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Han pasado 75 años desde que los Aliados desembarcaran en Sicilia para dar comienzo a la ofensiva italiana con la denomianda Operación Husky. Hoy, somos testigos de una nueva ofensiva, la de Jeep en el sanginario terreno de los SUV de tamaño medio dónde ya desembarcó hace 44 años con el Jeep Cherokee. Y curiosamente hemos venido a Sicilia a probar su actualización de esta quinta generación.

La evolución histórica del modelo ha dejado 4 millones de unidades vendidas y un legado de vehículos ligados a su capacidad de aventura, su usabilidad y su comodidad. Y lo bueno es que todo esto nos lo hemos encontrado durante nuestra prueba por la isla italiana. Jeep debe hacer frente en el sector que más crece en Europa y esta actualización de su Cherokee llega 4 años después del lanzamiento de la nueva generación, así que ahora esta listo para medirse a sus rivales. Después del éxito del Renegade y del Compass es hora de ver que armas trae el renovado Cherokee.

Los primeros cambios llegan en el apartado estético, pues este Jeep Cherokee 2019 se ha retocado levemente para seguir teniendo estilo pero a la vez mantenerse fiel a su filosofía. Y es que no hay que olvidar la faceta aventurera del modelo. Más elementos cromados en su exterior, nuevos paragolpes, nuevas ópticas Full-Led delante y nuevas llantas completan su imagen exterior. Además el portón trasero es más liviano y se le ha añadido la función de apertura con pedal invisible bajo el paragolpes. Eso sí, para cerrarlo, aunque es eléctrico, no busquemos el botón de cerrar en su maletero, sino en el pilar C, en el lado izquierdo. Su maletero crece 70 litros y ahora tenemos 570 a nuestra disposición.

Si nos subimos al nuevo Jeep Cherokee nos encontramos con una atmósfera mejor rematada y sobre todo acogedora. Especialmente si pedimos una de sus tapicería de cuero para los asientos, que pueden ser negros, blancos o marrones. Plásticos blandos en más superficies con mejor calidad, más espacios para los objetos y mas tecnología. La pantalla táctil del sistema de infoentretenimiento podrá ser de 7 u 8,4″ y se incluye la última versión del sistema UConnect del grupo y Apple CarPlay, así  como compatibilidad con Android Auto y la posibilidad de disponer de navegador integrado en el equipo de 8,4” con los servicios Uconnect Live.

A nivel de chasis, Jeep ha preparado una suspensión revisada, que ha demostrado ser muy cómoda en cualquier tipo de terreno, incluso en el más abrupto, así como estable en carreteras reviradas. Y para hacer al Jeep Cherokee más eficiente pero también más aventurero, se incluye el eje trasero desconectable para los 4×4. Además hay tres niveles del sistema Active Drive, llegando a contar el tercero más alto con un diferencial bloqueable. De serie hay 4 modos de conducción del sistema Jeep Select Terrain Traction Control.

Aunque hoy en día estos SUV medianos no sean los más usados para ir al campo, Jeep no ha dejado de lado su faceta de libertad al volante y con estos modos de conducción y su tracción total, pone a nuestra disposición un coche que ha resultado ser muy noble en el terreno offroad. En nuestro caso probamos por caminos el Active Drive Mode II, que incluye una reductora para los modos offroad y un control de descenso. Este último actúa a voluntad del coche y nos va frenando si detecta que bajamos una pendiente de forma brusca. No es que te frene de golpe, simplemente evita que con un acelerón te vayas muy fuerte por donde no debes. Si sueltas el pie del gas el coche mantiene solo la velocidad que llevaras mientras bajas.

Jeep nos preparó una zona algo más abrupta, y el Cherokee 2019 se comportó de maravilla con el modo de Arena y Tierra, además de dar confianza en los caminos de tierra, donde también ha sido muy cómodo.

En carretera el Jeep Cherokee 2019 sigue siendo igual de cómodo, incluso más. Es un coche pensado para la familia, para viajar sin límites y se nota en su confort de rodadura, su buen aislamiento y sus múltiples sistemas de ayuda a la conducción. Los americanos para nuestro continente nos traen un sólo motor diésel, el 2.2 turbo con 150 o 195 CV. Habrá un 2.0 gasolina de 270 pero con el TrailHawk y hay que esperar a 2019, como también para el 150 CV diésel.

Hemos recorrido el ajetreado sureste de Sicilia con el motor 2.2 de 195 CV y la verdad es que es el más recomendable, quizás el 150 llegue justo en situaciones adversas. Y en las locas carreteras secundarias de la isla italiana todo caballo extra es bienvenido. De hecho adelantar a peligrosos Pandas o incluso los Carabinieri con el nuevo Jeep Cherokee en esta versión era pan comido. Lleva asociado un cambio automático de 9 velocidades de convertidor de par, que sin ser la meca de la celeridad, ofrece transiciones suaves y es más que solvente en el Cherokee.

Jeep Cherokee

Además, si hacemos uso del modo Sport, este limita la intervención del control de tracción y nos pone a disposición un Jeep Cherokee más reactivo con el acelerador, sin lag aparente del turbo. Las marchas las aguanta acelerando a fondo hasta 4.000 rpm y la tracción total es un garante de seguridad y reacciones ágiles. Hay que señalar que la versión con 150 CV puede montar el cambio manual de 6 velocidades y la tracción delantera.

Hoy en día lo suyo es llevarse a casa un coche bien completo,y Jeep ha optado por arrancar sus precios con el Cherokee Longitude con su motor 2.2 automático y 4×2 por 44.200 euros, disponible desde finales de este mes de septiembre.

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