Volkswagen siempre ha sido un referente en cuanto furgonetas. La primera de la saga, la t1 de finales de los años cincuenta, ya fue en su época y sigue siendo hoy en día, un vehículo muy popular. Desde entonces, más de 60 años después las furgonetas Volkswagen siguen siendo –tras 6 generaciones- un referente que marca tendencias. Con un abanico amplísimo de versiones según el equipamiento y carácter, Volkswagen ha conseguido tener un vehículo icónico para satisfacer las necesidades de un perfil muy variado de usuarios, incluida esta versión Transporter Rockton.

De entre todas las variantes habidas y por haber, el Rockton en el que nos centramos hoy es, sin duda, la furgoneta más indicada para moverse con total soltura tanto dentro como fuera del asfalto; y fuera no me refiero sólo a pistas o caminitos, sino también a verdaderos terrenos off-road de los que incluso muchos 4×4 tendrían problemas para afrontar.

Y lo digo con conocimiento de causa; este Rockton ha sido el vehículo con el que este pasado marzo realicé la Vw Golf Challenge. Esa espectacular aventura con Vw Golfs que cada año transcurre por Marruecos, a través de carreteritas secundarias, pistas de arena y tierra, o incluso ríos como en esta última edición. En total, 2200 km a través de un país todavía por conocerse y que permitieron comprobar las cualidades del Rockton en muchísimas situaciones distintas, consiguiendo salir airosa absolutamente de todas ellas.

Equipada con un motor 2.0TDI de 150 CV, cambio manual de 6 relaciones y tracción integral 4motion como única opción mecánica, el ligero Rockton transmite, desde el primer momento en que te pones a sus mandos, una agilidad tanto de chasis como de motor sorprendentes.  Comparada con un Caravelle o Multivan, el Transporter pesa mucho menos y esto se nota. La respuesta de los 150 CV es siempre alegre, y el comportamiento dinámico excelente.

La versión que nos ocupa venía equipada con la preparación Seikel, con unos amortiguadores y muelles específicos que aumentan la distancia libre al suelo en 30mm, detalle que permite mejorar las ya de por sí buenas cualidades off-road del vehículo. A pesar de ello, el comportamiento en carretera no se ve comprometido en ningún momento, hecho que quedó patente, sobre todo, en los tramos de montaña del alto Atlas. En puertos de montaña revirados que llegan hasta los 3000 m de altitud, ni siquiera los GTI pudieron despegarse del Rockton, que con su dinamismo me permitió seguir a los Golf sin grandes dificultades.

Tras comprobar el buen comportamiento en carretera, quedaba ver cómo se desenvolvería el Rockton fuera de ella. Pronto hubo ocasión; en el mismo Atlas nos adentramos en pistas espectaculares como el Cirque du Jaffar, que sube desde la ciudad de Midelt hasta la parte más alta de las montañas. Un terreno muy pedregoso y roto. La mayoría de los Golf que participan en la Vw golf Challenge son tracción delantera, aunque todos van equipados con neumáticos off-road, suspensiones sobre elevadas y cubrecárters que facilitan el paso por dichas pistas.

Pese a ello, siempre hay pasos difíciles en los que acaba siendo necesario empujar o tirar de ellos para poder superarlos; bien, pues de nuevo el Rockton consiguió un notable ante todas las dificultades. No en vano, viene de serie con un diferencial autoblocante trasero que se activa mediante un botón del cuadro de mandos que facilita muchísimo las cosas cuando se ponen feas. Su ayuda es extremadamente efectiva, permitiendo pasar por sitios objetivamente muy complicados sin mayor dificultad que la de conducir con cierto tacto. Naturalmente los neumáticos Off-road también contribuyen a tan buen comportamiento.

Sin embargo, pese a todos los elementos propios de todo terreno, me las vi envuelto en situaciones francamente difíciles. En uno de los tramos del Atlas, tuve que recorrer 10 kms por la pedregosa superficie del río en un tramo en que las inundaciones se habían llevado la carretera pocos días antes, y pese a no haber camino, nada me detuvo en mi avance por el agua.

Tengo que decir que el kit de protecciones de acero inferiores, que traía la unidad, y que protege toda la parte inferior del vehículo, fue de gran utilidad, pues en muchas ocasiones escuchaba alguna piedra golpear en los bajos. Este kit cuesta 3250€ pero te puede salvar de daños de un valor muy superior si no lo llevas instalado.

