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En Fiat quieren inundar todos los segmentos del espíritu Cinquecento y la familia 500 ha crecido en los últimos años con la llegada del 500L y el 500X. El último, el crossover italiano, ha resultado ser un buen gancho para los amantes de la casa de Turín pero también para los no natos en la marca. Y es que hay mucho de cinquecento en el Fiat 500X pero también tiene un espíritu diferente y amplia su mundo muchísimo más allá.

Los alemanes suelen decir que si algo funciona para que tocarlo pero en Italia la filosofía es otra. Es hacer de algo que ya nos permite disfrutar, mucho más disfrutable y mucho más personal. El nuevo Fiat 500X refleja ese espíritu creativo, y es que en Turín no solo nació Fiat, también el cine italiano. El cine es una fuente de imaginación y libertad creativa, el 500X una oportunidad de tener un 500 más capaz, diferente pero con matices del original.
Matices que se notan desde los cuatro costados del coche y cuya imagen ha sido retocada.

Fiat 500X

La firma óptica es Full LED con tecnología RDL que mejora la luminosidad y reduce el consumo. Es curioso porque los faros dibujan unas semi-esferas partidas, en todas las ópticas. Paragolpes y otros elementos han sido rediseñados, incluyendo nuevos colores y llantas nuevas. Además Fiat nos propone varios acabados, estrenando el Urban, con un estilo más elegante y discreto. Sigue el Cross, con paragolpes con protecciones en plateado a modo de guiño a la aventura y barras en el techo, y el City Cross, un nivel intermedio.

Para las mecánicas Fiat renueva sus motores gasolina aunque siguen presentes los mismos motores diésel Multiject II. En el caso de los gasolina son el motor Firefly 1.0 Turbo y el 1.3 Turbo. El primero rinde 120 CV y 190 Nm de par a 1.750 rpm, solo con cambio manual de 6 velocidades. Es un motor bastante refinado para ser un 3 cilindros, con buen empuje llegando al rango medio de rpm y que será sin duda la mejor opción para los asiduos a paseos en ciudad y poca carretera, ya que logra mantener bastante bien la velocidad y acelerando a fondo nos ponemos a 50 con mucha soltura.

Por otro lado el 1.3 de 150 CV y 270 Nm de par es un motor más predispuesto a mantener buenos ritmos de conducción. En carretera secundaria mueve al Fiat 500X con viveza y permite adelantar con confianza antes de que el conductor del carril contrario agite sus manos a lo italiano. El buen par motor a solo 1.850 rpm le da buena respuesta en bajas y medios. El único pero sería ligarlo al cambio automático opcional. No hemos probado la versión manual de este motor pero en el 1.0 el tacto no era malo. Con el automático el lag desde que aceleras hasta que el coche se empieza a revolucionar era una molestia en incorporaciones. Eso sí con el modo manual del cambio automático sus tradiciones eran buenas y bastante suaves, aunque las levas del volante son un extra, pero se puede gestionar con la propia palanca en el modo manual.

En términos de confort, el Fiat 500X ha sido un buen compañero a través del desatendido asfalto italiano. Es más, subiendo las montañas que flanquean Turín ha contenido con bastante entereza las inclinaciones del italiano y se puede decir que hay disfrute al volante en términos de conducción por vías secundarias, salvando las distancias con el 458 Spider del anciano que hemos conocido en la parada del café. Eso sí, mejor con el 150 CV.

Fiat 500X

El caso es que por dentro el vitaminado 500 también es buen compañero y se le coge cariño si va dotado de lo necesario para el día a día y algo más. Su pantalla de 7″ táctil está en una posición alta y permite comprobar con facilidad donde pulsamos con el dedo mientras capeamos el trafico turinés. La instrumentación es nueva, con dos relojes analógicos de herencia me atrevería a decir Alfa Romeo, y en opción podemos pedir la pantalla central de TFT y 3,5″. La navegación sigue a cargo de TomTom, pero os recomendamos esperar a que cargue el navegador antes de arrancar si no queremos acabar en los Alpes porque seguimos viendo el logo de la compañía en lugar del mapa.

Exigencias del mercado y creemos que más de algún susto al volante con algún motero loco hacen que el nuevo Fiat 500X llegue con sensor de ángulo muerto y otros asistentes de conducción y seguridad muy completos. Este primero es bastante cauto y añade a la típica luz naranja del retrovisor un pitido bastante agudo que podría oír hasta el conductor del Panda que se nos ha pegado a la derecha peligrosamente en el último cruce. Fiat nos incluye de serie el mantenimiento de carril, lector de señales y el avisador de límite de velocidad.

Y si el Fiat 500X aún no te ha convencido por diseño, tecnología o equipamiento, los italianos se han pasado con el Limoncello a la hora de fijar el precio de lanzamiento y durante el mes de septiembre han fijado el Fiat 500X Urban con motores gasolina por 11.900 euros. ¿Pero cómo no vamos a querer a nuestros primos mediterráneos?

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