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Ha pasado casi un año desde que lo vimos por primera vez, y hoy la marca francesa nos ha citado en Portugal para descubrir si no solamente el nuevo Peugeot 508 SW es bueno sobre el papel. Es el coche de moda, del que todo el mundo habla, pero que poca gente lo ha podido contemplar con sus ojos.

Los nuestros solo solo han sido privilegiados por poder tener un vis a vis con la variante Station Wagon, sino que nos hemos puesto detrás del volante para probar a fondo la nueva apuesta de la firma.

Diseño

Sencillamente ha roto moldes. Ya sea dentro o fuera de la marca, el nuevo Peugeot 508 no se parece a nada conocido. La marca francesa ha hecho algo que muy pocas se atreven hacer; materializar las líneas de un concept en un modelo de producción.

A pesar de lo moderno en todos los ámbitos, no descuida su historia. Este nuevo modelo sigue la estela del Peugeot 504, nacido hace ya 50 años y que trajo una edad de oro dentro de la firma francesa. Hoy, contemplamos que el nuevo Peugeot 508 SW cuenta con todos los atributos de estilo del diseño radical de la berlina.

En la parte delantera vemos un diseño muy rompedor, que sigue el lenguaje estilístico que mostró el prototipo Peugeot Instint. En esta vemos una parrilla en forma de cascada con unos faros con la firma lumínica LED en forma de colmillo, haciendo una referencia al león de Peugeot. El paragolpes por su parte es ahora más bajo y ancho, lo que le hace tener una apariencia más feroz. Monta además unos faros Full LED que flanquean el frontal, junto con el logo “508” haciendo un guiño al pasado, localizado en el centro de la parrilla.

De perfil nos damos cuenta de que sus cotas no varían demasiado frente a la variante berlina. Tanto es así que tan solo es 4 cm más largo que esta (4,79 metros, frente a los 4,75 m), siendo también casi tan bajo como ella, arrojando una altura de 1,42 metros.

También es un modelo muy especial ya que, a pesar de ser una berlina/station wagon, equipa unas ventanillas sin marco, lo que le confiere un carácter típico de un deportivo.

La trasera destila potencia, elegancia y tecnología. Equipa una moldura horizontal, de color negro brillante, enmarcada por las luces traseras Full LED tridimensionales. Estas luces suben o rebajan su intensidad dependiendo de la luminosidad exterior.

Interior

Como ocurrió en la variante berlina, el Peugeot 508 SW monta la última generación del Peugeot i-Cockpit. Su configuración es realmente sensacional, con el predominio de líneas horizontales con inserciones de aluminio y madera bien tratada. Su volante presenta unas dimensiones compactas (como ya vimos en el 3008), unido a una configuración del i-Cockpit ligeramente modificada.

Detrás del volante tenemos un panel de instrumentos digital de 12 pulgadas totalmente personalizable. En el centro de la consola monta una pantalla táctil de nueva generación de 10 pulgadas, con el sistema de teclas de acceso rápido estilo piano.

Los acabados son de lo mejor que hemos visto desarrollar a Peugeot. No solo por la elección de materiales de alta calidad, sino por el gran ejercicio de conjugar unas líneas tan armoniosas, la vez muy sofisticadas y elegantes.

A pesar de que la distancia entre ejes no ha variado, los ocupantes de la segunda fila gozarán de más espacio para la cabeza, ya que tiene una distancia al techo 4 cm mayor que en la berlina.

El acceso al maletero se realiza a través de un portón eléctrico, con un umbral de carga más bajo que la berlina (-6 cm) y más amplio (+2,4 cm). La capacidad del maletero con los asientos en su posición convencional es de 560 litros (ampliables hasta los 1.780 litros).

Motorizaciones

El nuevo Peugeot 508 SW viene con la misma gama de motores que la berlina. En esta se incluyen tres motores diésel y dos gasolina.

En el apartado del diésel tenemos los Blue HDi de 130 (cambio manual de 6 velocidades o EAT8), 160 y 180 CV. Para gasolina podemos elegir entre el PureTech de 180 o 225 CV (solo acabado GT), y siempre con cambio EAT8.

