El segmento de los pick-up ha vivido una revolución gracias al cambio de normativa que ya los considera turismos, y ahora llega una segunda revolución, una enfocada a las máximas prestaciones fuera del asfalto. Es lo que propone el nuevo Ford Ranger Raptor, un vehículo preparado para devorar obstáculos a cualquier velocidad, pero preferiblemente rápido, y que así hemos probado en Marruecos.

El apellido Raptor es a las pick-up de Ford lo que el RS a su compacto, ADN de Ford Performance para volar haciendo offroad. Es el segundo modelo bajo esta denominación, pues es la hermana pequeña del Ford F-150, y curiosamente, en Europa no disfrutamos de la versión Raptor de la más mayor y en Estados Unidos no disfrutarán de la Ranger Raptor, pero por la sencilla razón de no canivalizar a la F-150, y porque allí la consideran pequeña.

Pero ¿lo es? Pues en nuestro país y la mayoría de Europa, no, no es pequeña. Esta Ranger Raptor mejora sus cotas todoterreno gracias en parte a los cambios en su diseño y dimensiones. Es 168 mm más ancha, 2,02 metros, y 44 mm más larga, con 5,39 metros de largo, así como 52 mm más alta, hasta 1,87 metros. Esto nos deja 283 mm de altura libre al suelo, lo que a su vez permite hacer vadeos de hasta 850 mm, 32 grados de ángulo de entrada y 24 de salida.

Y lo mejor de todo es que su presencia es muy bruta, es el primer indicador de que aquí no tenemos una pick-up de trabajo normal. Ford ha dotado a la Ranger Raptor con una parrilla negra al estilo de la F-150, con el nombre de la marca bien grande. Sus paragolpes son nuevos, más prominentes, como también sus pasos de rueda ensanchados, necesarios para dar cabida en los botes a las ruedas BF Goodrich de tierra con sus llantas negras de 17″.

No faltan unas estriberas negras con el nombre Raptor, muy útiles para subir y bajar dada su altura, ni el vinilo con la denominación del modelo en su caja trasera, la cual por cierto lleva de serie la tapa retráctil rígida. Además se incluyen de serie las luces Xenón delanteras y LED traseras, así como una chapa protectora de los bajos en su parte delantera de 2,3 mm de grosor.

Su presencia en carretera es poderosa, y en las estrechas y mal asfaltadas vías de Marruecos se hacía muy ancha, algo que no pasará tanto en nuestro continente, pero aún así daba igual echarse al arcén cuando venía un Dacia o un burro de frente, porque la altura y los neumáticos así lo facilitan.

Rápidamente abandonamos el suelo negro para buscar todo tipo de territorios áridos y salvajes. Este Ranger Raptor se movía sin miramientos por los caminos, absorbiendo las irregularidades como una aspiradora absorbe migas de pan. Y es que Ford Performance ha elegido una suspensión Fox Racing para el Raptor. Tenemos un 30% más de recorrido y que puede soportar 1G más de fuerza que antes.

Sus amortiguadores hidráulicos con depósito para el líquido independiente se comían cada obstáculo sin problemas y dentro solo notabas una pequeña perturbación, era como pisar bollitos de pan en muchos casos, ni te enteras.

¿Puede el Ranger Raptor subir rocas?

Puede, y de forma muy natural, como tu subirías escaleras. Las ruedas y la gestión electrónica gracias al Modo Rocas permiten ir a un ritmo suave sin perder tracción. Esta por cierto, en el modo rocas debe ir en el modo 4L, es decir, la caja reductora, y el modo nos desactiva el control de tracción y el control de estabilidad para facilitar el ascenso por las piedras.

Podríamos haber ido más rápido por el camino de piedras pero siempre se corre el riesgo de pinchar, pero en ningún momento sentimos que fuéramos a perder agarre ni control.

¿Puede correr el Dakar?

Nosotros al menos nos enfrentamos con éxito a una zona de dunas en la que más de un todoterreno puro, no un SUV, se quedaría atrapado alguna que otra vez. Y eso sin desinflar los neumáticos. Aquí echamos mano del modo Barro y Arena, operable solo con tracción a las cuatro ruedas, pero tanto en modo normal como con reductora.

Ford Ranger Raptor

Nosotros pudimos el 4H (o normal) y para facilitar algo más las cosas quitamos el ESC. Gas a fondo y ahí estabas, surfeando la duna cual Al-Attiyah, sin miedo, con una confianza en que el coche subirá hasta arriba como una modelo confía en su cirujano plástico. Sin duda el trabajo de la tracción total y sus neumáticos son excelentes, empujando la arena sin descanso para ganar tracción.

Además el control es muy bueno y con unas nociones básicas puedes atacar cualquier zona sin problema, siempre y cuando no tengas miedo a acelerar hasta el fondo. También circulamos por zonas más rápidas, como las playas cercanas a la ciudad de Essaouira, donde es una gozada pilotar el Raptor, cogiendo velocidades absurdas, y es que este vehículo une lo mejor del offroad con la velocidad, es un pick-up de altos vuelos y una máquina de producir sonrisas. Incluso te apetece salirte de las rodadas y buscar terreno virgen para poner a trabajar al coche.

