En el reciente FOS de Goodwood pudimos admirar este modelo personalizado, pedido al departamento Bespoke por un cliente que ha querido evocar los yates del sur de Inglaterra.
El departamento de pedidos especiales de Rolls es un oasis de buen gusto en un mundo cada vez más tendente al exceso y al exhibicionismo sin ton ni son. En este caso han trabajado sobre un Phantom VIII Extended (batalla larga) para un cliente enamorado del mar.
En palabras de Phil Fabre de la Grange, Director de Bespoke, “el Phantom Regatta es obra de nuestros diseñadores, ingenieros y artesanos, inspirados por las aguas situadas a las puertas de su casa (la fábrica de Goodwood está cerca de la costa). Aporta el espíritu de la navegación a vela, sus colores, materiales y sensación de velocidad, a la serenidad de un Phantom Extended. También demuestra de lo que es capaz el departamento Bespoke: contar una historia elegante a través de la pintura, el cuero, la madera y el metal, todo elaborado a mano según el estándar más alto posible”.


Tenemos buenos recuerdos de nuestra visita a la fábrica de Rolls hace diez años. Recuerdo que nuestro guía nos dijo: “cada interior lleva unas 450 piezas de cuero y es necesaria la piel de 11 vacas para vestir el interior de un Phantom. Las piezas de cuero se revisan para marcar y excluir las zonas que tienen imperfecciones y luego se marcan y cortan, todo con láser. Las partes que no tienen calidad suficiente las mandamos a Bentley…”, y se reía de su propia broma.
El exterior del Phantom va pintado en Regatta Blue, un tono marino, sobre una parte inferior de la carrocería en English White, un tratamiento bitono que recuerda la línea donde el casco de un yate se encuentra con el agua. Se asienta sobre llantas pulidas de 22 pulgadas, cuyas superficies en acabado espejo recuerdan los winches de acero pulido de los yates de regatas.
Vimos este coche expuesto en Goodwood pero no pudimos sentarnos en él, para respirar hondo y percibir ese glorioso olor a cuero y maderas nobles.


El habitáculo es aún más especial que el exterior, y llama la atención que la parte delantera está tapizada en un color diferente que la trasera. Delante manda el cuero Navy Blue, y el conjunto posterior está acabado en Grace White, sugiriendo el tejido de las velas. Los ribetes de los asientos y puertas, las costuras en contraste y el volante se presentan en ambos tonos, y los monogramas RR están bordados en Turchese, el mismo turquesa que el de las aguas de la costa.
La madera de revestimiento de la consola central es Piano Milori combinada con nogal, acabada a mano y satinada en la “waterfall” o cascada (la zona que divide los asientos traseros), las puertas traseras y las mesas de picnic.
La excelencia está en el detalle, y solo completar las mesas requirió alrededor de 120 horas. Están diseñadas como la cubierta de un yate, compuesta cada una por 16 tablas de nogal, cortadas de la misma sección de madera para garantizar la uniformidad en el patrón del veteado. Entre ellas discurre una fina tira de madera de Bolivar negro de dos milímetros, cortada en una sola pieza para evitar juntas visibles, imitando el calafateado de una cubierta.

Cada rejilla de ventilación de tipo “ojo de buey” lleva grabada con unas coordenadas geográficas, visibles cuando la rejilla se inclina hacia adelante. La del lado del pasajero incluye las coordenadas de Goodwood House (50°52’12”N 00°44’24”O), y la rejilla del conductor lleva las de la sede de Rolls-Royce.

No obstante, lo más llamativo es la pintura que preside el salpicadero, obra creada por el artista de la marca utilizando pinturas especialmente desarrolladas, sobre un soporte de madera.
Sobre el habitáculo brilla el techo de estrellas, Bespoke Starlight Headliner. Consta de 1.307 “estrellas” de fibra óptica colocadas a mano y está inspirado en las corrientes de las mareas que arremolinan alrededor de la Isla de Wight. Las puertas llevan el mismo tipo iluminación.
Imaginen lo que se siente al entrar en él por la noche.
Ferrari 488 Spider “Inspirata da Riva”
El pasado mes de abril RM subastó en Mónaco un 488 personalizado en el departamento Taylor Made de Ferrari, un deportivo con un enfoque similar al del Rolls Regatta. Se inspira en las míticas lanchas Riva, icono de la elegancia mediterránea.

El exterior de este 488 Spider de 2017 está acabado en Blu Chiaro Metallizzato (también las llantas), acentuado por paneles inferiores en Bianco King y Blu Tiffany.
El interior combina cuero blanco con inserciones de arce y nogal, maderas presentes en la consola central, las puertas, los estribos y las alfombrillas. Incluye equipaje hecho a medida y un kit de herramientas, todo inspirado en Riva.



Con un solo dueño y 9.925 kilómetros, se subastó por 297.500 euros.