A su vez, llegará en el segundo semestre de 2019 una variante PHEV, con 225 CV de potencia combinada entre un motor eléctrico y uno térmico. Tendrá una autonomía estimada en modo 100 % eléctrico de unos 50 km.

Todos los motores siguen las normativas Euro 6.d Temp, que entrará en vigor a partir de enero de 2020.

Sensaciones

Esta vez nos subimos en la variante SW que, según nos han dicho la propia marca, ha sido adaptado para que tenga el mismo dinamismo que la berlina. Y es que tanto la configuración de la suspensión delantera, como de la trasera, ha sido adaptada para sobrellevar el ligero peso extra de la variante Station Wagon (1.500 kg). De esta forma, las sensaciones son muy parejas a las de la berlina. Probamos los motores Puretech de 180 y 225 CV y, por otro lado, el BlueHDi de 160 CV diésel.

Para empezar tengo que destacar la gran versatibilidad que ofrece el chasis, así como la mejora del espacio interior (ahora es ligeramente más alto -1,42 metros- lo que mejora la habitabilidad de los ocupantes de la segunda plaza). A pesar de ser un modelo que roza los 4,8 metros de largo, su agilidad es sensacional; la dirección es precisa y, gracias a su volante compacto, hace que se mucho más sencillo de maniobrar con él en cualquier situación. 

 

La comodidad del 508 SW es sencillamente de lo mejor del segmento, pero con ciertos toques deportivos. Esto lo digo porque la suspensión si es ligeramente más dura (o deportiva) de lo que esperábamos, lo que no hace más que sumar puntos a su ADN deportivo. A pesar de ello, gracias a los distintos modos de conducción podemos adaptar la suspensión a nuestras necesidades, siendo el modo “Confort” el adecuado para los viajes largos. Por otro lado, si quieres diversión, te recomiendo el modo Sport y el cambio de levas manual.

La gama de motores del 508 SW es amplia, teniendo la posibilidad de elegir entre 6 versiones diferentes, pero nosotros nos subimos en los dos motores Puretech de gasolina y el 160 CV diésel BlueHDi. Primero te voy a hablar de este último, ya que es el que más pena me da de que la gente lo descarte debida a la actual demonización del diésel.

Es sencillamente uno de los mejores diésel que puedes comprar -con relación a la calidad-precio-. Su motor empuja desde las 2.000 vueltas a 400 Nm de par; sencillamente muy cómodo viajar con él, además que los consumos -si eres “eficiente- no superan los 6,5 l/100 km. Tiene un aislamiento acústico sensacional, lo que mejora el confort en marcha.

Por otro lado, si quieres motores más deportivos, tienes que irte a los Puretech. Tanto el de 180 como el de 225 CV, son muy enérgicos también desde bajas vueltas, casi comportándose como lo haría un diésel en ese rango. Sin embargo, la deportividad hay que pagarla, siendo “gastones” si jugamos demasiado con el pie derecho. Con una conducción deportiva, los consumos se disparan fácilmente hasta los 8,5 l/100 km, en ambas potencia. Sin embargo, es algo esperado debido a el peso del coche -1.500 kg- y la alta potencia de sus motores. El sonido es bastante deportivo, lo que es un plus sobre todo en el modo Sport, donde vemos su mejor cara.

El cambio EAT8 ejecuta cambios rápidos, ya sea en modo manual como en automático. Esta nueva transmisión se entiende muy bien con todos los motores de PSA, lo que hace que sea casi un “must-have” a la hora de comprarse el 508.

En conclusión, no solo tenemos delante uno de los Station Wagon más dinámicos, tecnológicos y seguro del segmento D, sino que tenemos una gran gama de motores con los que podemos suplir nuestras necesidades. Actualmente no tenemos precios oficiales para la variante Peugeot 508 SW para nuestro país. Sin embargo, si tenemos en cuenta el precio de salida de la “First Edition” de la berlina, se espera que ronde los 45.000-50.000 euros en el acabado First Edition del SW.  No se incrementará mucho el precio frente a la berlina.

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