Con tantas dificultades en el camino –esto es lo que tiene la aventura- fueron varios los días en que se nos hizo de noche antes de finalizar la etapa. En este caso, fueron los faros Full led, que tienen un coste de 1.475 € que pusieron las cosas fáciles. En carreteras delimitadas por precipicios y pistas llenas de agujeros siempre es muy necesario llevar una buena iluminación, y la opción full led cubre este requisito sin peros.

Respecto a la capacidad de carga, poco se pueda decir que no se sepa ya sobre la transporter. En cualquier caso, lo interesante del Transporter Rockton es que lleva 9 asientos individuales totalmente combinables que se pueden configurar en formato  2+2, 2+3, 3+2, 3+3, 2+2+3, 2+3+3, 3+2+3 o 3+3+3. Para el viaje la distribución era de 2+2, puesto que el vehículo lo utilizamos para cargar mucho material solidario del que llevamos a Marruecos durante la Vw Golf Challenge. En este caso: material escolar aportado por Aprentik, ropa de esquí cedida por la Estación de Esquí de La Molina y ropa de deporte del Club de básquet Tona. Todo ese material lo fuimos entregando mano a mano en las zonas más pobres del Alto Atlas, en una experiencia que siempre es muy especial por ambas partes implicadas.

Para descargar tanto material, llevar las 2 puertas correderas laterales (instalar la segunda es una opción que cuesta 715€) fue realmente práctico, pues facilita muchísimo el acceso al interior en todo momento.

Todas estas características convierten al Rockton en un vehículo de carga muy práctico. Lo bueno, es que incluso para alguien como yo, un amante férreo de los deportivos, no me vi en ningún momento molesto por el comportamiento de la furgoneta. De bajada por los puertos de montaña en dirección al desierto, siguiendo la estela de los GTI, puedo decir que llegué a divertirme al volante del Transporter Rockton. La firmeza de las suspensiones junto con el buen tacto de los frenos y el chasis en general me sacaron más de una sonrisa, y enojaron a más de un participante a los mandos de un Golf. Si tengo que ponerle un pero, es para la dirección que resulta un tanto artificial al tacto. Eso no quita las muy buenas sensaciones generales por lo que a dinámica se refiere, lo que sumado a la agilidad del 2.0TDI convierten al Rockton en una máquina funcional cuya conducción es agradable.

Tras las carreteras y pistas de montaña de los primeros días, tocó llegar al desierto y la arena. Esto supuso un nuevo desafío, pues pocos terrenos son tan traicioneros como la fina arena. Una vez más y tirando del diferencial autoblocante eléctrico todas las veces que hiciera falta, el Rockton no tuvo obstáculo que le detuviera. Nuevamente quedé sorprendido por la facilidad con la que, dónde muchos quedaban atrapados, yo pasaba sin despeinarme.

Tanto es así que en algunos momentos muchos golf decidieron intentar seguir mi estela (de acuerdo que la experiencia es un grado y me seguirían aunque fuera en dromedario) pero la llamativa naranja mecánica acabó convirtiéndose en una liebre por méritos propios.

7 días de aventura y 2200 kms más tarde, ya de vuelta hacia el mediterráneo para coger el ferry que nos llevaría de vuelta a España, fue hora de revisar visualmente el vehículo para comprobar que estaba todo en perfectas condiciones. En efecto, todo perfecto salvo un detalle. El polvo, la arena y el barro estaban por todas partes. Así que me dirigí a un lavado marroquí, que por 50dh (5€) te lavan a mano el vehículo, y le dieron un repaso que la dejó como nueva. Hasta le dieron con agua a los asientos, que en esta versión de transporter son lavables con agua y de secado rápido y 30 minutos después, el Transporter Rockton estaba como nuevo. Y es que pese al duro camino, pistas y desierto, este todo terreno con forma de furgoneta pasó sin el más mínimo sufrimiento por todo el recorrido de la Vw Golf Challenge, dejándome con un buen sabor de boca y habiendo cumplido sobradamente con su misión de vehículo de organización y solidario en la aventura marroquí. ¡Gracias, Rockton!

Texto por: Dani Blasco

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