ser una imagen nostálgica, es una moto del 2025, por lo que es casi obligatorio incorporar detalles que correspondan con su época real: el faro full-LED y el cuadro de instrumentos TFT a color, con conectividad, navegación integrada y toma USB-C, son comodidades contemporáneas que aportan practicidad.

Sensaciones y filosofía Royal Enfield

Subirse a una Royal Enfield puede ofrecer una sensación particular, como si estuviésemos repasando un álbum de fotos de los años 60. Uno de los detalles que más me agradan es el hecho de tener el motor totalmente abierto. En caso de vernos obligados a realizar cualquier arreglo en ruta o un simple mantenimiento en casa podríamos olvidarnos por completo de desmontar carenados u otras piezas que puedan entorpecer dicha actividad.

Precio y conclusión

Su precio, por debajo de 8.000 euros, la convierte en una de las scramblers más atractivas del momento y en una compañera de ruta con muchísimo carácter. Aunque no sea la más potente, es una moto fiable y versátil. Hoy en día prevalece lo fácil, y entre ustedes y yo, llegar al aperitivo del domingo a lomos de esta moto, sienta de maravilla. Más fácil que eso, poco.

Continental GT-R 750X

Royal Enfield Bear 650
Royal Enfield Bear 650

¿Y esto qué? Pocas deportivas retro lucen así de espectaculares en pleno 2025. Y es que esta moto nace como uno de esos ejercicios de coherencia histórica. Como es el caso de la Bear, se apoya en un nuevo bicilíndrico en paralelo de 750 cc, refrigerado por aire y aceite, capaz de desarrollar unos 55 CV con una entrega continua y un carácter mecánico muy definido.

Deportiva retro con sentido

Quizá no impresiona del todo con cifras, pero quien le pida más a este tipo de motos no ha entendido correctamente su propósito. El semicarenado estilizado y el colín monoplaza se parecen bastante a la época de competición de mediana cilindrada de hace varias décadas, mientras que el chasis tubular, los amortiguadores dobles y la ergonomía adelantada demuestran que la técnica es de ahora.

Estética racing y detalles de competición

La incorporación de un doble disco delantero mejorará seguramente su comportamiento para que sea más firme y preciso en apoyo. Desconocemos su precio, pero estéticamente es una pasada. Colores claramente heredados de las carreras; llantas negras que, junto a los neumáticos, parecen zapatos de vestir; presencia de patrocinadores en el carenado y un dorsal al estilo clásico, etcétera. Un aplauso a quien tuvo la idea inicial de llevar este proyecto a cabo.