Ford Ranger Raptor

Solo cuatro cilindros y diésel

Al otro lado del charco la F-150 Raptor lleva un V6 turbo de 3.5 litros que rinde 450 CV, es el motor que todos querríamos pero que no nos merecemos. Como la Ford Ranger Raptor no es para Estados Unidos, ni solo es para Europa y en muchos países será un vehículo de ocio pero deberá cubrir grandes superficies, se ha elegido el motor diésel biturbo de la casa. Un bloque de 2.0 litros con cuatro cilindros que rinde 213 CV y 500 Nm de par.

Podrían parecer insuficientes para un monstruo como esta Raptor, con sus 2.500 kilos de peso, pero lo cierto es que rara vez hemos demandado más potencia, y que hemos sorteado todos los obstáculos sin quedarnos atrapados nunca en la arena. El consumo podría ser otro factor decisivo para que Ford eligiera este motor. Ellos homologan 8,9 litros a los 100 km en consumo mixto. Nosotros acabamos el día de dunas con un consumo que no hace justicia al coche porque íbamos con el pie a tabla el 80% del tiempo, pero al día siguiente con un 30% de carretera y el resto offroad con la tracción total conectada sacamos 15 litros de media. Yendo solo por carretera logramos firmar unos 11 l/100 km.

Asociado solo podremos llevar el cambio de 10 velocidades automático de convertidor de par. Después de probarlo con las levas y en modo manual, es lo suficientemente rápido para el coche, pero su gestión es casi mejor en modo automático, ya que son muchas marchas como para ir pendiente en conducción offroad, y con hundir el pie a fondo el solo nos baja marcha. Lo bueno es que es suave y apenas notas los cambios cuando vas ganando velocidad.

Otro factor clave en el Ford Ranger Raptor es su chasis, es de la vieja escuela, de largeros, pero gracias a Ford Performance podrá aguantar lo que otros no. Lleva un sistema de suspensión multibrazo en el eje trasero en lugar de las clásicas ballestas, lo que permite mayor estabilidad en carretera y en offroad. También ha sido reforzado hasta en 12 puntos diferentes con acero de alta resistencia. Solo así pudimos saltar sin ningún miedo a 60 km/h un bache expresamente puesto para la ocasión. Aterrizaje seguro, firme y más cómodo de lo que uno podría esperar.

Sin duda lo que más nos da una idea de la filosofía de este coche es su Modo Baja. En efecto, se llama como la famosa competición que se celebra en Estados Unidos, y si, sirve exactamente para eso, para ir a fondo por cualquier terreno, y con cualquier tracción, incluida solo la trasera. El control de tracción se pone en modo Baja y el ESC se apaga, por lo que las capacidades para avanzar son máximas.

Este Ranger Raptor con este modo no solo es rápido, es divertido, es salvaje y te transmite unas sensaciones de control y de imbatibilidad incomparables, como ningún otro todoterreno del segmento logra.

¿Puede ser civilizado en carretera?

Lo cierto es que si, pues Ford nos incluye un modo normal, y uno Sport por si queremos sacar algo más de partido al coche en el asfalto. No es rápido, pues Ford declara un 0 a 100 km/h en 10,5 segundos y una velocidad máxima de 170 km/h, pero para que necesitas más en un vehículo así ¿no?

La suspensión también ayuda a rodar cómodamente por asfalto y a contener su peso en curva cuando imprimimos un ritmo algo más elevado. Además tenemos frenos de mayores dimensiones, con discos ventilados de 332 mm en ambos ejes. Suficientes para detener el Raptor sin miedo, pero siempre habrá que aplicar anticipación.

Ford Ranger Raptor

Interior equipado y detallista

Es bruto por fuera pero muy acogedor por dentro. Tenemos las clásicas agarraderas en los pilares A para subir y bajar del coche, así como agarrarte cuando vengan baches y no conduzcas, y ciertos detalles propios de un Raptor. Como por ejemplo el volante de cuero perforado con costuras azules y la marca roja a las 12 en punto, asientos deportivos en cuero y microfibra con el logo Raptor en la espalda y reglaje eléctrico, una palanca de cambios también cuero y con costuras azules, las cuales también están en su salpicadero, y ciertos apliques y molduras en color gris, así como levas deportivas en el volante.

De serie tenemos la pantalla táctil de 8 pulgadas con el sistema Sync3 y navegador, acceso y arranque sin llave, cámara trasera, luneta térmica, climatizador bizona, sistema de ayuda de mantenimiento de carril, el diferencial trasero electrónico y algún sistema de ayuda a la conducción más.

El Ford Ranger Raptor 2019 tiene disponibles los colores Ford Performance Blue o el Conquer Grey como específicos, y solo en carrocería de doble cabina. Ahora bien, su precio son 56.250 euros (sin impuesto de matriculación ya que se puede matricular como vehículo mixto), una cifra que puede parecer alta, pero que se corresponde a un buen equipamiento de serie, y unas todavía mejores prestaciones fuera del asfalto, donde el Raptor es el rey de la diversión sea cual sea el terreno. Y hay que tener en cuenta que su hermano mayor no se vende en Europa…

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